Fabricación del Hummer eléctrico de General Motors en Detroit Dominick Sokotoff / ZUMA Press Wir / DPA
Motor EEUU apuesta por la nueva era de la combustión para mejorar sus márgenes e intentar hacer frente a la electrificación chinaLa industria automovilística pasa de la globalización a la regionalización.
Las marcas chinas quieren que sus proveedores se unan a ellos en el extranjero.
Más información: Bruselas prepara aranceles para los híbridos enchufables chinos tras convertirse en refugio frente a las tasas a los eléctricos
Ankor Tejero Publicada 29 junio 2026 02:05hLa industria del automóvil sufre un proceso de transformación nunca antes visto. Si la estrategia pasaba antes por la globalización, ahora la regionalización es la tónica que impera impulsada por la geopolítica y el auge de los vehículos de bajo coste y alta tecnología procedentes de China.
Ninguna compañía automovilística escapa a esta regionalización la cual obliga a sopesar en qué mercados, tecnologías y alianzas se invierte en un momento de disrupción constante. Así se señala en el 'Global Automotive Outlook' elaborado por la consultora AlixPartners.
Dicha regionalización da como resultado que EEUU, el segundo mercado más grande del mundo, apueste de forma decidida por el desarrollo de lo que se ha denominado como la "nueva era de los motores de combustión interna". Todo ello debido a una política que apuesta por la tecnología híbrida y los propulsores gasolina frente a la electrificación.
Las automovilísticas chinas dan el 'sorpasso' a Volkswagen en Europa y logran paliar las caídas de su mercado domésticoConsorcios como Ford, General Motors y Stellantis han dado marcha atrás en sus estrategias de electrificación para centrarse en el desarrollo de modelos híbridos y con motor de combustión interna.
Si bien esto supone una oportunidad para los grupos automovilísticos a la hora de elevar los márgenes en el corto plazo, "podría suponer un riesgo considerable en el largo plazo", reconoce Dan Hearsch, codirector global de la división de Automoción e Industria de AlixPartners.
Y es que las previsiones para 2030 apuntan a que el 36% de las ventas mundiales corresponderán a modelos híbridos enchufables.
Sin embargo, la presencia de modelos chinos ya es un hecho en ciudades de EEUU pese a contar con aranceles del 100%. Así, en localidades estadounidenses fronterizas con México es común ver vehículos con origen chino, dado que el gigante BYD acapara siete de cada 10 ventas de modelos electrificados.
El automóvil chino refuerza su expansión exterior para mejorar márgenes y reducir una deuda de más de 400.000 millonesEl próximo 1 de julio de 2026 se llevará a cabo una revisión del pacto de libre comercio de América del Norte.
Todo ello en un momento en el que Canadá alcanzó un acuerdo con China a comienzos del presente ejercicio para reducir los aranceles a las importaciones de vehículos eléctricos.
Dicha medida contempla la importación de hasta 49.000 vehículos de origen chino a Canadá con unos aranceles que se sitúan en el 6,1% (frente al 100% anterior).
De hecho, las acciones de EEUU, con el nuevo pacto de libre comercio, los aranceles y las limitaciones al hardware y al software de origen chino están creando la necesidad de contar con dos flujos de valor: uno que cumpla con el nuevo tratado de libre comercio y otro que lo haga con especificaciones globales, con tecnología y componentes importantes procedentes de China.
Todo ello coincide con las políticas proteccionistas impuestas por la Administración Trump desde su llegada a la Casa Blanca en enero de 2025 consistentes en volver a llenar las factorías automovilísticas a cambio de no aplicar aranceles.
Si bien estas políticas han permitido a EEUU atraer inversiones multimillonarias por parte de los fabricantes, la industria automovilística apuesta decididamente por la electrificación.
Jim Farley, consejero delegado de Ford, afirmó el pasado abril que "la industria manufacturera es el corazón y el alma de nuestro país, y perderla a manos de esas exportaciones sería devastador para nuestra nación".
China y su cadena de suministro
El desarrollo de la industria automovilística china es mucho más avanzado que el de sus rivales occidentales. Es un hecho. Y esa distancia que separa a unos de otros no se va a recortar en el medio plazo.
Para el ejercicio en curso, los fabricantes automovilísticos chinos exportarán cerca de 10 millones de vehículos, frente a los 7,1 millones que enviaron fuera de sus fronteras en 2025.
China pisa el acelerador industrial en el Viejo Continente mientras Bruselas aún debate el “Made in Europe”Ahora bien, las exportaciones se consideran la primera fase de la expansión china, cuyo objetivo final es el ensamblaje local. De hecho, España es uno de los mercados europeos que más inversión de este tipo está atrayendo.
Todo ello en un momento en el que Europa debate sobre la Ley de Aceleración Industrial, en la que se recoge la norma Made in Europe que requiere un 70% de contenido local a la hora de poder acceder a ayudas y subsidios comunitarios.
Stephen Dyer, responsable de la división de automoción e industria para Asia-Pacífico en AlixPartners, asegura que "la preferencia de estos fabricantes de automóviles chinos es que su base de suministro existente, y sus proveedores internos, se unan a ellos en el extranjero".
En román paladino, la competencia también afectará a la industria auxiliar. La patronal europea de proveedores de automoción (Clepa) ya advirtió de la pérdida de 350.000 puestos de trabajo hasta 2030. Algo que achacan a la extensa regulación europea, la fragmentación de los marcos regulatorios, así como a los elevados costes energéticos y laborales.
Los proveedores de automoción reducen ingresos por segundo año seguido y urgen medidas para preservar el empleoY es que la penetración de las automovilísticas chinas no va a dejar de crecer. Una situación que supone un desafío tanto para los fabricantes de automóviles tradicionales como para sus proveedores.
Las previsiones para 2030 apuntan a que las firmas chinas acapararán el 16% del mercado europeo.
Para el presente ejercicio, las ventas de los fabricantes chinos en Europa alcanzarán los 2,3 millones de unidades, lo que supondrá un crecimiento del 25% en la comparativa interanual.
Algo que se explica por los elevados incrementos que se registrarán en Alemania y Francia.
Nuevos negocios
Toda esta transformación que sufre la industria automovilística obliga a los fabricantes a explorar nuevas vías de negocio. Entre estos negocios destaca el sector de la defensa, el almacenamiento de energía en baterías o la automatización.
Muchos consorcios automovilísticos europeos ya han dado el salto hacia la defensa. Así, el Grupo Renault desarrolla drones junto a Turgis Gaillard, mientras que el Grupo Volkswagen negocia con la compañía israelí Rafael Advanced Defence Systems la fabricación de sistemas de defensa antiaérea.
Con todo, la industria automovilística está conformando su nueva realidad. Para este año se prevé que las ventas de vehículos en China caigan un 10%, hasta los 24,6 millones de unidades. En EEUU, las ventas de vehículos también retrocederán un 2,5%, hasta los 15,8 millones de unidades.
De cara a 2030, las ventas en China se situarán en los 26,2 millones de unidades, mientras que en EEUU alcanzarán los 16,8 millones de vehículos.