Si alguien te dice que ha conseguido hacer funcionar Windows 98 dentro de una tostadora, lo primero es desconfiar. Lo segundo es imaginar una de esas tostadoras inteligentes con pantalla, muy distinta a la que la mayoría tiene en casa, y pensar que ahí está la trampa. En el vídeo que sostiene este artículo se ve precisamente eso, una tostadora moderna que, por diseño, ya invita a creer que cualquier cosa es posible si se modifica el software adecuado. Pero lo que realmente engancha no es la ocurrencia, sino el camino que hay detrás para convertirla en algo fuera de lo común, como si tuviera un PC noventero dentro.
Una tostadora con Windows. Como podemos ver en el material compartido por “Throaty Mumbo”, el hardware original de la R180 Connect Smart Toaster, que se presenta como “la primera tostadora conectada del mundo”, no está preparado para ejecutar Windows 98. En lugar de forzar ese camino, el creador optó por una arquitectura en dos niveles donde el control físico del aparato y la ejecución del sistema operativo viven en entornos distintos pero coordinados.
Entendiendo el hardware. Dadas las limitaciones técnicas, el siguiente paso consistía en averiguar cómo se comunican realmente los componentes de la tostadora para buscar una solución alternativa. Para hacerlo, el creador recurrió a una herramienta habitual en electrónica, un analizador lógico conectado al cableado entre la pantalla táctil y la placa de control. Ese análisis permitió observar el flujo de órdenes internas y detectar que el dispositivo intercambia paquetes de comandos aproximadamente cada 30 milisegundos para coordinar temperatura, movimiento de la bandeja y estados de funcionamiento.
Raspberry Pi Pico al mando. Una vez descifrado el flujo de órdenes internas, el siguiente movimiento fue tomar el control de esa conversación electrónica. Para ello se utilizó una Raspberry Pi Pico, que pasó a interceptar las señales originales y a generar otras nuevas capaces de gobernar el comportamiento del aparato. Este tipo de sustitución no implica rehacer toda la tostadora, sino colocarse en el punto exacto donde se decide qué debe ocurrir en cada momento. Desde ahí es posible dirigir niveles de calor, movimientos de la bandeja y estados de funcionamiento, creando la base necesaria para coordinar el hardware real con el entorno informático que se integrará después.
¿Dónde instalamos Windows 98? La respuesta fue añadir un segundo bloque de hardware independiente, una Raspberry Pi 5 configurada como un pequeño ordenador funcional. Este dispositivo no sustituye a la tostadora, sino que convive con ella dentro del mismo conjunto, aportando la potencia y compatibilidad necesarias para cargar el sistema operativo clásico. Para reforzar la estética retro, todo el conjunto se integró en una carcasa impresa en 3D con apariencia propia de los años noventa, cerrando así la distancia visual entre el experimento técnico y la experiencia que se muestra una nueva pantalla de 7 pulgadas.
En Xataka
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toast.exe y el ritual manual del tostado. Con el sistema ya en funcionamiento, la interacción no se resuelve de forma automática, sino mediante un programa específico creado para el proyecto. El archivo, denominado “toast.exe”, actúa como puerta de entrada al proceso y plantea un recorrido paso a paso desde el propio escritorio de Windows 98. Primero hay que localizar el ejecutable en pantalla, abrirlo y activar la orden de inicio, y después controlar manualmente parámetros como el calentamiento, los ciclos y el movimiento de la bandeja.
Windows 98 no vive realmente dentro de la tostadora original, pero tampoco es una ilusión superficial: funciona gracias a una integración con varios componentes añadidos posteriormente. El resultado es un objeto híbrido que sigue cumpliendo su función cotidiana mientras recrea una experiencia informática de otra época.
Imágenes | Throaty Mumbo (YouTube)
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La noticia
Creíamos que ya lo habíamos visto todo con Windows 98: alguien ha conseguido que funcione dentro de una tostadora
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Marquez
.
Creíamos que ya lo habíamos visto todo con Windows 98: alguien ha conseguido que funcione dentro de una tostadora
Un modder ha logrado que Windows 98 funcione en una tostadora modificada
El resultado sigue siendo una tostadora real con control manual desde el escritorio
Si alguien te dice que ha conseguido hacer funcionar Windows 98 dentro de una tostadora, lo primero es desconfiar. Lo segundo es imaginar una de esas tostadoras inteligentes con pantalla, muy distinta a la que la mayoría tiene en casa, y pensar que ahí está la trampa. En el vídeo que sostiene este artículo se ve precisamente eso, una tostadora moderna que, por diseño, ya invita a creer que cualquier cosa es posible si se modifica el software adecuado. Pero lo que realmente engancha no es la ocurrencia, sino el camino que hay detrás para convertirla en algo fuera de lo común, como si tuviera un PC noventero dentro.
Una tostadora con Windows. Como podemos ver en el material compartido por “Throaty Mumbo”, el hardware original de la R180 Connect Smart Toaster, que se presenta como “la primera tostadora conectada del mundo”, no está preparado para ejecutar Windows 98. En lugar de forzar ese camino, el creador optó por una arquitectura en dos niveles donde el control físico del aparato y la ejecución del sistema operativo viven en entornos distintos pero coordinados.
Entendiendo el hardware. Dadas las limitaciones técnicas, el siguiente paso consistía en averiguar cómo se comunican realmente los componentes de la tostadora para buscar una solución alternativa. Para hacerlo, el creador recurrió a una herramienta habitual en electrónica, un analizador lógico conectado al cableado entre la pantalla táctil y la placa de control. Ese análisis permitió observar el flujo de órdenes internas y detectar que el dispositivo intercambia paquetes de comandos aproximadamente cada 30 milisegundos para coordinar temperatura, movimiento de la bandeja y estados de funcionamiento.
Raspberry Pi Pico al mando. Una vez descifrado el flujo de órdenes internas, el siguiente movimiento fue tomar el control de esa conversación electrónica. Para ello se utilizó una Raspberry Pi Pico, que pasó a interceptar las señales originales y a generar otras nuevas capaces de gobernar el comportamiento del aparato. Este tipo de sustitución no implica rehacer toda la tostadora, sino colocarse en el punto exacto donde se decide qué debe ocurrir en cada momento. Desde ahí es posible dirigir niveles de calor, movimientos de la bandeja y estados de funcionamiento, creando la base necesaria para coordinar el hardware real con el entorno informático que se integrará después.
¿Dónde instalamos Windows 98? La respuesta fue añadir un segundo bloque de hardware independiente, una Raspberry Pi 5 configurada como un pequeño ordenador funcional. Este dispositivo no sustituye a la tostadora, sino que convive con ella dentro del mismo conjunto, aportando la potencia y compatibilidad necesarias para cargar el sistema operativo clásico. Para reforzar la estética retro, todo el conjunto se integró en una carcasa impresa en 3D con apariencia propia de los años noventa, cerrando así la distancia visual entre el experimento técnico y la experiencia que se muestra una nueva pantalla de 7 pulgadas.
toast.exe y el ritual manual del tostado. Con el sistema ya en funcionamiento, la interacción no se resuelve de forma automática, sino mediante un programa específico creado para el proyecto. El archivo, denominado “toast.exe”, actúa como puerta de entrada al proceso y plantea un recorrido paso a paso desde el propio escritorio de Windows 98. Primero hay que localizar el ejecutable en pantalla, abrirlo y activar la orden de inicio, y después controlar manualmente parámetros como el calentamiento, los ciclos y el movimiento de la bandeja.
Windows 98 no vive realmente dentro de la tostadora original, pero tampoco es una ilusión superficial: funciona gracias a una integración con varios componentes añadidos posteriormente. El resultado es un objeto híbrido que sigue cumpliendo su función cotidiana mientras recrea una experiencia informática de otra época.