Por ejemplo, la petición“Royal Caribbean: ¡México no es tu parque de diversiones!”, impulsada por Greenpeace México, acumula más de 820,000 firmas. En tanto, la iniciativa“@Claudiashein: Salvemos Mahahual - Detengamos el proyecto destructivo de Royal Caribbean”, respaldada por distintos grupos de ciberactivistas, supera los 4.7 millones de apoyos. Esta última iniciativa podría considerarse como una de las más activas dentro de Change.org: supera por al menos 1.7 millones a la campaña lanzada tras los sismos de 2017 en México que pedía a los partidos políticos donar parte del presupuesto de las campañas electorales para 2018 a las actividades de rehabilitación de los estados y apoyo a los damnificados. Esta movilización, en su momento, fue reconocida por la propia plataforma como la más grande en el país desde que se tienen registros.
agrupación surcoreana BTS, conocidos colectivamente como “ARMY México”, usaron sus cuentas para promover las campañas “Salvemos Mahahual” y “Royal Caribbean: ¡México no es tu parque de diversiones!”.“Como fandom, creemos que amar también significa proteger. Proteger los espacios naturales, las comunidades y el futuro de nuestro planeta. Invitamos a ARMY a informarse, compartir información responsable y alzar la voz de manera respetuosa para apoyar la conservación de Mahahual y sus ecosistemas”, señaló el colectivo Army’s Unidas MX en su página de Facebook.
Además de estas movilizaciones, el reporte subraya la participación en espacios digitales fuera de las redes sociales tradicionales. En Roblox, por ejemplo, distintos usuarios organizaron protestas virtuales en ciudades, simuladores y videojuegos de la plataforma en rechazo al proyecto turístico de Royal Caribbean en Mahahual.
Tras una serie de convocatorias difundidas en títulos populares como Brookhaven, Adopt Me! y Blox Fruits,los avatares de cientos de jugadores salieron a las calles virtuales con pancartas para exigir la cancelación del parque acuático, una respuesta inmediata del gobierno federal y la participación colectiva para proteger los ecosistemas de la región.
entrevista con el diario El País que la compañía, según ellos, revisa con cuidado todos los aspectos ambientales y legales de sus complejos turísticos, incluido Perfect Day.“Sin embargo, vemos que hay mucha desinformación en los medios y en redes sociales. En Mahahual hay un rezago muy antiguo en infraestructura y, como vecinos e inversionistas, tenemos el propósito de ayudar a resarcirlos o traer lo que hace falta realmente a la comunidad”, dijo Ari, quien hasta hace unos meses fue director del Instituto de Desarrollo y Financiamiento del Estado de Quintana Roo.
El empresario sostuvo que, frente a los amparos y otros recursos legales presentados contra el proyecto, la empresa mantenía plena confianza en las autoridades ambientales y judiciales mexicanas. No obstante, lamentó que las críticas impulsadas por “detractores” influyeran en la discusión pública.
“[Llamo detractores a] gente sin conocimiento de los detalles del proyecto que se dedica a dar opiniones en redes perjudiciales no solo para el proyecto, sino para la comunidad de Mahahual. La gente que no se mete a fondo y solamente repite lo que escuchó en un café o en otra red social, son los que realmente están causando un daño y no al proyecto, sino al futuro de la comunidad”, declaró.
Brotman reconoció que proyectos de gran exposición mediática como Perfect Day suelen generar posiciones encontradas: algunas favorables y sustentadas en información técnica, y otras negativas amplificadas por redes sociales. Ante ello, consideró que “es muy triste ver que el destino de una comunidad que ha sido olvidada por tantos años se esté decidiendo en redes sociales y a miles de kilómetros cuando la gente que está atacando el proyecto ni siquiera conoce; muchos de ellos creo que no podrían ni marcar Mahahual en un mapa”.
inversión responsable”.La empresa añadió que en las próximas semanas sostendrá nuevos diálogos con distintos sectores para avanzar en una propuesta que, según afirmó, permita generar prosperidad compartida mediante infraestructura ambiental, creación de empleos y programas comunitarios destinados a beneficiar a la población local.
Pese a ello, la suspensión del proyecto fue celebrada por organizaciones y ciberactivistas, quienes interpretaron la resolución como una muestra de que los espacios digitales pueden convertirse en herramientas relevantes para la defensa de derechos ambientales y ciudadanos, así como para ejercer presión pública sobre proyectos considerados de alto impacto ecológico.
No obstante, los defensores afirman que esto no ha terminado. El colectivo Salvemos Mahahual publicó un comunicado en sus redes sociales en donde señala que la decisión de revocar el proyecto es una victoria que demuestra que “la presión ciudadana funciona”, pero que la batalla aún no está ganada.
El grupo de defensa dice que es necesario que la Semarnat publique de manera oficial el resolutivo que avale el dictamen anunciado ayer. “Sin ese papel, el riesgo sigue ahí”, afirman.
Por tal motivo, mantienen una convocatoria para manifestarse de manera pacífica a las afueras de las oficinas de la Semarnat en Ciudad de México este jueves en punto de las 9:00 horas.
“Vamos a celebrar este gran paso, pero también a exigir que lo pongan por escrito. Hay que dar continuidad a la lucha hasta que la cancelación sea oficial”, concluyó la organización.