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Política

Collien Fernandes, la actriz alemana que denunció a su marido en España por suplantar su identidad: "Hizo creer a otros hombres que era yo teniendo sexo"

Collien Fernandes, la actriz alemana que denunció a su marido en España por suplantar su identidad: "Hizo creer a otros hombres que era yo teniendo sexo"
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Christian Ulmen se hizo pasar por ella distribuyendo vídeos e mujeres parecidas a ella durante sus 13 años de matrimonio. Alemania no lo investiga y ella ha denunciado aquí Leer

Tras la imagen pública de una de las parejas más conocidas de la televisión alemana ha estallado en un escándalo de enorme repercusión mediática, política y social en Alemania. Collien Fernandes, actriz y presentadora de 44 años, estuvo casada desde 2011 con el también actor y presentador Christian Ulmen, de 50. La relación se rompió hace menos de dos años, después de que, según ha explicado ella a EL MUNDO, él le confesara una década de suplantación, imágenes manipuladas y violencia digital realizadas en su nombre, con objetivos sexuales.

La actriz denuncia que durante años alguien se hizo pasar por ella para mantener contactos sexuales con otros hombres mediante perfiles falsos, correos creados con su nombre e imágenes manipuladas de alto contenido sexual. Asegura que denunció esos hechos sin saber que el presunto responsable era en realidad, según su relata, su propio marido.

Habla con EL MUNDO para explicar, en concreto, por qué acabó buscando amparo en España en un caso que, según sostiene, comenzó cuando aún vivía con su ex pareja, Ulmen, en Palma de Mallorca.

«La realidad es que me he sentido violada», resume. La Fiscalía de Palma de Mallorca ha confirmado a este periódico que existe una denuncia acerca de estos hechos en el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 3 de la capital balear contra Christian Ulmen, apuntándole como su presunto agresor. La relación entre ambos estuvo marcada además, para completar la situación, por presuntos episodios de violencia de género en la vivienda de Palma de Mallorca, donde la pareja residía desde hacía muchos años.

Todo cambió cuando un productor televisivo le dijo que había mantenido con ella conversaciones sexuales que en realidad nunca habían existido. Fernandes pensó entonces que trols, odiadores en redes o algún pervertido podían estar aprovechando la popularidad que le había dado uno de sus papeles más conocidos, el de la doctora Jessica Delgado en Das Traumschiff (Rumbo al paraíso), una de las series más populares de la televisión alemana en los últimos años. Para entonces ella ya había emprendido acciones legales contra perfiles anónimos y hablaba con Ulmen de lo que ocurría. Según su testimonio, fue en la Nochebuena de 2023 cuando él le confesó todo: «Me dijo que llevaba diez años haciéndose pasar por mí».

Ella dice que en Alemania hubo una mala interpretación de lo que él dijo: «Que no había enviado vídeos deepfake. Pero nadie ha dicho que enviara vídeos deepfake», explica la actriz a este diario.

Según su versión, lo que sí hubo fueron imágenes manipuladas de ella, denominadas deepnude -fotografías alteradas para simular desnudos-, y vídeos de actrices porno con rasgos físicos muy parecidos a los suyos. Ese material, añade, se enviaba desde cuentas falsas en LinkedIn con su nombre y sus fotos, con el objeto de hacer creer a otros hombres que era ella quien les hablaba y les mandaba contenido sexual. «Lo que decimos nosotros, y lo que publicó Der Spiegel, es que enviaba vídeos en mi nombre y daba a entender a esos hombres que me estaban viendo que era yo quien tenía relaciones sexuales, cuando en realidad mandaba vídeos de actrices porno que se parecían a mí e imágenes manipuladas. Nunca hablamos de vídeos deepfake».

La víctima considera que Alemania no actuó. Asegura que entregó a la Fiscalía alemana toda la documentación de la que disponía -capturas de pantalla, imágenes, correos y testimonios-, pero que, pese a ello, no impulsó una investigación eficaz. Desde que hizo pública su historia en Der Spiegel, el caso ha reabierto en Alemania el debate sobre la respuesta judicial ante delitos contra la intimidad, la identidad y la dignidad de las mujeres.

«Considero que los hechos presentan conexión tanto con España como con Alemania. Sin embargo, entiendo que España es competente para juzgar el caso, entre otras cosas porque la persona investigada reside allí desde hace años y ya no vive en Alemania», explica la actriz. A su juicio, la normativa europea permite atribuir el procedimiento a la jurisdicción mejor situada para investigarlo. «Por eso entiendo que el caso debería seguirse en España», afirma.La mujer critica la respuesta alemana. Dice que se documentó y habló con otras víctimas antes de llegar a esa conclusión. «Incluso conocí el caso de una chica que tenía 14 años cuando le ocurrió, y no pasó nada. Eso mismo me trasladan también los abogados de las víctimas: que tienen asuntos que se quedan paralizados en la vía judicial. A veces los responsables acaban pagando dinero, pero, en la mayoría de los casos, no se hace Justicia».

Fernandes sostiene que ese sentimiento de impunidad no nace solo de lo que ha escuchado a otras mujeres. También lo vincula a una escena que, según dice, se le quedó grabada y que atribuye a Ulmen: «Me dijo que había hablado por teléfono con su abogado y salió de esa llamada sonriendo, como diciendo: 'Sí, la ley alemana es totalmente débil en este tipo de casos'». Y resume así su impresión: «La sensación que yo tengo es que allí apenas se actúa frente a estas situaciones, o se hace muy poco».

Frente a ello, contrapone la respuesta que cree haber encontrado en España. «En cambio, creo que, en España, al existir juzgados para este tipo de delitos, sí se los toman en serio. Y eso, por ahora, no sucede en Alemania». Según añade, su abogado en España le ha explicado que la violencia digital encuentra aquí una respuesta más dura, con más vías para actuar y penas más severas. Fernandes espera que España sí la proteja.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
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