Las notas del acceso a la universidad están infladas y de forma desigual según los territorios. El 30% de los alumnos de Murcia, el 27% de los de Extremadura y Andalucía y el 26% de los de Canarias se presenta a la Selectividad con media de sobresaliente en Bachillerato. Son cifras por encima de la media nacional -21%- y el doble de los bachilleres con media de 9 o de 10 que hay en Cataluña (13%), Baleares (14%) o Navarra (16%).
Esta excelencia en Bachillerato que muestra el estudiantado de Murcia, Extremadura, Andalucía y Canarias a los 17 o 18 años no se corresponde con cómo quedan estas regiones en el informe PISA, que analiza el desempeño en Lectura, Matemáticas y Ciencias de los alumnos de 15 años. En las tres competencias estas CCAA se encuentran a la cola de España en la puntuación general y también en la proporción de alumnos brillantes, mientras que son de las que tienen más estudiantes rezagados, los que no alcanzan las competencias mínimas para desenvolverse en la vida.
Ayer comenzó la Selectividad en 14 comunidades autónomas después que la prueba arrancara el lunes en la Comunidad de Madrid, con muchos nervios entre los alumnos porque la falta de plazas públicas y la inflación de calificaciones han disparado en los últimos años las notas de corte y hay que ser prácticamente perfecto en todas las asignaturas -rozar el 14- para entrar en las carreras con más demanda. Como la nota que un alumno tiene en su región le sirve para entrar en cualquier universidad de España, hay una especie de competición entre las CCAA para favorecer a sus estudiantes.
Los datos del Sistema Integrado de Información Universitaria, dependiente del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, confirman que los institutos y colegios de casi todas las regiones tienden a ser muy generosos recompensando a sus buenos alumnos, esos adolescentes de notable que quieren estudiar Medicina o Ingeniería Industrial y a los que se da un empujón para no quedarse fuera de la pública. Lo que ocurre es que después, al llegar a la universidad, algunos chicos y chicas a los que les pusieron matrícula no están a la altura y dejan la carrera a la mitad, según el testimonio de varios profesores universitarios.
Media nacional de 7,90 en Bachillerato
La nota media de Bachillerato con la que los alumnos de toda España hacen la PAU es de 7,90 sobre 10. Es una nota altísima que evidencia el dopaje. Por encima de esta media quedan Murcia (8,25), Asturias (8,16), Canarias (8,12), Extremadura (8,10), Andalucía (8,08), Aragón (7,98), País Vasco (7,97) y Castilla-La Mancha (7,94). La Comunidad de Madrid (7,90) está en la media nacional.
Por debajo se encuentran Castilla y León (7,89), que es la que mejor sale en el informe PISA en todos los indicadores, así como La Rioja (7,88), Cantabria (7,81), la Comunidad Valenciana (7,79), Galicia (7,71), Navarra (7,70), Cataluña (7,63) y Baleares (7,63).
La calificación de acceso a la universidad resulta de ponderar la calificación final de Bachillerato, que cuenta un 60%, y la calificación de la fase obligatoria o general de la selectividad, que cuenta un 40%. Esta nota puede ser de hasta 10 puntos y los alumnos pueden presentarse luego a la fase voluntaria, donde se examinan de materias específicas que ponderan generalmente con 0,1 o con 0,2 hasta alcanzar un máximo de 14 puntos.
Si se analizan las notas que sacan los bachilleres una vez realizada la PAU, se observa que se desinfla el suflé. La Selectividad rebaja aquellas notas que se engordaron en el Bachillerato. El 7,90 de media en el instituto se convierte en un 7,05 en la fase general de la PAU. Si el 22% de los alumnos tenía sobresaliente en Bachillerato, ese porcentaje cae al 6,88% en la PAU.
Pero igualmente en esta tabla siguen destacando mucho las mismas regiones que antes en Bachillerato: Extremadura (con media de 7,42 y un 15% de alumnos con sobresaliente en la PAU), Murcia (con media de 7,35 y un 12% de 9 y 10) y Andalucía (con media de 7,29 y un 11% de sobresalientes). Son las mismas autonomías que figuran en el pelotón del informe PISA.
Hay territorios, por el contrario, que se mantienen estables, con la misma cantidad de empollones a los 15 y a los 18 años. Los casos más claros son Asturias, en cabeza, y Aragón y La Rioja, en un prudente término medio. Cataluña siempre está abajo: en PISA, en Bachillerato y en la PAU.
Galicia, la Comunidad Valenciana, Castilla y León y Madrid quedan bien a los 15 años, pero luego se ponen duros con las notas en Bachillerato y en la PAU. ¿Puede ocurrir que, en dos años, los rezagados de PISA se pongan las pilas y brillen en Selectividad? No parece muy probable, a juzgar por un estudio recientemente publicado por el think tank Funcas que sostiene que «el rendimiento a los 15 años predice de forma sistemática el nivel educativo años después».
Este estudio, realizado a partir de datos de PISA por el economista Ismael Sanz, ve patrones muy similares en Matemáticas, Lectura y Ciencias y señala que los datos «miden algo más profundo que las competencias específicas: el nivel general del sistema educativo regional».