La CEO de General Motors Mary Barra, ejecutivos de Apple, Amazon, Tesla y Meta, así como procedentes de China, también estarán presentes en una reunión donde puede cambiar el devenir del segundo mercado más grande del mundo y toda la industria.
Trump apunta a abrir las puertas a los fabricantes chinos con su reunión inminente con Xi Jinping.David Durán[email protected]Publicado: 23/09/2026 15:00
6 min. lectura
...Muchas de las decisiones que cambian el mundo, para mejor o para peor, se toman antes, durante o después de una cena - y eso es exactamente lo que va a pasar en Estados Unidos este jueves 24 de septiembre. Donald Trump y Xi Jinping, después de su encuentro, pueden tomar una serie de decisiones que alteren el mercado a nivel mundial, con la posible entrada de coches de origen chino en Estados Unidos.
Hasta ahora, el país de las oportunidades no había dado una sola oportunidad a los coches de China. Con una imposición de aranceles del 100% a los chinos eléctricos y una prohibición no expresa, pero sí en la práctica (a coches con software que tuviera alguna relación con el gobierno chino). Algo que podría cambiar, teniendo en cuenta quienes se sentarán con ellos.
Esta semana, Trump y Xi se reunirán y se esperan acuerdos respecto al sector del automóvil.Estados Unidos y China, una reunión que podría cambiarlo todo
Hace tiempo que se habla de un encuentro entre los dos que podría cambiar la situación actual en la importación de coches. China necesita, sí o sí, exportar sin ton ni son para dar actividad a sus trabajadores ya que con su mercado local, pese a ser el mercado más grande del mundo, no dan abasto - de hecho, lleva un tiempo en declive, matriculándose en lo que llevamos de 2026 en torno a millón y medio de coches menos que en 2025. Es decir, tienen una sobrecapacidad importante, de echarse las manos a la cabeza en Occidente.
Es por ello que fabricantes como MG, SAIC Motor, Chery, Geely y otras tantas no han parado de expandirse por todo el mundo. Europa es hasta ahora su destino principal, pero también lo es el sudeste asiático o regiones como Centroamérica o Sudamérica - de hecho, en varios de estos mercados los coches procedentes de China son más del 80% de la cuota de mercado de coches eléctricos.
Acudirá la CEO de General Motors, Mary Barra
«Si China quisiera venir y abrir una fábrica para construir allí sus coches, me parecería bien», fueron las palabras que Trump dijo en pleno directo durante una entrevista con Fox News este mismo mes de septiembre. Algo que ya ha disparado las alertas de los fabricantes estadounidenses, aunque esto ya lo han visto venir muchos. Sin ir más lejos, el CEO de Ford, Jim Farley, ya ha asegurado que prevé la llegada de fabricantes chinos al mercado norteamericano en unos 5-10 años (si no ocurre antes).
Mary Barra, CEO de General Motors, será una de las personas más importantes presentes.No está confirmado que Farley vaya a estar presente en esta reunión. Ahora bien, Reuters confirmó en exclusiva que sí que estará Mary Barra, CEO de General Motors - posiblemente el más afín a la administración Trump (o al que Trump es más afín). También estarán ejecutivos de marcas de peso norteamericanas como Meta, Apple, Amazon o Tesla, sin especificarse si será Elon Musk quien se siente en la misma mesa que el 45º y 47º presidente de los Estados Unidos.
Se espera también al CEO de BYD, un hecho significativo
Quien 100% seguro que no estará presente es el CEO de Stellantis, Antonio Filosa - pese al enorme énfasis que ha puesto Filosa para reconstruir el grupo allí, más que en Europa, estos días no estará presente en Estados Unidos. Lo que de verdad preocupa a muchos en EEUU es el rumor de que pueda estar presente en la cena el CEO de BYD, Wang Chuanfu, sirviendo de contraparte de Barra en el lado de Xi Jinping - así como que repitan lo que pasa en Europa, pudiendo traer coches ya hechos allí para ensamblarlos sin crear valor añadido allí.
El mercado norteamericano, excepto en estados concretos como California, sigue muy inclinado al motor de combustión. Ahora bien, la capacidad de los fabricantes chinos de ofrecer vehículos a precio muy competitivo es un arma muy peligrosa en cualquier lado. Y, siendo el segundo mercado nacional más grande de todo el mundo, Estados Unidos es una frontera que interesa muchísimo, más teniendo en cuenta que China ya de por sí fabrica coches grandes con una larga batalla, no tan distintos a los gustos del cliente norteamericano habitual. De hecho, BYD tiene ya lista su pick-up desde hace tiempo.
No te pierdas la última hora de Motor.es y disfruta de todos nuestros contenidos en Google Discover totalmente GRATIS
Fuente:Reuters