Lunes, 9 de marzo 2026, 01:00
... tres semanas después de la forzosa salida de José Ángel González por la acusación de haber violado presuntamente a una agente subordinada a sus órdenes. Un cuerpo con dos siglos de historia atesora una trayectoria lo suficientemente dilatada como para haber atravesado todo tipo de vicisitudes. Pero no hay precedentes de una renuncia como ésta -dimisión o cese, en función de la versión de González o de Fernando Grande-Marlaska-, dada la gravedad de los delitos que se le atribuyen al primero y cómo socava el señalamiento la reputación del ministerio y del conjunto de la Policía en cuestiones nucleares como el ejercicio legal del poder, la igualdad y el respeto a los derechos de las mujeres. Con la denuncia de la agente ya judicializada, corresponderá a los tribunales dilucidar si hay causa o no. Pero el ministro, cuya primera reacción fue transferir a la denunciante la responsabilidad de aclarar si algo le había fallado, esta interpelado a despejar cualquier sospecha sobre si erró 'in vigilando' y a restañar, junto al nuevo DAO, las heridas en la credibilidad del cuerpo.Límite de sesiones alcanzadas
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