Diallo, con sus compañeros de carrera, hace unos días durante su graduación, y a la derecha, en la foto de la orla. E.E. Cedida
Reportajes Diallo, de llegar en patera sin saber español a licenciado en Filología en sólo 9 años: "Quiero ser Policía Nacional"El joven llegó con 17 años a Ceuta desde Guinea-Conakry y se acaba de licenciar por la Universidad de Cádiz, mientras advierte que "hay que dejar de victimizarse: en ocasiones el racismo lo creamos nosotros".
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Laura Garófano Publicada 6 julio 2026 01:01hDiallo tenía 17 años, y una noche se escapó de casa. Anduvo muchos, muchos kilómetros. Tantos, como los que separan Guinea Conakry de Tánger.
Allí se subióen una patera. Lo hizo a escondidas de sus padres. "No pedí permiso, me fui por libre. Mi padre se enfadó muchísimo", narra a este periódico.
La embarcación pensaba arribar a la Península, pero hubo mala mar y recaló en la mortífera zona de los isleros de Santa Catalina, en Ceuta, donde se registran algunas de las corrientes más fuertes y peligrosas de toda España.
En aquel naufragio murieron 3 migrantes que lo acompañaban en la patera. Era el 19 de noviembre de 2017.
Diallo se había jugado la vida, no se había despedido de sus padres y hermanos y no sabía entonces ni una palabra de español... pero hace unos días se ha licenciado en Filosofía y Letras por la Universidad de Cádiz.
Las grietas del sistema educativo por las que abandona un 30% de alumnos migrantes: "Concentrar es un problema""Siempre tuve claro que quería quedarme en España e integrarme. No quería vivir atrapado en la vida del inmigrante. No quería los invernaderos. Tenía una planificación. Así que trabajé y estudié".
Ya sabe cuál va a ser su siguiente escalón: presentarse a las oposiciones para ser Policía Nacional.
Trabajar y estudiar
En Ceuta comenzó a estudiar español y la enseñanza reglada. Luego fue trasladado a El Ejido (Almería), donde conoció la dureza de trabajar bajo el mar de plástico y le fue muy complicado continuar con los estudios.
De El Ejido lo trasladaron a Sevilla, bajo el amparo de Cáritas. En la capital andaluza se matriculó en el IES 'Murillo', en la zona de San Bernardo, y comenzó a estudiar la Enseñanza Secundaria Obligatoria.
Aun sin papeles, tuvo que regresar a Almería "a recoger naranjas" y fue allí donde culminó la ESO con un enorme esfuerzo.
Ya con el título, se trasladó a Cádiz a trabajar en la hostelería. Su jefe, "una persona maravillosa", lo contrató y le permitió tener turnos para que pudiera compatibilizarlo con estudiar y aprobar el acceso a la universidad. Y matricularse en Filosofía y Letras.
Así estuvo varios años.
Diallo, trabajando como camarero en Cádiz. Cedida
"Yo soy de letras puras. Latín y eso. Matemáticas, fatal", dice riendo. Mientras estudiaba, advierte, "desconectaba completamente de mi realidad".
Confiesa también que pasó momentos duros "cuando faltaba a clase por causas de fuerza mayor, o cuando me pasaba noches sin dormir, o tenía ansiedad por los exámenes, cuando suspendía alguna asignatura... cuando vienes de una vida como la mía, y estudiando en otro idioma que recién has aprendido, es todo un doble esfuerzo".
Pero también subraya Diallo que "nadie es responsable de tu realidad ni de tu situación: eres tú mismo el que debe trabajar para salir de ella si no estás contento". También incide en que "el objetivo siempre tiene que estar bien fijado, y debe ser claro, porque si no es fácil perderse".
Racismo
Durante la carrera estuvo "a gustísimo, he tenido unos profesores maravillosos. He tenido también amistades y mi pandilla: nos fuimos 40 a un viaje de voluntariado... no me he sentido jamás discriminado". Es más, "me confundían con un Erasmus hasta que me oían hablar con acento gaditano".
Marouane Chhayby, 28 años, de 'mena' a Policía Local en Sevilla: "Este país da su premio al que trabaja de verdad"A su familia, con el tiempo, se le ha pasado el enfado. "Mis padres están muy orgullosos de mí, han sabido siempre lo que hacía en cada momento. Mi padre me decía: estudia, estudia.”, recuerda aquel joven que, siendo menor, recorrió hace una década los 4.272 kilómetros que separan su país de España.
¿Existe el racismo? "Sí, pero yo lo he sentido más en la calle que en la universidad o en mi vida diaria. Y hay que dejar de victimizarse: eso también. En ocasiones el propio racismo lo creamos nosotros. Yo nunca me he comportado aquí como si fuese de fuera: yo vine a trabajar y a estudiar".
En septiembre comenzará a buscarse academia para prepararse la oposición para ser Policía Nacional. "Quiero hacerlo ahora porque tengo el 'callo' de estudiar y no quiero soltarlo. Y voy a darlo todo".
Pregunta.- ¿Por qué Policía Nacional?
Respuesta.- En la mente de un inmigrante ilegal, la Policía es vista como racista. La Policía y las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado, en general. Los ven y corren. Es surrealista.
"A mí, sinceramente, siempre me trataron bien, y por supuesto entiendo que cumplen con su trabajo y con las leyes", continúa.
Hoy Diallo habla con fluidez seis idiomas:español, francés, inglésy tres dialectos: el susu, el pular y el malinké, que se hablan en Guinea, Sierra Leona, Malí, Senegal, Gambia, Guinea-Bisáu y Costa de Marfil. Prácticamente, lo que se habla en todo el África Occidental.
Es por eso que Diallo trabaja actualmente como integrador social para la Comisión Española de Ayuda al Refugiado (CEAR),dando norte y consejos a los migrantes subsaharianos.... y por eso cuando sea Policía quiere trabajar en Extranjería.
Preferiblemente, en una de las dos puertas de entrada a la migración mayoritaria del África Subsahariana: Cádiz o Ceuta.
"Hablo seis idiomas, y evidentemente, conozco bien el proceso por el que una persona llega a España. Y siendo negro, inmigrante y Policía Nacional, pues quiero cambiarle el cliché a lo que llegan. Porque yo además demuestro que todos pueden acceder a lo que desean si se tiene la capacidad de querer hacerlo."