Su hermana, Inés Moreno Bergaretxe, relata la angustia de su familia por la desaparición en julio de 1976 del que fue ideólogo de ETA-pm. Es aún el gran enigma de la Transición
Regala esta noticia Añádenos en Google Rueda de prensa de ETA político-militar en 1982 con la foto de 'Pertur'. (DV)Alberto Surio
05/07/2026 a las 10:38h.Cinco décadas después, Inés Moreno Bergareche, hermana de 'Pertur', sigue haciendo la misma petición. No reclama ya una condena ni una confesión. Tampoco espera que ... alguien resuelva el mayor enigma de la historia de ETA político-militar, un 'agujero negro' en la historia de la Transición vasca que aún flota en el aire con muchas más preguntas que respuestas. Solo quiere que quien lo sepa diga dónde está su hermano. «No pedimos más. Que alguien, aunque sea con un anónimo, diga dónde está Eduardo. Ya está», asegura.
el País Vasco francés. Medio siglo después, el caso continúa sin resolver, su cuerpo nunca ha aparecido y la familia sigue sin poder cerrar el duelo. Inés tenía 19 años cuando ocurrió.«Yo me acuerdo de llegar a casa y ver muchos coches aparcados. Había un silencio extraño. Estaban todos reunidos en el salón y me dijeron que Eduardo había desaparecido». Ni siquiera recuerda con exactitud si fue la noche del 23 de julio de 1976 o al día siguiente. La clandestinidad alteraba el tiempo. Las noticias tardaban horas y días en llegar, no como ahora que los mensajes se trasladan al momento y de manera incesante. Los primeros compañeros comenzaron a preocuparse entrada la tarde, cuando 'Pertur' dejó de dar señales de vida. Después empezaron las llamadas, los contactos y las gestiones entre ambos lados de la frontera. Solo mucho más tarde la noticia llegó a la familia.
«En ese momento no fui muy consciente. Yo le veía poco. Pensé simplemente que no aparecía», recuerda. Aquella incertidumbre nunca terminó.
«No puedo acusar a nadie, solo sé que las últimas personas con las que estuvo Eduardo fueron 'Pakito' y 'Apala'», opina Inés Moreno
San Juan de Luz había amanecido con la normalidad y el bullicio de un viernes de verano. Poco antes de las diez de la mañana, 'Pertur' salió del piso donde vivía, en el barrio de Urdazuri, junto al río, para acudir a una reunión. Tenía entonces veinticinco años y era uno de los principales dirigentes políticos de ETA político-militar, inmersa entonces en una profunda batalla interna sobre su futuro. Semanas antes había dejado de ser el responsable de la Oficina Política de ETA político-militar.
La reconstrucción realizada décadas después por el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu permite seguir con bastante precisión sus últimos movimientos conocidos aunque persisten algunas dudas y puntos oscuros que impiden, aún, cerrar un relato coherente con conclusiones.
El enredo de las dos citas
A las diez de la mañana, Eduardo Moreno Bergareche debía encontrarse con una persona en el bar La Consolation de San Juan de Luz. El aviso le había llegado a través de un refugiado que le entregó aquella misma mañana una misiva en su casa con la cita. El mensajero había recibido el mensaje en una fiesta celebrada en Hendaia de víspera. El enredo empieza cuando, en la reconstrucción de los hechos, alguien señala que en la librería Mugalde de Hendaia, un empleado revela también haber recibido una llamada en la que un comunicante anónimo mandaba un recado a Eduardo. «Alguien de Donosti que te vio hace un mes te quiere volver a ver en Behobia». Nadie sabe a ciencia cierta si este aviso llegó a su destinatario. Pero el cambio de La Consolation por Behobia no termina de entenderse.
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