"Guadalupe, 1491: donde todo empezó". Así resumió el investigador José Carlos Salcedo el hallazgo en redes sociales: la Universidad de Extremadura ha sacado a la luz los cimientos del edificio donde la reina Isabel ordenó formar la flota que financiaría el primer viaje de Colón. Los restos aparecieron en julio. ¿Y dónde? En la antigua pista deportiva de un colegio interno, bajo el patio oeste del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe.
El arquitecto de los Reyes Católicos. El proyecto original se atribuye a Juan Guas, el maestro bretón que también levantó el Palacio del Infantado en Guadalajara entre 1480 y 1483 para los duques de Mendoza, y el monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo, pensado como panteón real tras la victoria de Isabel en la batalla de Toro.
Hablamos de uno de los canteros más prestigiosos del 1400 el cual, antes de morir en Toledo en 1496, dejó mitos como el del Carro del Diablo: la leyenda cuenta que vendió su alma para terminar a tiempo la antigua catedral de Segovia, y que por eso una de sus torres quedó más baja que la otra. Guas trabajó en la Hospedería Real de Guadalupe hasta 1491, el mismo año en que se cerraban los preparativos del viaje colombino a apenas unos metros de allí.
Por qué este monasterio. Guadalupe es donde Colón se reunió con los Reyes Católicos en 1486 y 1489 para pedir financiación, antes de que Isabel firmara en abril de 1492 las Capitulaciones de Santa Fe que autorizaron el viaje, y donde volvió en 1493, tras el primer viaje, a agradecer a la Virgen su travesía. Isabel confió aquí su testamento a los monjes jerónimos, y Fernando escribió desde el propio monasterio las cartas que ordenaban aprovisionar dos carabelas. Hernán Cortés también pasó por aquí en 1528, agradeciendo haber sobrevivido a la picadura de un alacrán.
Algunos de los objetos encontrados. Imágenes cedidas a El Periódico de Extremadura
Lo que han encontrado. El sondeo, coordinado por el profesor Juan Saumell, profesor de la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura, localizó dos zanjas de cimentación originales y un tramo de pavimento del corredor cubierto del antiguo claustro, con los ladrillos colocados en espiga. Alrededor del 70% del perímetro. El hallazgo permite calcular el módulo de la arquería y, con él, reconstruir el perímetro completo a partir del número de pilastras y vanos del proyecto original del siglo XV.
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En 1009, el Califa de Córdoba arrasó una ciudad para condenarla al mayor de los olvidos: el LiDAR la ha traído de vuelta
¿Y por qué se creía perdida? La versión popular culpaba a las obras de una carretera en 1925. Pero la investigación documental rastreó viejos datos: un plano de 1839 y una orden de derribo fechada en 1854, casi 70 años antes de lo que se daba por hecho. El edificio no cayó de golpe por una obra pública, sino que fue desmantelado décadas antes. Con esto, el equipo prepara la memoria técnica y prevé publicar en 2027 un trabajo con los resultados arqueológicos y otro con la reconstrucción gráfica de la hospedería.
Reconstruyendo el rompecabezas. Y sin excavar primero, porque el equipo cruzó tres fuentes distintas: el proyecto atribuido a Guas, los dibujos que el pintor flamenco Anton van den Wyngaerde hizo del monasterio en el siglo XVI y un plano firmado por Francisco Yznardo en 1839, quince años antes de la orden de derribo. Esa triangulación entre arquitectura, arte y cartografía histórica es la que permitió saber exactamente dónde excavar antes de mover una sola pala.
Más fantasmas arquitectónicos. En el Real Alcázar de Sevilla, unas obras en el Cenador de Carlos V destaparon en 2024 restos de un palacio islámico donde se esperaba encontrar un cementerio real. En la Alhambra de Granada, arqueólogos hallaron en 2021 una casa-palacio nazarí de 440 metros cuadrados con posible hammam propio, oculta bajo el jardín de la Alamedilla.
Seguimos: en Murcia, las excavaciones de Monteagudo siguen sacando muros del palacio de Ibn Mardanís, el "Rey Lobo", casi mil años después de su construcción. Y en Córdoba, un escaneo LiDAR de 120 hectáreas cerca de Alcolea cree haber localizado por fin Madinat al-Zahira, la ciudad-palacio de Almanzor arrasada en el año 1009 para borrarla de la memoria colectiva.
Lo que queda por hacer. Los restos ya se han protegido con una malla y se han vuelto a cubrir para garantizar su conservación. El equipo prepara una memoria completa, publicaciones científicas y una reconstrucción gráfica del edificio, además de valorar nuevas excavaciones en otras zonas libres del patio. Nada se expondrá todavía: por ahora, la prueba física de que la Hospedería Real existió sigue bajo tierra. Ya llegará el momento.
Imágenes | Universidad de Extremadura, José Carlos Salcedo (X)
En Xataka | Seguimos sin saber dónde estuvo Tartessos, pero sí tenemos claro dónde vamos a resolver el enigma: en Badajoz
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La noticia
Descubren en un monasterio de Extremadura los restos del punto de reunión entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón
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Xataka
por
Isra Fdez
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Descubren en un monasterio de Extremadura los restos del punto de reunión entre los Reyes Católicos y Cristóbal Colón
Bajo la pista deportiva de un antiguo colegio en Guadalupe (Cáceres) aparecen los cimientos que solo existía en dibujos del siglo XVI
Aquí Colón convenció a Isabel la Católica de financiar su viaje a las Indias
"Guadalupe, 1491: donde todo empezó". Así resumió el investigador José Carlos Salcedo el hallazgo en redes sociales: la Universidad de Extremadura ha sacado a la luz los cimientos del edificio donde la reina Isabel ordenó formar la flota que financiaría el primer viaje de Colón. Los restos aparecieron en julio. ¿Y dónde? En la antigua pista deportiva de un colegio interno, bajo el patio oeste del Real Monasterio de Santa María de Guadalupe.
El arquitecto de los Reyes Católicos. El proyecto original se atribuye a Juan Guas, el maestro bretón que también levantó el Palacio del Infantado en Guadalajara entre 1480 y 1483 para los duques de Mendoza, y el monasterio de San Juan de los Reyes en Toledo, pensado como panteón real tras la victoria de Isabel en la batalla de Toro.
Hablamos de uno de los canteros más prestigiosos del 1400 el cual, antes de morir en Toledo en 1496, dejó mitos como el del Carro del Diablo: la leyenda cuenta que vendió su alma para terminar a tiempo la antigua catedral de Segovia, y que por eso una de sus torres quedó más baja que la otra. Guas trabajó en la Hospedería Real de Guadalupe hasta 1491, el mismo año en que se cerraban los preparativos del viaje colombino a apenas unos metros de allí.
Por qué este monasterio. Guadalupe es donde Colón se reunió con los Reyes Católicos en 1486 y 1489 para pedir financiación, antes de que Isabel firmara en abril de 1492 las Capitulaciones de Santa Fe que autorizaron el viaje, y donde volvió en 1493, tras el primer viaje, a agradecer a la Virgen su travesía. Isabel confió aquí su testamento a los monjes jerónimos, y Fernando escribió desde el propio monasterio las cartas que ordenaban aprovisionar dos carabelas. Hernán Cortés también pasó por aquí en 1528, agradeciendo haber sobrevivido a la picadura de un alacrán.
Algunos de los objetos encontrados. Imágenes cedidas a El Periódico de Extremadura
Lo que han encontrado. El sondeo, coordinado por el profesor Juan Saumell, profesor de la Escuela Politécnica de la Universidad de Extremadura, localizó dos zanjas de cimentación originales y un tramo de pavimento del corredor cubierto del antiguo claustro, con los ladrillos colocados en espiga. Alrededor del 70% del perímetro. El hallazgo permite calcular el módulo de la arquería y, con él, reconstruir el perímetro completo a partir del número de pilastras y vanos del proyecto original del siglo XV.
¿Y por qué se creía perdida? La versión popular culpaba a las obras de una carretera en 1925. Pero la investigación documental rastreó viejos datos: un plano de 1839 y una orden de derribo fechada en 1854, casi 70 años antes de lo que se daba por hecho. El edificio no cayó de golpe por una obra pública, sino que fue desmantelado décadas antes. Con esto, el equipo prepara la memoria técnica y prevé publicar en 2027 un trabajo con los resultados arqueológicos y otro con la reconstrucción gráfica de la hospedería.
Reconstruyendo el rompecabezas. Y sin excavar primero, porque el equipo cruzó tres fuentes distintas: el proyecto atribuido a Guas, los dibujos que el pintor flamenco Anton van den Wyngaerde hizo del monasterio en el siglo XVI y un plano firmado por Francisco Yznardo en 1839, quince años antes de la orden de derribo. Esa triangulación entre arquitectura, arte y cartografía histórica es la que permitió saber exactamente dónde excavar antes de mover una sola pala.
Seguimos: en Murcia, las excavaciones de Monteagudo siguen sacando muros del palacio de Ibn Mardanís, el "Rey Lobo", casi mil años después de su construcción. Y en Córdoba, un escaneo LiDAR de 120 hectáreas cerca de Alcolea cree haber localizado por fin Madinat al-Zahira, la ciudad-palacio de Almanzor arrasada en el año 1009 para borrarla de la memoria colectiva.
Lo que queda por hacer. Los restos ya se han protegido con una malla y se han vuelto a cubrir para garantizar su conservación. El equipo prepara una memoria completa, publicaciones científicas y una reconstrucción gráfica del edificio, además de valorar nuevas excavaciones en otras zonas libres del patio. Nada se expondrá todavía: por ahora, la prueba física de que la Hospedería Real existió sigue bajo tierra. Ya llegará el momento.
Imágenes | Universidad de Extremadura, José Carlos Salcedo (X)