Domingo, 14 de junio de 2026 Dom 14/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

Como un chupito de San Fermín se convirtió en un negocio millonario: el caso de 'Plata o Plomo'

Como un chupito de San Fermín se convirtió en un negocio millonario: el caso de 'Plata o Plomo'
Artículo Completo 527 palabras
Belate e Iñaki Beunza han creado en Pamplona el licor que triunfa en toda España y ha atraído el capital del potente grupo francés Bardinet
Como un chupito de San Fermín se convirtió en un negocio millonario: el caso de 'Plata o Plomo'

Belate e Iñaki Beunza han creado en Pamplona el licor que triunfa en toda España y ha atraído el capital del potente grupo francés Bardinet

Regala esta noticia Añádenos en Google El nombre del licor y la estética de su botella remiten a Pablo Escobar. (S. L.)

Izaskun Errazti

14/06/2026 a las 00:53h.

'Plata o plomo', la mítica frase de Pablo Escobar indisolublemente ligada a las mafias del narcotráfico y la violencia, también remite desde hace apenas ... un lustro a otra historia: la de los hermanos Beunza, los responsables de un fenómeno que se coció en los bares de Pamplona y que pronto saltó al panorama nacional. Bajo ese mismo nombre se esconde un lingotazo, una bebida de color anaranjado y un 20% de graduación diseñada específicamente para tomarse en formato chupito. El producto, que triunfa en las barras de media España y algunas del extranjero, ha supuesto un auténtico pelotazo para sus artífices después de que el grupo productor de bebidas alcohólicas Bardinet, referente en la fabricación de rones con marcas como Negrita, Pujo, Cacique o Giró Gin, decidiera adquirir el 40% del capital social de Street Liquors, su empresa.

Así llegó el tequila de fresa, su primera aportación a la oferta de tragos, que elaboraron en colaboración con una destilería. «Fue el primer tequila de este tipo que hubo en España», recuerda Belate, la pequeña del clan. «Ahí vimos que quedaban muchas cosas por hacer. Aprendimos mucho, hicimos todo un máster», explica. Sin embargo, el hecho de que fuera una colaboración les cortó en cierto modo las alas. «No teníamos el 100% de libertad para poder hacer determinadas cosas. Y así nos entró la ambición de tener algo nuestro», admite.

Con la distribuidora, cuenta la joven, «pasas mucho tiempo en la calle y ves muchas cosas. Hay gente de marketing que ha estudiado un montón, pero no sale, y las cosas que se hacen en un despacho luego no se pueden extrapolar a la calle. Además, lo que vale en Pamplona igual no funciona en Burgos, pero sí en Canarias», razona. «Vamos viendo todo de primera mano, aunque al estar solos al frente todo resulta más costoso». Así pasaron meses. «Queríamos sacar algo nuevo. Habíamos salido del bum de las ginebras, que estaba ya muy trillado, y, aunque se seguía consumiendo, meter una nueva era muy difícil. Así fuimos hacia el chupito», recuerda Belate.

Un nombre en el felpudo

Dar con la fórmula no resultó fácil. «Costó mucho, bastantes meses». Pero cuando dieron con la combinación perfecta se conjuraron para guardarla en secreto. «De hecho, Iñaki y yo no pasamos mucho tiempo juntos, por si acaso nos pasa algo», bromea la pequeña de los Beunza. «Nuestra fórmula es como la de la Coca-Cola, supersecreta. Sólo la sabemos nosotros».

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir