El acusado ha reconocido ante el tribunal que propinó varios puñetazos a la víctima en la cabeza, tras lo que se le ha impuesto la pena de un año y medio de prisión y una orden de alejamiento
Regala esta noticia Añádenos en Google Imagen de archivo de la entrada a los juzgados de Málaga. (SUR) 12/06/2026 a las 13:27h.Un individuo ha sido condenado por la paliza que propinó a otro hombre en una discoteca del Centro de Málaga, dándose la circunstancia de que ... la víctima era un agente de la Policía Local que vestía de paisano. La Audiencia Provincial de Málaga, tras reconocer el acusado los hechos, le ha impuesto una pena de un año y medio de prisión, aunque se le ha concedido el beneficio de la suspensión del ingreso en un centro penitenciario.
Al recibir el primer impacto, la víctima —que se encontraba en el establecimiento vestida de paisano— se identificó de inmediato ante su agresor, manifestándole que era agente de la Policía Local de Málaga y exigiéndole que se estuviera quieto. Lejos de deponer su actitud, el acusado continuó con el ataque y le asestó varios puñetazos más en el rostro y el cráneo.
La agresión solo cesó cuando el policía logró zafarse del individuo tras conseguir derribarlo al suelo. Como consecuencia, la víctima tuvo que ser atendida de urgencia. El parte médico inicial detalló un cuadro de policontusiones severas en el rostro: un gran hematoma acompañado de una fuerte tumefacción (hinchazón) palpebral y periorbitaria en el ojo derecho, un segundo hematoma de menor tamaño en la órbita izquierda, diversas lesiones erosivas y raspones en la región facial, así como un hematoma retroauricular detrás de la oreja izquierda.
Para la curación de estas heridas, además de la primera asistencia facultativa, el agente requirió tratamiento quirúrgico mediante la aplicación de puntos de aproximación. Semanas más tarde, precisó de un posterior tratamiento médico tras ser diagnosticado con conjuntivitis y un cuadro de ansiedad postraumática derivado de la agresión.
En total, las lesiones tardaron 30 días en curar, de los cuales el afectado estuvo completamente incapacitado para sus labores habituales durante 5 jornadas. Como secuelas físicas permanentes, al agente le ha quedado una cicatriz visible de 1,1 centímetros en la región temporal izquierda que le ocasiona un perjuicio estético valorado judicialmente en 2 puntos. Además, el altercado provocó destrozos en la vestimenta que portaba el policía, concretamente en una camisa y en su pantalón.
El encausado, a través de su defensa, llegó a un acuerdo de conformidad con la Fiscalía y la acusación particular, que representaba al agente. Tras reconocer los hechos y haber consignado previamente al juicio la indemnización a la víctima, de 3.800 euros, se le ha impuesto al procesado la pena de un año y medio de cárcel por un delito de lesiones, así como una orden de alejamiento por el mismo periodo respecto al perjudicado.
Al ser la pena inferior a dos años a dos años de prisión, se le ha concedido el beneficio de la suspensión del ingreso en un centro penitenciario, lo que está condicionado a que no vuelva a delinquir en el plazo de dos años y a que también abone las costas relativas a la acusación particular. De no cumplir estos requisitos, se revocaría dicha suspensión.
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