Nelson Haase Mazzei, ex coronel octogenario y prófugo desde hace años, ingresa en prisión tras ser localizado en una comunidad rural de Chile
Regala esta noticia Añádenos en Google Víctor Jara, en una imagen de archivo. (RR SS)M. Pérez
27/07/2026 a las 21:43h.El último militar buscado por el asesinato del cantautor Víctor Jara, detenido en 1973 durante la dictadura chilena, ha sido detenido. La Policía ha informado ... de que el individuo, Nelson Haase Mazzei, prófugo durante años, no había salido del país. Se encontraba oculto en una comunidad rural al sur conocida como Puyehue. La ministra de Derechos Humanos ordenó a un tribunal que tramitase su encarcelamiento, ya que sobre él pesa una condena de 25 años de prisión. El arresto cierra un doloroso episodio del sangriento régimen de Pinochet, ya que la ejecución del profesor y cantante chileno siempre se ha considerado un ejemplo paradigmático de la violencia política de la dictadura y su extrema crueldad. El cuerpo de Jara presentaba 44 disparos y 56 fracturas cuando fue desenterrado.
El hallazgo de su cadáver reveló que Jara, autor de más de 150 canciones, había sido terriblemente torturado durante las horas que permaneció cautivo. Entre el más de medio centenar de fracturas presentes en su cadáver se encontraban las de las costillas y las manos. Reventadas a patadas. Algunos testigos revelaron años más tarde que sus torturadores solían conminarle entonces a tocar la guitarra. Recibió 44 disparos. Antes de la ejecución le obligaron varias veces en esos cuatro días a jugar a la ruleta rusa.
Haase Mazzei, el militar detenido, tenía un compañero que solía mostrar una pistola en público con la que decía «haber matado a Víctor Jara». Esa chulería le costó una condena. También el arma ayudó a sentenciar a Mazzei. Aunque él negó ante el juez que hubiera participado en la muerte de uno de los símbolos más reconocibles de la brutalidad del régimen, los investigadores revelaron que su pistola de reglamento era compatible con las balas descargadas sobre el cuerpo de Jara.
Junto a su cadáver, enterrado en una fosa cercana al cementerio metropolitano de Santa Olga, fueron hallados los restos de otras cuatro víctimas. Una de ellas era Littré Quirota, director nacional de Prisiones durante el mandato de Salvador Allende y militante también del Partido Comunista. Inmediatamente después del golpe, Quirota, de 33 años, envió a todos los funcionarios de su departamento a casa para evitar que las patrullas los detuviesen. A él, los carabineros le arrestaron el 13 de septiembre de 1973 y sufrió un destino parecido al de Jara. Su cadáver fue acribillado de 23 disparos del calibre 38.
Medio siglo de espera
La Justicia tardó en resolver el caso. A finales de 2012, el juez especial Miguel Vásquez ordenó procesar a ocho militares que estaban al cargo de los detenidos. Fueron condenados por secuestrar y asesinar al cantautor y a Littré Quirota. La Corte Suprema confirmó en 2023 las sentencias a los inculpados, pero para ese momento Haase Mazzei ya había desaparecido. Otro implicado, el brigadier Hernán Chacón Soto, tomó otra medida más drástica: se suicidó antes del veredicto.
La Fundación que honra la memoria de Víctor Jara ha mostrado su satisfacción por el arresto del octogenario coronel, aunque ha precisado que «después de medio siglo del asesinato, es difícil considerar esto como justicia». Los responsables de la institución han solicitado a la Policía que persevere en la búsqueda de otros condenados por crímenes de lesa humanidad.
La dictadura de Pinochet se mantuvo durante 17 años. En ese tiempo mató o hizo desaparecer a más de 3.000 personas y torturó a decenas de miles de chilenos después de apresarlos. Haase Mazzei pertenecía a la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA), el principal aparato del terror del régimen. Condenado a 25 años de prisión por el secuestro y asesinato del cantante y el director de Prisiones, ha pasado los últimos años oculto en una apartada comuna de la región de Los Lagos. La zona es conocida por su agreste naturaleza, pero también por haber servido de refugio a miembros del régimen y por las disputas judiciales entre los indígenas y algunos herederos de quienes lograron poder económico durante la dictadura por cuestiones de terrenos. Algunos medios chilenos sostenían este lunes qu el ingreso del excoronel en prisión termina con un episodio más de impunidad del régimen.
- Temas
- Chile