Richard Mille, Rolex, Tudor, Breitling, Cartier y Audemars Piguet se abren paso entre las grandes figuras del pelotón
Así están los relojes del Tour.- NACHO LABARGA
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El Tour de Francia también se corre mirando la hora. No por los parciales, los cortes o el límite de control. Las grandes firmas de relojería han encontrado en el pelotón uno de sus escaparates más potentes y algunas de las principales estrellas lucen piezas cuyo precio supera el salario de muchos equipos modestos. Tadej Pogačar encabeza ese desfile con un Richard Mille limitado a 50 unidades y valorado en un millón de dólares.
La relación viene de lejos, como se recuerda en un reportaje reciente de 'Cyclingnews'. Tudor cuenta con su propio equipo, Festina estuvo vinculada al ciclismo durante años y Tissot mantiene una asociación estable con ASO. Richard Mille ha reforzado su presencia mediante acuerdos con UAE Team Emirates y contratos personales con corredores como Pogačar y Mathieu van der Poel. Los dos compiten con relojes de la marca y también han reunido colecciones privadas de enorme valor.
Para muchos profesionales, estas piezas representan algo más que lujo. Un reloj puede recordar una gran victoria, la firma de un contrato o una etapa concreta de la carrera deportiva. Greg LeMond lució un Cartier Santos durante la contrarreloj y en el podio final del Tour de 1990. Mark Cavendish regaló un Rolex Submariner verde a cada integrante de su tren de lanzamiento tras conquistar el maillot verde en la edición de 2011. Un premio para las muñecas que habían trabajado a su lado.
La pieza más cara vista durante la primera semana del Tour de 2026 pertenece a Pogačar. El esloveno estrenó el Richard Mille RM 64-01 “Tourbillon Colnago”, una edición que mezcla la identidad de la firma relojera con las líneas de la marca italiana de bicicletas. Su estructura esqueletizada presenta soportes que recuerdan a los tubos de un cuadro Colnago.
El tourbillon es una de las complicaciones más sofisticadas de la relojería mecánica. Parte del mecanismo queda alojada en una jaula que gira de forma constante para compensar el efecto de la gravedad y mejorar la precisión. Su complejidad de fabricación eleva el precio de una pieza que, en este caso, alcanza una valoración estimada de un millón de dólares.
UAE Team Emirates se convirtió en socio oficial de Richard Mille en febrero de 2021 mediante un acuerdo de varios años que sigue vigente. Pogačar ejerce también como embajador personal. En carrera suele utilizar el ultraligero RM 67-02, el mismo modelo que lleva Van der Poel y que le provocó al neerlandés una abundante herida en la muñeca durante la París-Roubaix.
El líder del UAE posee además un Rolex Daytona Platinum valorado en unos 165.000 dólares, un modelo que también ha llevado Tom Pidcock. Su colección incluye un Rolex Green Submariner “Starbucks”, estimado en 15.000 dólares, y un Cartier Santos negro de unos 9.000. Este último recuerda al reloj que LeMond mostró en el Tour de 1990.
Van der Poel llegó al inicio de la carrera con uno de sus Richard Mille RM 67-02. Es una pieza habitual en su muñeca y ya levantó revuelo durante el Tour anterior por su precio. El campeón neerlandés es embajador oficial de la firma desde comienzos de 2025.
El reloj pesa alrededor de 32 gramos y está fabricado con Carbon TPT® y titanio. Su perfil fino, el movimiento resistente a los golpes y su ligereza permiten utilizarlo sobre asfalto, adoquines o terrenos irregulares. Las unidades estándar alcanzan entre 220.000 y 320.000 euros en el mercado de segunda mano. Las versiones limitadas o especialmente buscadas pueden superar los 450.000. El modelo que luce Van der Poel se valora en unos 300.000 dólares, condicionado por la configuración y la demanda.
Su colección personal se extiende a otras firmas. Tiene varios Audemars Piguet, entre ellos un Royal Oak y un Royal Oak Chronograph. También posee un Rolex GMT-Master II de oro amarillo, un Everose Gold GMT-Master II “Root Beer”, un Rolex “Sprite” y el Daytona “Panda” de acero inoxidable. Las piezas que ha mostrado públicamente sitúan el valor estimado de su colección entre 300.000 y 500.000 dólares. La cifra exacta no se conoce.
Jasper Philipsen también ha desarrollado una notable afición por la alta relojería. El corredor de Alpecin-Premier Tech, señalado como el segundo mejor pagado del equipo, no utiliza reloj durante las carreras. Lo lleva antes y después de las etapas o durante los actos alejados de la competición.
En los últimos años ha aparecido con un Rolex Cosmograph Daytona “Panda”, un Rolex Submariner Date de bisel verde, un Tudor Black Bay Chrono y un Rolex GMT-Master II “Batman”. A su llegada al aeropuerto antes del Tour, un aficionado le fotografió con un Audemars Piguet Royal Oak Selfwinding Chronograph de esfera verde. Su valor ronda entre 60.000 y 70.000 dólares, según el estado y la documentación de la pieza.
Quinn Simmons suele utilizar un Rolex Submariner de oro y acero. En la presentación inicial eligió un reloj más discreto: un Tudor Black Bay Chrono “Panda” con correa de cuero. Las unidades de este modelo se cotizan entre 4.000 y 6.000 dólares, dependiendo de la antigüedad y la conservación.
Mauro Schmid llevó la tradición relojera suiza al escenario de Barcelona con un Rolex Yacht-Master 40 de esfera azul platino. El modelo también está disponible con esfera gris pizarra y detalles azul claro. Su precio oficial ronda los 13.200 dólares y su valor de mercado se mueve entre 14.000 y 16.000, en función del estado y de los accesorios originales.
Clément Russo apareció con un Breitling Superocean Heritage Automatic de esfera azul. Las fotografías iniciales no permitían reconocer el modelo con precisión y el propio corredor francés confirmó su identidad. La pieza combina la tradición de los relojes de buceo de Breitling con un diseño deportivo. Su precio oficial se sitúa alrededor de 5.500 dólares. En el mercado de segunda mano suele venderse entre 3.800 y 4.500.
Luke Plapp puso el color con un Tudor Black Bay Chrono “Pink”, uno de los lanzamientos más llamativos de la firma. La pieza nació dentro de una colaboración con embajadores como David Beckham, copropietario del Inter Miami, y el músico Jay Chou. Una parte de los aficionados la relaciona con el Giro d’Italia y su maillot rosa. El origen del reloj no está vinculado a la ronda italiana.
Su precio oficial fue de unos 6.350 dólares. En el mercado secundario alcanza entre 6.600 y 9.000, según el estado y los complementos originales. El australiano también ha sido visto con un Omega Speedmaster “Olympic Edition” y un Rolex Datejust de esfera “Wimbledon”. Las piezas documentadas sitúan su colección por encima de los 50.000 dólares.
Ben O’Connor eligió un Cartier Santos para subir al escenario de la presentación. El brazalete y el aspecto general apuntan a una versión vintage y no a un modelo actual. Las imágenes no permiten determinar la referencia exacta. Los Cartier Santos de ese tipo suelen valorarse entre 3.000 y 10.000 dólares. La presencia de oro puede elevar de forma considerable esa cifra.
José Joaquín Rojas también encontró sitio entre los relojes más destacados de Barcelona. El exciclista español terminó su carrera en 2023 y trabaja como director deportivo de Movistar. Su colección incluye un Rolex GMT-Master II, un Rolex Daytona Steel y un Hublot.
En la salida del Tour lució un Rolex Submariner Date “Hulk”. El modelo combina un bisel Cerachrom verde con una esfera del mismo color. El Submariner “Starbucks” utiliza un bisel verde y una esfera negra. Rolex lanzó el “Hulk” en 2010 y dejó de producirlo en septiembre de 2020. Su precio oficial original rondaba los 9.050 dólares. En julio de 2026 se cotiza entre 19.000 y 22.000 en el mercado secundario, según el año, el estado y la documentación.
La apuesta francesa de Breitling
Paul Seixas cierra el escaparate con un Breitling Chronomat B31 Automatic 40, reconocible por su brazalete Rouleaux de acero inoxidable. La firma suiza incorporó al francés de 19 años como embajador oficial en julio de 2026 y situó una de sus piezas en la muñeca de uno de los jóvenes talentos más visibles del pelotón.
Breitling presentó el Top Time B01 Eddy Merckx el 1 de julio de 2026 como homenaje a la leyenda belga. Su acuerdo con Seixas permite a la marca mostrar sus nuevos modelos dentro del Tour. El francés apareció ante el público con un reloj de unos 6.400 euros ajustado a la muñeca antes de volver a agarrarse al manillar.