Imagen del operativo de la Policía Nacional. Policía Nacional.
Sevilla Detienen a dos personas en Sevilla que pertenecían a una red que obligaba a mujeres a prostituirseLas víctimas eran mujeres latinoamericanas en situación de vulnerabilidad que eran captadas y engañadas en sus países de origen.
Más información:Detienen a un hombre por electrocutar a una persona en la previa del derbi sevillano
Julia Senra Publicada 23 marzo 2026 11:29hLa Policía Nacional ha detenido a 11 personas que pertenecían a una red que explotaba sexualmente a mujeres en España.
Dos de los arrestos han tenido lugar en Sevilla, mientras que en Castellón se han detenido a seis personas, en Madrid a dos y en Alicante a una.
Cuatro de los principales responsables han ingresado en prisión provisional como presuntos responsables de delitos de trata de seres humanos con fines de explotación sexual, delitos relativos a la prostitución, pertenencia a organización criminal, favorecimiento de la inmigración ilegal y delitos contra la salud pública.
Detienen a un hombre por electrocutar a una persona en la previa del derbi sevillanoLa investigación, que comenzó en septiembre de 2025 tras varias denuncias, ha permitido liberar a tres mujeres de origen latinoamericano que eran obligadas a realizar servicios sexuales de manera prácticamente ininterrumpida. Las víctimas solo tenían dos horas diarias para descansar.
De la misma forma, debían aceptar cualquier tipo de servicio sexual, incluso sin material de protección o estando enfermas o durante la menstruación y estaban obligadas a consumir, transportar y ofrecer sustancias estupefacientes, siendo sancionadas en caso de negarse.
Los presuntos autores de los hechos captaban a las mujeres en situación de vulnerabilidad personal, económica y social en sus países de origen a través de aplicaciones de mensajería instantánea.
A través de engaños y técnicas de manipulación conseguían ganarse su confianza y persuadirlas para viajar a España.
Para facilitar su traslado, la red criminal les proporcionaba los billetes de ida y vuelta, la reserva del hotel y un seguro médico de viaje, todo ello con el objetivo de simular un viaje meramente turístico y evitar con ello, sospechas en los controles fronterizos.
Una vez en España, las mismas generaban una deuda de hasta 7.000 euros.
Para pagarla, las víctimas eran obligadas a ejercer la prostitución en diferentes viviendas y clubes -incluidos establecimientos ubicados en Sevilla-, trabajando prácticamente las 24 horas del día y sin poder negarse a realizar ningún tipo de servicio sexual.
Los investigados exigían el pago periódico de la deuda mediante llamadas telefónicas y realizaban traslados continuos de las mujeres entre distintos prostíbulos del territorio nacional.
Los gastos de manutención y el material profiláctico corrían a cargo de las propias víctimas.
El reparto de los beneficios de los servicios sexuales era, teóricamente, del 50 por ciento para las mujeres y del 50 por ciento para el responsable del piso. Un acuerdo que rara vez se cumplía, según indica la Policía Nacional en una nota de prensa.
Además, debían ceder su imagen para publicar anuncios en páginas web de contactos.
En algunos casos, las víctimas eran amenazadas y coaccionadas para que continuaran ejerciendo la prostitución, llegando incluso a recibir fotografías de sus familiares en sus países de origen como forma de intimidación.
Asimismo, en muchos casos permanecían durante varios días o semanas en una vivienda antes de ser trasladadas a otros pisos gestionados por miembros de la organización.