Diego San José presenta en San Sebastián un apasionante documental que reivindica el surrealista legado del humorista malagueño y descubre su enfrentamiento en los tribunales con Pepe Navarro y los personajes paródicos de Florentino Fernández
Regala esta noticia Añádenos en Google Chiquito de la Calzada en 2016, un año antes de su muerte. (EFE)Oskar Belategui
San Sebastián
22/09/2026 a las 14:12h.Quién le iba a decir a Chiquito de la Calzada, protagonista de 'Aquí llega Condemor, el pecador de la pradera', 'Brácula: Condemor II' y 'Papá ... Piquillo', que iba a acabar en el Festival de San Sebastián. Toda España sigue recordando con una sonrisa a Gregorio Esteban Sánchez Fernández (1932-2017), cuyos hallazgos surrealistas en el lenguaje y hasta en el movimiento corporal se han quedado con nosotros. Casi una década después de su muerte, un largometraje documental presentado en el Zinemaldia reivindica su legado. Y lo hace desde la original perspectiva del thriller judicial a raíz de un hecho poco conocido: la demanda que el humorista malagueño entabló contra Pepe Navarro y Tele 5 por haberle robado su personaje, transmutado en Lucas Grijander y Krispin Klander, caricaturas encarnadas por Florentino Fernández en 'Esta noche cruzamos el Mississippi'.
La película, que Movistar Plus estrena el 1 de octubre, arranca con su protagonista dando las Campanadas de 1994 en Antena 3. «Chiquito era el personaje más conocido de España, el número uno de la televisión», recuerda Ramón García. Los espectadores le habían descubierto en el programa 'Genio y figura', en el que varios humoristas desgranaban un chiste tras otro. Los de Chiquito no eran muy buenos, pero la manera de contarlos era única. «Muy pronto te adentrabas en su cosmología, en ese estallido de talento y humor», subraya Manuel Jabois.
Toda España hablaba un nuevo idioma: el chiquitistaní. A base de repetir expresiones como 'hasta luego, Lucas', 'cuidadín' o 'está la cosa muy mal' la audiencia de la cadena se disparó. Chiquito hacía tres bolos al día, rodaba películas, daba pregones y su voz salía en el 'Bolero Mix 11'. Llegaba tan cansado que se dormía en el sofá de 'Genio y figura', rememora Paz Padilla. 'Fistro', 'pecador', 'el caballo de Bonanza' y 'por la gloria de mi madre' salpicaban nuestras conversaciones en un país que empezaba a olvidar los fastos del 92 que nos habían sumergido en la modernidad y sufría la crisis económica, el paro, la violencia terrorista de ETA que no cesaba y el final del Gobierno socialista, el 'váyase, señor González'.
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