Patrulla de la Policía Nacional. Policía Nacional
Andalucía Detenidas la directora y dos educadoras de una guardería de Jaén por forzar a niños a comer hasta vomitarLa investigación se inició después de que varias alumnas en prácticas alertaran sobre lo que sucedía en el centro educativo.
Más información: El calvario de un menor en Málaga: un joven se hizo pasar por un alumno de su instituto para pedirle imágenes sexuales
Andrea Jiménez Troyano Agencias Publicada 5 mayo 2026 16:34h Las clavesLas claves Generado con IA
La Policía Nacional ha arrestado a la directora y dos educadoras de una escuela infantil de Jaén, acusadas de maltratar presuntamente a una quincena de niños a su cargo, a los que obligaban a comer a la fuerza hasta provocarles el vómito.
La investigación, llevada a cabo por agentes de la UFAM de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Jaén, se inició después de que varias alumnas que realizaban sus prácticas en el centro alertaran a sus tutoras académicas sobre lo que estaban presenciando durante la atención a los menores.
Según recoge EFE, las conductas denunciadas se producían principalmente en los momentos de las comidas, cuando las educadoras supuestamente forzaban a los niños a ingerir alimentos, llegando a causarles el vómito para después obligarles a continuar comiendo.
Además, según los investigadores, cuando algún menor se negaba a comer o rompía a llorar, era encerrado en un cuarto de baño a oscuras.
A raíz de la denuncia interpuesta por una de las tutoras de las alumnas en prácticas, se identificó al menos a 15 niños que habrían sido sometidos a estos tratos. Concluidas las pesquisas, las dos educadoras fueron detenidas como presuntas autoras de delitos de malos tratos habituales y trato degradante hacia menores.
La directora del centro también fue arrestada, aunque por cargos distintos: presuntos delitos contra la Administración de Justicia y coacciones. Según explica EFE, al tener conocimiento de la investigación policial, habría convocado reuniones individuales con los padres de los menores para advertirles de que serían citados a declarar, asegurándoles que las denuncias eran falsas y que sus hijos se encontraban en perfecto estado, con el presunto objetivo de condicionar sus testimonios ante la Policía.
Asimismo, se habría dirigido a las alumnas en prácticas que presentaron la denuncia para presionarlas a retractarse de sus declaraciones, amenazándolas con posibles consecuencias legales que podrían perjudicar su futuro profesional.
La investigación permanece abierta por el Grupo UFAM con el fin de esclarecer todos los hechos.