Domingo, 24 de mayo de 2026 Dom 24/05/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

Desesperación de alcaldes y candidatos del PSOE ante el 'caso Zapatero': "Es imposible remontar el vuelo con una nube de corrupción"

Desesperación de alcaldes y candidatos del PSOE ante el 'caso Zapatero': "Es imposible remontar el vuelo con una nube de corrupción"
Artículo Completo 1,050 palabras
Tras el varapalo de las andaluzas, el PSOE intenta digerir el duro impacto emocional de los negocios del ex presidente destapados en un auto de la Audiencia que le acusa de delitos de corrupción Leer

El PSOE vive sin poder recuperar el resuello de sus propias caídas. Estaba el partido resoplando después de la bofetada electoral de Andalucía -de aquella manera y sin autocrítica por parte de la dirección- cuando le derribó un voluminoso meteorito caído del cielo. Sin que nadie lo esperase. Y el interesado, mucho menos que nadie. Desde el martes 20 de mayo, los socialistas han enfermado de nopuedeser y de esimposible. La dolencia del PSOE le mantiene en las nubes y emocionalmente devastado. «Nadie que no sea del PSOE puede llegarse a imaginar lo que significa que Zapatero pueda no ser lo que creímos que era». Así, como ausentes, se han quedado todas las federaciones socialistas.

Moncloa y Ferraz, valga la redundancia, contraatacaron el primer día con el lawfare y «el que pueda hacer que haga». Pero conforme pasaron las horas, la realidad se acabó imponiendo. Tanto el juez como su auto sobre los presuntos negocios oscuros de Zapatero tenía cuerpo, no era una pesadilla. La semana acabó deseando que el ex presidente se libre del mal y respetando la acción de los jueces.

Más allá del círculo de hierro monclovita que arropa al presidente del Gobierno y secretario general del partido, hay un PSOE que busca desesperadamente agarrarse a donde sea para sobrevivir y transitar con autoestima y pundonor hasta las próximas elecciones autonómicas y municipales. Un PSOE que a veces desde Madrid no se aprecia, y si se aprecia, se deja correr. «Está todo muy dormido y la gente empieza a ponerse nerviosa», aseguran los dirigentes territoriales.

«La respuesta al caso Plus Ultra que afecta a la gran referencia moral y política del PSOE de los últimos 20 años no puede ser que Aznar dijera el que pueda hacer, que haga. El asunto es muy grave, nadie da crédito, la gente está en que no se lo cree ni se lo quiere creer. Hay una tristeza muy grande, y que sus hijas aparezcan en esto, ya es horrible», señalan fuentes de una federación.

«Conocimos al Zapatero presidente, pero no al Zapatero ex presidente, del que no sabemos mucho», aprecian otras fuentes. Hay miedo en el PSOE, miedo a una larga travesía del desierto para toda la izquierda española, miedo a las urnas de mayo del año que viene, miedo a que se instale en España la hegemonía política y cultural de la derecha, miedo a que los negocios del ex presidente del talante sean la gota que colma el vaso de la paciencia de los votantes del PSOE.

«La derecha siempre le tuvo muchas ganas a Zapatero, pero él puede haber hecho mal las cosas. Lo que parece ahora desde los territorios es que resulta imposible remontar el vuelo con una nube de corrupción y ofensiva judicial que lo envuelve todo», señala el dirigente de una federación. En general, los dirigentes regionales del PSOE están desconcertados por la falta de estrategia de la dirección del partido. «Realmente, el partido es Sánchez, no hay más, dependemos de él y hasta cierto punto observamos lo que nos espera con una cierta resignación. No hay camino para movimientos internos de ningún tipo», reconocen todos los interlocutores.

En las escasas 24 horas que los socialistas pudieron reflexionar sobre las causas y las consecuencias de la derrota andaluza, levantaron la voz destacados cargos regionales y locales. La alcaldesa de Palencia, el líder de los socialistas de Castilla y León, Emiliano García-Page y Adrián Barbón, el presidente de Asturias, pidieron autocrítica. Aunque Sánchez hizo como si no hubiera pasado nada. Nadie se volverá a acordar ya del batacazo de Andalucía.

«La situación del PSOE y del Gobierno ya era mala antes del estallido del caso Zapatero, no creo que esto hunda al partido electoralmente más de lo hundido que estaba», señalan cargos del partido. Hay coincidencia, sin embargo, en una cosa. Los alcaldes y candidatos no quieren una campaña dirigida por Madrid como la de Andalucía.

A día de hoy, tras la caída en desgracia del ex presidente Zapatero, que incurso en un procedimiento judicial ya no participará en más campañas ni saldrá en auxilio de Pedro Sánchez, la situación es calificada por algunas fuentes alejadas de Moncloa-Ferraz como «insostenible».

Otros cargos socialistas, sin embargo, aseguran que nadie puede visualizar ahora cómo llegará el partido a las elecciones de mayo del año que viene. «Los negocios de Zapatero, de momento, no afectan a la acción de Gobierno ni interpelan personalmente a Pedro Sánchez. Zapatero puede ser un referente moral, su actividad tiene mala pinta y el auto no huele nada bien. Pero no es un político en activo ni tiene ningún cargo en el partido ni en el Gobierno. Sánchez puede resistir perfectamente con una agenda internacional potente», coinciden varios altos cargos consultados.

Igualmente, hay una gran coincidencia en toda la formación. «El PSOE se recuperará y también saldrá de esta».

Rufián sigue agitando las aguas

Gabriel Rufián ha vuelto a agitar las aguas del fragmentado espacio de la izquierda del PSOE, que está a la búsqueda de unidad y liderazgo. El portavoz de ERC, el preferido en las encuestas por los votantes y simpatizantes que no quieren votar socialista, se declaró dispuesto a encabezar una candidatura a las generales durante un coloquio en el Club Siglo XXI de Madrid. Son los partidos de ese espacio los que deben decidir si acepta o no el liderazgo de Rufián y él mismo aclarar su papel en ERC. Nadie piensa que la candidatura de Rufián sea fácil, pero la parálisis que afecta a los partidos de ese espacio político y los malos resultados que han cosechado en los recientes procesos electorales -la candidatura de Antonio Maíllo salvó los muebles- pueden obligar a los dirigentes de los partidos de lo que fue Sumar a acelerar el proceso. Rufián advirtió que Pedro Sánchez quiere ser el líder de la izquierda del PSOE y que eso le parece un «desastre».

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir