El juzgado les atribuye delitos de detención ilegal, coacciones, lesiones y amenazas, entre otros; se les ha impuesto nueve meses de internamiento y un año de libertad vigilada
Regala esta noticia Añádenos en Google Entrada a los Juzgados y la Fiscalía de Menores de Málaga. (SUR) 04/06/2026 a las 00:33h.El Juzgado de Menores número 2 de Málaga ha condenado a ocho adolescentes por el secuestro de un menor y un joven a punta de machete en la barriada de El Palo. De acuerdo con la sentencia, a la que SUR ha tenido acceso, los procesados reconocieron los hechos en la vista oral, tras lo cual se les ha impuesto la medida de nueve meses de internamiento semiabierto y un año de libertad vigilada.
Los menores, según ha quedado probado, mantenían rencillas previas con otro adolescente, lo que derivó en una serie de incidentes violentos. Uno de ellos ocurrió la noche del 8 de marzo de 2025, cuando uno de los principales agresores se encontró con este chico, que estaba en la vía pública junto a un amigo.
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Al reconocer al familiar, le preguntaron si era hermano del primer agredido, lo que el chico negó dado «el nivel de agresividad» que mostraban. A continuación, uno de ellos le advirtió: «Si hablas, te rajo». La situación escaló rápidamente porque empezaron a sumarse amigos de los agresores, «llegando a ser unos 15 o 20 individuos». En ese grupo también estaban los otros cinco menores condenados, así como varios sujetos mayores de edad.
«Todos iban armados con machetes, puños americanos y, al menos uno de ellos, con una pistola», recoge la sentencia, la cual relata cómo la banda rodeó a los dos chicos y los obligó a llamar a la víctima inicial para convencerla de que se reuniera con ellos. Este contestó a la llamada del amigo de su hermano, pero al notar su voz temblorosa sospechó que le podían estar tendiendo una emboscada, por lo que declinó la invitación.
Detención ilegal
A continuación, el grupo obligó al menor y al joven a que los llevaran hasta su domicilio, donde se encontraba el primer agredido. Según la sentencia, recorrieron más de un kilómetro con un machete apoyado en la espalda del hermano, al que además golpearon con el puño americano. «O nos llevas a la casa u os rajamos», le espetó uno de ellos, mientras el resto los rodeaba.
Los chicos no tuvieron más remedio que obedecer. Al llegar al bloque, los procesados giraron la cámara del portal para evitar ser grabados y luego amenazaron al joven, todavía a punta de machete, con apuñalar a su amigo si no conseguía que su familiar saliera de la vivienda. Además, usaron los móviles de ambos retenidos para telefonear al otro menor, que seguía parapetado en la casa.
Según el documento judicial, le advirtieron de que «bajara al portal en menos de media hora o les cortaban el cuello tanto a su hermano como a su amigo». El retenido subió al domicilio, pero la víctima inicial se negó a salir; en su lugar, le entregó dos bombonas para que se las diera al grupo de agresores. Asustado por la cantidad de individuos que esperaban abajo, el chico acabó avisando a su hermana, quien bajó al portal y pidió a la banda que se marchara.
La banda dio un ultimátum a la primera víctima: o salía de su casa en media hora o les cortaban el cuello a su hermano y a su amigo
Fue entonces cuando, según ha quedado probado, uno de los principales acusados roció a la joven en los ojos con un spray de pimienta. El gas también alcanzó al menor secuestrado, causando a ambos lesiones consistentes en eritemas (en el caso de la chica) y tos secundaria (en el del adolescente).
Al cabo de una hora, mientras la víctima del primer robo se encontraba en dependencias de la Policía Nacional denunciando los hechos, dos de los menores condenados le enviaron por Instagram tres audios intimidatorios con insultos y amenazas, asegurándole que ya sabían dónde vivía.
El pasado 15 de mayo se celebró la vista oral en el Juzgado de Menores, donde los adolescentes procesados admitieron los hechos. Todos ellos incurrieron en varios delitos de amenazas y lesiones leves, así como en otros de detención ilegal y coacciones. Al principal acusado, además, se le atribuyen los delitos de robo con violencia, malos tratos y amenazas.
A siete de ellos se les ha impuesto nueve meses de internamiento semiabierto —con abono del tiempo cumplido de manera cautelar—, mientras que en relación al octavo menor se ha acordado la suspensión del ingreso en el centro. Para este último, la magistrada ha decretado la libertad vigilada, una medida que también se aplicará al resto de los procesados durante un periodo de un año.
En ese plazo tendrán que buscar empleo y formarse laboralmente, asistir a talleres y llevar a cabo actividades deportivas acreditables. Por otro lado, el fallo también recoge la prohibición de comunicarse y aproximarse a los dos hermanos perjudicados y a su amigo menor durante un periodo de dos años.
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