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La escritora Cristina Araújo Gámir. Iván Giménez Cristina Araújo novela los estragos de la fama, el amor y las adiccionesEn su nueva obra, 'Distancia de fuga', la escritora indaga «en todo lo que lleva al límite al ser humano»
Madrid
Miércoles, 21 de enero 2026, 07:16
... a esa chica', premiada novela sobre una violación grupal, e insiste con 'Distancia de fuga' (Tusquets). Es una poliédrica historia de amor que huye de la cursilería. Aborda asuntos como el alto coste de la fama, los trastornos alimentarios, las adicciones, la salud mental o el suicidio asistido.Aborda «todas las emociones que alguna vez he deseado explorar, vivir e incluso sufrir» en una novela que, «solo en apariencia», trata de una pasión amorosa entre dos jóvenes muy distintos durante varios años en diferentes escenarios.
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Portada del libro. TusquetsRecibida con elogios, la crítica la conecta con tríos amorosos de tintes incestuosos como los de la legendaria serie británica 'Retorno a Brideshead' o la reciente 'Parthenope', de Paolo Sorrentino. «Aborda todos los amores, del fratenal, al tóxico, pero prima el romántico, el más complicado y en el que quería bucear», dice la autora de un relato introspectivo, filosófico y psicológico que trata las fragilidades emocionales y los miedos que nos acucian, incluida la muerte.
¿La fama mata?
Frances, su protagonista, como nuestra Ana de Armas, salta del anonimato al estrellato con la serie 'Dioses y héroes' ¿Habría que advertir que la fama mata, como el tabaco?. «El tabaco es tóxico desde la primera calada y la fama no. Te afectará dependiendo de cómo hayas crecido, tu apoyo familiar, red social y estabilidad mental», explica la autora.
Ha desmenuzado las biografías de Matthew Perry, Taylor Swift o Jennette McCurdy, atrapada por la anorexia y las drogas, para armar a Frances. «Eres muy frágil cuando cambias de ritmos de vida, de gente... cuando debes pasar por ciertos aros y caer en muchas tentaciones. Pero aún así, no creo que se deba poner una etiqueta de peligro a la fama». Lo asegura risueña esta licenciada en Filología Inglesa que trabajó supervisando traducciones de documentales para varios canales televisivos y que lleva casi tres lustros viviendo y trabajando en Frácnfort.
«Pongo la escritura al servicio de las emociones» dice la autora de 'Esa chica', su primera novela sobre una violación grupal y ganadora del premio Tusquets
Además de los estragos de la fama, habla de trastornos alimentarios, adicciones, salud mental o suicidio asistido. «Decimos ahora que son temas candentes, pero siempre han estado ahí. Sissi padecía trastornos alimentarios, anorexia y depresión; las drogas existen desde que mundo es mundo…. Pero hoy en un universo hiperconectado se habla de todo», señala.
«Cualquier trastorno es un extremo, y me encanta diseccionar y entender todo lo que lleve al límite al ser humano, incluso si es un límite destructivo, para entender el porqué», asegura la escritora. «Antes no se hablaba tanto de algunas cosas o se ocultaban. Ahora los tratan muchos programas, libros y espacios digitales. La gente se sincera,se siente más libre para contar estas cosas y hay un campo más fértil para abordarlas», dice.
Concede «enorme importancia» al estilo. «Huyo de palabras vacías, de construcciones y metáforas manidas. Busco que el adjetivo o el verbo destaquen en frases que aporten mucho visual o emocionalmente», explica. Pone así la escritura «al servicio de las emociones», para entrar en ellas «hasta el fondo», diciendo «todo lo que considero honesto y sin poner ningún freno a cosas que incluso pueden dar vergüenza pero con las que se identifica el lector».
Cristina Araújo Gámir. Iván GiménezEsa disección emocional es para esta autora «la esencia de la literatura que me gusta». «No diré que de toda, porque hay otras que prefieren la intriga o la acción, que no se me da muy bien. Pero indagar en las emociones es muy atractivo: conectas con todo el mundo y tiras de ti. Como se dice en la novela, todos tenemos ese pequeño egocentrismo que te lleva a contar lo que te pasa».
«Trato de tirar de ironía para huir de la cursilería, de colocar al lector en situaciones realistas con las que se identifique. Espero haberlo logrado». «Se dice que los españoles no escribían novelas de amor sin ser cursis. Y eso que supongo que alguna vez hay que caer, la cursilería, porque también le da su punto», ironiza.
Ganó Cristina Araújo algunos premios de relatos, pero varias editoriales rechazaron sus novelas. Hasta que todo cambió con el premio Tusques por 'Esa chica' un de los libros estrella de 2022 con el que inauguró el momento dulce en que se mantiene.
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