El 13 de junio de 2025, cuatro ejecutivos de algunas de las mayores empresas tecnológicas del mundo se pusieron el uniforme del Ejército de Estados Unidos en el cuartel Myer-Henderson, a diez minutos en coche del Pentágono. Tras realizar el juramento, fueron nombrados tenientes coroneles de la Reserva. El nombramiento fue polémico, pero se realizó con motivo del lazamiento del Destacamento 201, un cuerpo muy especial del ejército dedicado exclusivamente a la innovación militar.
Militares tecnológicos con guiño. Los cuatro nuevos tenientes coroneles de la reserva son Shyam Sankar, CTO de Palantir, Andrew Bosworth, CTO de Meta, Kevin Weil, CPO de OpenAI y Bob McGrew,consejero de Thinking Machines Labs (la startup de Mira Murati) y anterior jefe de investigación en OpenAI. El nombre del Destacamento 201 es un guiño a Silicon Valley, porque un código de estado HTTP 201 en la web significa que un recurso fue creado con éxito. Los cuatro seguirán en sus puestos actuales mientras sirven como reservistas.
En Xataka
La guerra entre Anthropic y el Pentágono apunta a algo terrorífico: un nuevo “Momento Oppenheimer”
La tesis de Sankar. El CTO de Palantir ya se convirtió en referente en el discurso de cómo aplicar la tecnología a instituciones militares tras publicar en su sitio web 18theses.com el documento "La reforma de la defensa". En él hablaba de cómo "los guerreros luchan con armas y con git". Criticaba que el Departamento de Defensa (DoD) tratase la tecnología como algo "caro e inasequible", y proponía usar la IA para que los activos del ejército funcionen de una forma más eficaz y rápida.
El germen. El proyecto fue concebido por Brynt Oameter, quien fue responsable de gestión de talento en el Pentágono. Su idea era la de lograr atraer a expertos en tecnología para que pudieran ocupar puestos en el Ejército cuando fuese necesario. Se encontró con Sankar en una conferencia a principios de 2024 y comenzaron a discutir la idea, que acabó cristalizando en un proyecto que Donald Trump impulsó.
Designaciones a dedo. Una curiosidad: entre ese grupo de elegidos no había ningún ejecutivo de Anthropic a pesar de que la empresa fue la que acabó siendo la elegida en julio de 2025 para integrar su modelo de IA, Claude, en los sistemas del Pentágono. Luego, como sabemos, las cosas cambiaron. En Wired explican cómo fue Sankar el que se prestó voluntario para formar parte del proyecto, pero además recomendó a las tres personas que acabarían conformando ese grupo con él.
Qué harán estos cuatro directivos en el Ejército. La misión oficial de estos expertos es la de integrar conocimiento especializado en IA, software y análisis de datos en la estrategia del Pentágono. Parmeter dio un ejemplo: el comandante de la región Indo-Pacífico está evaluando amenazas en el Lejano Oriente par los próximos diez años y ha pedido al Destacamento 201 que le explique cómo la IA puede afectar a la seguridad en ese contexto. Estos nuevos tenientes coroneles también pueden operar más tácticamente, asesorando sobre cómo los soldados pueden usar las nuevas herramientas a su alcance. O lo que es lo mismo: actuarán como consultores del Ejército de EEUU, pero con uniforme y habiendo hecho el juramento, algo importante porque la relación con los soldados cambia.
El inevitable conflicto de interés. El Ejército afirma que no hay conflicto de interés porque los miembros del Destacamento 201 no tendrán voto en los contratos que se firmen con el sector privado. La cronología de los acontecimientos nos dice otra cosa, no obstante:
Un mes antes de que Bosworth jugara el cargo, Meta anunció un acuerdo con Anduril para desarrollar productos militares de realidad aumentada.Unos meses antes OpenAI anunciaba una alianza con Anduril en sistemas de defensa aérea. Palantir, la empresa de Sankar, firmó un contrato con el Ejército por valor de 480 millones de dólares en diciembre de 2024.Eso no demuestra nada, pero las suspicacias son inevitables, porque aunque no tengan voto, podrán obtener conocimientos y datos internos que inevitablemente benefician a sus empresas empleadoras.
¿Pero no se iban a poner límites a la IA en el ejército? Otra de las cuestiones escabrosas que surgen de este Destacamento 201 es la de cómo se aplicarán las recomendaciones de estos expertos en el campo de batalla. OpenAI teóricamente tiene políticas que prohíben sus modelos de IA para causar daños o desarrollar armamento militar. Sin embargo la misión explícita de este cuerpo es hacer que el Ejército de EEUU sea "más letal". Eso se contradice con las declaraciones de OpenAI, que tras aliarse con el Pentágono recientemente destacó una y otra vez que sus modelos se usarían con límites... que es justo por lo que el Pentágono acabó queriendo convertir a Anthropic en una empresa paria.
Dos semanas para conseguir el rango. Un teniente coronel convencional llega a ese rango después de entre quince y veinte años de carrera militar activa. Los miembros del Destacamento 201 recibieron ese mismo rango tras dos semanas de formación parcialmente online que incluyó condición física, tiro como diagnóstico y nociones básicas de protocolo militar como la estructura de rangos y el uso del uniforme. No completaron el entrenamiento básico y tienen flexibilidad para cumplir parte de sus 120 horas anuales de servicio desde casa, algo que no se ofrece a otros reservistas. Todo ello ha generado críticas en el seno del Ejército y también comentarios de todo tipo en redes sociales.
Imagen | DVIDS
En Xataka | Anthropic y OpenAI han desarrollado la IA. El Pentágono de EEUU les está mostrando quién es su dueño realmente
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La noticia
EEUU ha nombrado tenientes coroneles a directivos de Meta, Palantir y OpenAI. Tenemos muchas preguntas
fue publicada originalmente en
Xataka
por
Javier Pastor
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EEUU ha nombrado tenientes coroneles a directivos de Meta, Palantir y OpenAI. Tenemos muchas preguntas
Realizarán tareas de consultoría, pero las suspicacias surgen por doquier
El 13 de junio de 2025, cuatro ejecutivos de algunas de las mayores empresas tecnológicas del mundo se pusieron el uniforme del Ejército de Estados Unidos en el cuartel Myer-Henderson, a diez minutos en coche del Pentágono. Tras realizar el juramento, fueron nombrados tenientes coroneles de la Reserva. El nombramiento fue polémico, pero se realizó con motivo del lazamiento del Destacamento 201, un cuerpo muy especial del ejército dedicado exclusivamente a la innovación militar.
Militares tecnológicos con guiño. Los cuatro nuevos tenientes coroneles de la reserva son Shyam Sankar, CTO de Palantir, Andrew Bosworth, CTO de Meta, Kevin Weil, CPO de OpenAI y Bob McGrew,consejero de Thinking Machines Labs (la startup de Mira Murati) y anterior jefe de investigación en OpenAI. El nombre del Destacamento 201 es un guiño a Silicon Valley, porque un código de estado HTTP 201 en la web significa que un recurso fue creado con éxito. Los cuatro seguirán en sus puestos actuales mientras sirven como reservistas.
La tesis de Sankar. El CTO de Palantir ya se convirtió en referente en el discurso de cómo aplicar la tecnología a instituciones militares tras publicar en su sitio web 18theses.com el documento "La reforma de la defensa". En él hablaba de cómo "los guerreros luchan con armas y con git". Criticaba que el Departamento de Defensa (DoD) tratase la tecnología como algo "caro e inasequible", y proponía usar la IA para que los activos del ejército funcionen de una forma más eficaz y rápida.
El germen. El proyecto fue concebido por Brynt Oameter, quien fue responsable de gestión de talento en el Pentágono. Su idea era la de lograr atraer a expertos en tecnología para que pudieran ocupar puestos en el Ejército cuando fuese necesario. Se encontró con Sankar en una conferencia a principios de 2024 y comenzaron a discutir la idea, que acabó cristalizando en un proyecto que Donald Trump impulsó.
Designaciones a dedo. Una curiosidad: entre ese grupo de elegidos no había ningún ejecutivo de Anthropic a pesar de que la empresa fue la que acabó siendo la elegida en julio de 2025 para integrar su modelo de IA, Claude, en los sistemas del Pentágono. Luego, como sabemos, las cosas cambiaron. En Wired explican cómo fue Sankar el que se prestó voluntario para formar parte del proyecto, pero además recomendó a las tres personas que acabarían conformando ese grupo con él.
Qué harán estos cuatro directivos en el Ejército. La misión oficial de estos expertos es la de integrar conocimiento especializado en IA, software y análisis de datos en la estrategia del Pentágono. Parmeter dio un ejemplo: el comandante de la región Indo-Pacífico está evaluando amenazas en el Lejano Oriente par los próximos diez años y ha pedido al Destacamento 201 que le explique cómo la IA puede afectar a la seguridad en ese contexto. Estos nuevos tenientes coroneles también pueden operar más tácticamente, asesorando sobre cómo los soldados pueden usar las nuevas herramientas a su alcance. O lo que es lo mismo: actuarán como consultores del Ejército de EEUU, pero con uniforme y habiendo hecho el juramento, algo importante porque la relación con los soldados cambia.
El inevitable conflicto de interés. El Ejército afirma que no hay conflicto de interés porque los miembros del Destacamento 201 no tendrán voto en los contratos que se firmen con el sector privado. La cronología de los acontecimientos nos dice otra cosa, no obstante:
Un mes antes de que Bosworth jugara el cargo, Meta anunció un acuerdo con Anduril para desarrollar productos militares de realidad aumentada.
Palantir, la empresa de Sankar, firmó un contrato con el Ejército por valor de 480 millones de dólares en diciembre de 2024.
Eso no demuestra nada, pero las suspicacias son inevitables, porque aunque no tengan voto, podrán obtener conocimientos y datos internos que inevitablemente benefician a sus empresas empleadoras.
¿Pero no se iban a poner límites a la IA en el ejército? Otra de las cuestiones escabrosas que surgen de este Destacamento 201 es la de cómo se aplicarán las recomendaciones de estos expertos en el campo de batalla. OpenAI teóricamente tiene políticas que prohíben sus modelos de IA para causar daños o desarrollar armamento militar. Sin embargo la misión explícita de este cuerpo es hacer que el Ejército de EEUU sea "más letal". Eso se contradice con las declaraciones de OpenAI, que tras aliarse con el Pentágono recientemente destacó una y otra vez que sus modelos se usarían con límites... que es justo por lo que el Pentágono acabó queriendo convertir a Anthropic en una empresa paria.
Dos semanas para conseguir el rango. Un teniente coronel convencional llega a ese rango después de entre quince y veinte años de carrera militar activa. Los miembros del Destacamento 201 recibieron ese mismo rango tras dos semanas de formación parcialmente online que incluyó condición física, tiro como diagnóstico y nociones básicas de protocolo militar como la estructura de rangos y el uso del uniforme. No completaron el entrenamiento básico y tienen flexibilidad para cumplir parte de sus 120 horas anuales de servicio desde casa, algo que no se ofrece a otros reservistas. Todo ello ha generado críticas en el seno del Ejército y también comentarios de todo tipo en redes sociales.