Fotomontaje de Donald Trump, presidente de EEUU, Vladimir Putin, presidente de Rusia, y Xi Jinping, presidente de China, con el fondo de banderas de EEUU, Rusia, China, Venezuela e Irán. Invertia
Observatorio de la Energía China y Rusia pueden demandar a Venezuela si se incumplen sus acuerdos de petróleo por orden de TrumpEl Gobierno chino ha advertido a Trump de que los "intereses legítimos" de China en Venezuela "seguirán siendo protegidos conforme a la ley".
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Laura Ojea Publicada 14 enero 2026 02:26hLas claves nuevo Generado con IA
La entrada de Estados Unidos en el control de la industria petrolera venezolana puede generar conflictos legales con empresas de China, Rusia e Irán, que tienen acuerdos vigentes con PDVSA.
China y Rusia podrían demandar a Venezuela si se rompen sus contratos petroleros, iniciando arbitrajes internacionales por posibles incumplimientos.
El dinero del petróleo venezolano se encuentra en cuentas del Tesoro estadounidense, dificultando el acceso de acreedores internacionales a estos fondos en caso de indemnizaciones.
China es el mayor comprador e inversor en el sector petrolero venezolano, con inversiones de miles de millones de dólares y derechos sobre importantes reservas de crudo.
La entrada de Estados Unidos en el control de la industria petrolera venezolana no solo abrirá nuevas oportunidades de negocio para las petroleras estadounidenses y las europeas que cuenten con el apoyo de Donald Trump, también provocará choques con los intereses de los hasta ahora socios del país.
En concreto, los intereses de empresas petroleras de China, Rusia o Irán, que ya tienen firmados acuerdos con PDVSA, la petrolera estatal venezolana, desde hace años para explotar activos de hidrocarburos en el país.
"Si se rompen los contratos, las empresas perjudicadas iniciarán lo que se denomina 'un arbitraje de inversión'", señala a EL ESPAÑOL-Invertia el abogado Seguimundo Navarro, socio director del despacho de abogados inARB y árbitro (ArbP y MCIArb) en tribunales internacionales.
Repsol busca alianzas con socios de Estados Unidos para desarrollar su negocio de hidrocarburos en VenezuelaPero como el contrato no lo rompería EEUU sino el Gobierno de Venezuela, los laudos o las demandas en los arbitrajes internacionales irían contra la República Bolivariana.
El problema es que el proceso se complica al estar el dinero obtenido por la venta del petróleo en cuentas del Tesoro estadounidense, impidiendo su acceso a los acreedores del país latinoamericano o su embargo para saldar deudas y otras reclamaciones legales.
"Es una dificultad añadida porque la demanda es contra un país, y si las empresas resultan beneficiadas con una indemnización, no van a poder ejecutarse medidas contra activos venezolanos porque ya no son estatales. Es decir, serán inembargables", continúa Navarro.
"Aún así, hay una opción, aunque el activo ya no sea estatal, el producto de esa explotación", puntualiza.
Miles de millones de China
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, dijo a Delcy Rodríguez, la nueva presidenta de Venezuela, que rompiera relaciones con China, Rusia, Irán y Cuba como condición para acceder al petróleo que va a gestionar la Casa Blanca.
Y Trump, por su parte, anunció que estaba "abierto a hacer negocios" con China y Rusia para que le compren petróleo venezolano ahora en sus manos.
Mapa de los diferentes países ubicados en las zonas de explotación de hidrocarburos de Venezuela Invertia
A día de hoy China es el mayor comprador de petróleo venezolano, y además, las empresas chinas se encuentran entre las pocas extranjeras que aún operan en Venezuela.
Ha invertido miles de millones de dólares en proyectos de infraestructura del país, además de tener sus propios intereses económicos.
Según el American Enterprise Institute, las inversiones chinas suman unos 3.100 millones de dólares (2.660 millones de euros) en el sector petrolero de Venezuela entre 2016 y 2023.
"Es difícil saber las cifras exactas porque los pagos se realizan con renminbi (moneda china) en transacciones a través de bancos chinos que están fuera del sistema SWIFT y por tanto, es totalmente opaco al sistema financiero de los bancos estadounidenses", recuerda el letrado Seguimundo Navarro.
El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Lin Jian ya manifestó hace días que "la cooperación energética está protegida por el derecho internacional y por las leyes de los países implicados".
Y que, "independientemente de los cambios en la situación interna de Venezuela", los "intereses legítimos" de China en Venezuela "seguirán siendo protegidos conforme a la ley".
Empresas chinas y rusas
"Trump generará palanca, bloqueará operaciones desde la presión, buscará beneficios allí o como contraprestación en otro sitio y tendrán que ir saliendo pactando esas salidas" señala a EL ESPAÑOL-Invertia José Parejo, CEO de Jose Parejo & Associates, firma internacional de análisis estratégico.
La CNPC (China National Petroleum Corporation), una de las mayores compañías integradas de petróleo y gas del mundo, actúa en Venezuela. También está sobre el terreno Sinopec, un actor clave. Ambas acumulan una deuda milmillonaria que se cobran con la venta del petróleo en refinerías asiáticas.
Entre las dos tienen derecho a 4.400 millones bpd (barriles por día) de reservas de petróleo en Venezuela, la cifra más alta para cualquier país extranjero, según Morgan Stanley.
También la empresa conjunta Sinovensa sigue siendo un participante extranjero importante, produciendo alrededor de 100.000 bpd en 2024.
Y entre 2000 y 2023, Venezuela fue el cuarto mayor receptor de crédito oficial de Pekin, habiendo recibido préstamos por valor de 106.000 millones de dólares, según AidData (Global Chinese Development Finance Dataset).
De las empresas rusas vinculadas al estado, está el gigante energético Rosneft, con participaciones en empresas mixtas de crudo pesado y extrapesado (Petromonagas, Petroperijá, Boquerón, Petromiranda, Petrovictoria, entre otras) formadas bajo el esquema de mayoría accionaria de PDVSA.
En noviembre de 2025, la Asamblea Nacional de Venezuela aprobó una prórroga de 15 años para estas empresas.
Y Petropars de Irán también es socio de PDVSA en la empresa mixta VENIROGC, creada para desarrollar proyectos de exploración y producción, en el marco de la cooperación energética Caracas‑Teherán.