ARTE
De la sutileza del guante blanco a la brutalidad de la dinamitaEuropol alerta sobre el cambio de 'modus operandi' en los robos en museos, cada vez más osados y violentos
Regala esta noticia Añádenos en Google Robo en la Galería de Apolo dl Louvre en octubre de 2025 con una grúa en una ventana. (AFP)Madrid
27/08/2026 a las 00:07h.El violento robo de de joyas hace casi un año en el museo del Louvre marcó un hito, confirmando el nuevo y violento 'modus operandi' ... en los robos a museos. Antes y después se han sucedido varios asaltos con el denominador común de su violencia y la búsqueda de oro y joyas. Un cambio de metodología constatado por Europol. En un informe titulado 'Cambio de tácticas, cambio de objetivos', la policía europea alerta sobre los nuevos y ultraviolentos usos de los cacos, que no se paran en barras y que han cambiado la sutileza del «guante blanco» por la brutalidad de «la maza o la dinamita».
«Los robos en museos son cada vez más agresivos, con un giro hacia métodos violentos y coercitivos», señala Europol. Sus perpetradores están en las antípodas de Arsene Lupin, el célebre «caballero ladrón» creado por Maurice Leblanc y al que Netflix ha dedicado una serie de éxito. Tampoco son delicados amantes del arte como el selecto Stephane Breitwieser, que 'distrajo' casi 240 obras en 172 museos entre 1995 y 2001 sin vender ninguna y sin asomo de violencia. Ahora, en lugar de hacerse invisibles, los cacos recurren a armas de fuego «para intimidar al personal de seguridad o los visitantes».
Explosivos
«Los delincuentes irrumpen en locales y destrozan vitrinas utilizando herramientas como mazas, hachas, palancas y, en algunos casos, explosivos», señala el informe de Europol. Todo lo contrario que las bandas 'tradicionales', que recurrían al «engaño y al sigilo», a menudo bajo el control un líder con conocimientos especializados. Los robos los cometen ahora «grupos descentralizados de oportunistas» en busca de beneficios inmediatos y que son reclutados a través de las redes sociales bajo el modelo de «delito como servicio».
Todas las alarmas saltaron con el rocambolesco asalto al museo del Louvre perpetrado en octubre del 2025 y que Europol destaca como paradigma de las nuevas y agresivas formas de asalto. Los ladrones entraron en el museo parisino a plena luz del día, violentaron una ventana que da a la Galería de Apolo a la que accedieron con una grúa, y amenazaron a los vigilantes y a los visitantes del museo.
El yelmo de oro de Cotofenesti, robado en los Países Bajos y recuperado. (R. C.)Meses antes del robo del Louvre, en enero de 2025, unos ladrones recurrieron a la dinamita para explotar la puerta y robar el yelmo dacio de oro de Cotofenesti, con 2.500 años de antigüedad, y tres brazaletes de oro de la misma época del museo Museo Drents de la ciudad de Assen, en los Países Bajos. Algunos de los objetos fueron recuperados y devueltos a Rumanía, aunque uno de los brazaletes sigue desaparecido.
En noviembre de 2024 cuatro ladrones irrumpieron con hachas y bates de béisbol en el Museo Cognacq-Jay de París para robar tabaqueras de oro y piedras preciosas. Los asaltantes destrozaron las vitrinas a hachazos mientras otros dos cómplices les esperaban en motos a la salida. El atraco duró cuatro minutos, mientras los turistas paseaban tranquilamente por otras salas del museo.
Europol también constata un incremento de los robos de «platos de porcelana china de los siglos XII y XIII, jarras de la dinastía Ming y jarrones chinos de bronce con esmaltes de colores que datan de las dinastías Ming y Qing, debido a su alta demanda y la facilidad para introducirlos en el mercado de arte».
Los violentos y toscos ladrones habrían descubierto en los museos una oportunidad que consideran de «bajo riesgo y alto beneficio», señala Europol, que admite «una laguna de inteligencia» que impide calibrar con certeza hasta dónde llega el fenómeno.
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