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EEUU vs China: ¿por qué la IA enfrenta a las dos superpotencias?

EEUU vs China: ¿por qué la IA enfrenta a las dos superpotencias?
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La carrera por liderar la inteligencia artificial se ha convertido en una batalla geopolítica. Mientras los gigantes estadounidenses apuestan por los modelos más avanzados y cerrados, Pekín trata de extender su influencia tecnológica con sistemas abiertos y más baratos. Leer
InnovaciónEEUU vs China: ¿por qué la IA enfrenta a las dos superpotencias?Actualizado 24 SEP. 2026 - 00:08EXPANSIONSeguir a Expansión en GoogleHaz que nuestras noticias aparezcan en tus búsquedas

La carrera por liderar la inteligencia artificial se ha convertido en una batalla geopolítica. Mientras los gigantes estadounidenses apuestan por los modelos más avanzados y cerrados, Pekín trata de extender su influencia tecnológica con sistemas abiertos y más baratos.

En enero de 2025, la supuesta paz que reinaba en los laboratorios de IA estadounidenses con sus ingentes inversiones para lograr el modelo más potente, comenzó a tambalearse. Una desconocida compañía china, DeepSeek, se lanzaba al mercado con un modelo que igualaba a los reyes de la IA estadounidenses con un gasto muy inferior al de estos. Las dudas sobre si se estaban quemando dólares por conseguir una IA que el laboratorio chino había logrado con menos gasto ponían en jaque a las bolsas de todo el mundo, pero especialmente a los valores estadounidenses.

Un año y nueve meses después de la irrupción de DeepSeek, la situación de hegemonía de los laboratorios de EEUU en el mundo de la IA no está tan clara. Según OpenRouter, uno de los mayores agregadores de tráfico de modelos de IA, los chinos superaron por primera vez a las plataformas estadounidenses a nivel mundial en junio de este año. Otro agregador de modelos, Hugging Face, confirma esta tendencia. En febrero de 2026, en la plataforma de IA las descargas de modelos chinos superaban a los estadounidenses.

La clave de ese crecimiento es prácticamente la misma que hizo temblar los cimientos de los laboratorios de inteligencia artificial un año antes: modelos cada vez más potentes, abiertos y a un coste mucho más reducido.

De hecho, los expertos coinciden en que China no compite con Anthropic u OpenAI por tener la IA más inteligente. Compiten por ser los más baratos y los más útiles. Alibaba anunció en agosto que sus modelos de pesos abiertos habían acumulado más de 3.000 millones de descargas en solo seis meses, superando a Meta y Google para convertirse en la familia de IA más descargada del mundo.

"Hay un cambio de paradigma tecnológico que va más allá de la geopolítica. El futuro no está en modelos fundacionales de billones de parámetros, sino en enjambres de agentes especializados y coordinados entre sí capaces de resolver problemas complejos descomponiéndolos en tareas concretas. No son necesarios modelos tan grandes si tienes varios más pequeños que funcionan juntos de manera coordinada, cada uno con un propósito concreto y útil", explica Javier Del Ser, investigador de IA en Tecnalia y la Universidad del País Vasco (EHU), y uno de los 60 expertos internacionales seleccionados por la Comisión Europea para integrar el panel científico de la Ley de Inteligencia Artificial (AI Act).

Esa arquitectura de agentes que buscan la especialización encaja a la perfección con la propuesta de modelos de pesos abiertos al permitir a terceros especializarlos y coordinarlos sin depender de un único proveedor cerrado. Y el rey de los pesos abiertos es China. El país aboga por modelos open source que ofrecen sus parámetros para descargarlos y usarlos libremente, mientras que los modelos de frontera de OpenAI y Anthropic representan la vanguardia, pero operando de forma cerrada o propietaria.

Según OpenRouter, los modelos de peso abierto continúan ganando relevancia y ya representan el 75% del uso de tokens en su plataforma.

Además, la diferencia de precio entre los modelos de EEUU y China es abismal. Kimi K3, del laboratorio Moonshot, cobra 15 dólares por millón de tokens de salida y DeepSeek V4-Pro 3,96 dólares en horas pico, frente a los 50 dólares de GPT-6 Astra de OpenAI. De media, se calcula que los modelos chinos son entre un 60% y un 90% más baratos que los estadounidenses, pero algunos laboratorios de EEUU están empezando a reducir sus precios. En el nuevo modelo presentado esta semana por Anthropic, Opus 5.5, un millón de tokens de salida cuestan unos 20 dólares, menos de la mitad que en Fable 5. OpenAI lanzaba el mismo día versiones 'low cost' de Astra, con precios hasta un 50% más bajos que su modelo estrella.

La batalla empresarial

Los gigantes estadounidenses comienzan a ser conscientes de que es fundamental la batalla por el precio y no solo la de lanzar el modelo más potente. Los precios de las compañías chinas, sumado al atractivo de una IA que cada vez iguala más en los benchmarks a las capacidades de los laboratorios de EEUU, se han convertido en un gran atractivo para las empresas. Los altos costes de los modelos más punteros de Anthropic u OpenAI, con empresarios reportando facturas estratosféricas a final de mes, están llevando a muchas compañías a explorar las opciones asiáticas para usar en exclusiva, o intercalarlas con los modelos estadounidenses.

Según la CNBC, los modelos chinos tenían este verano el 46% de cuota de mercado del uso empresarial de IA en EEUU. Compañías como Airbnb, DoorDash y Coinbase ya usan modelos chinos alojados en servidores locales.

De hecho, ante las tensiones geopolíticas entre ambas potencias y los rumores de que Donald Trump podría limitar el uso de la tecnología china para frenar su avance por supuestas dudas sobre su seguridad, casi 200 empresas estadounidenses (como la aceleradora de start up Y Combinator), se han opuesto públicamente.

Asimismo, ofrecer estos modelos a un coste tan inferior también está repercutiendo en las cuentas de las empresas asiáticas. Según estimaciones de la firma de investigación estadounidense Rhodium, todos los modelos de IA de China, en conjunto, generan apenas el 10% de los ingresos reportados por OpenAI y Anthropic. Pero, de momento, China no busca rentabilidad, busca cuota de mercado en el sector empresarial. Robert Lea, analista de Bloomberg Intelligence, cree que el modelo actual mantendrá a este sector en pérdidas al menos tres años más.

"Para China, la teoría de la victoria está más cerca de la penetración en todos los sectores económicos e industriales, es decir, asegurarse de ser quienes más la usan. De hecho, China representa el 17% de la población mundial (y 16,5% del PIB) pero el 50% del uso de tokens en el mundo, y su plan pasa por construir los modelos que mejor sirvan a la industria y difundirlos, sobre todo por el Sur Global", explica Darío García de Viedma, investigador en política tecnológica y digital en el Real Instituto Elcano. El investigador asegura que, con ello, China promueve la idea de que la inteligencia artificial será el hito que hará que Estados Unidos no lleve la batuta en futuras revoluciones tecnológicas, sino que sea el Sur Global el que la siga, marcada por los estándares de Pekín.

El freno a la IA

La batalla entre los laboratorios de IA de Occidente y del Lejano Oriente transciende de ser una mera batalla competitiva por captar clientes. En las últimas semanas, los principales líderes de las compañías de IA estadounidenses han cambiado su discurso. Con Dario Amodei, CEO de Anthropic, a la cabeza, han dejado a un lado la carrera por lanzar los modelos más avanzados del momento para abogar por una regulación que vele por la seguridad de la tecnología y evite problemas mayores en un futuro. Pero para frenar en IA, los magnates estadounidenses necesitan a China.

"A menos que exista un tratado internacional comparable al de la No Proliferación Nuclear, refrendado por una mayoría de países, me temo que el avance en esta tecnología no se podrá frenar. La lógica es la misma que en el dilema de seguridad clásico conocido como el "dilema del prisionero": si un actor frena por motivos de seguridad y sospecha que el rival no lo hará, la presión para no quedarse atrás acaba imponiéndose a la confianza mutua", explica Del Ser.

Por su parte, García de Viedma asegura que "ambas potencias van a privilegiar la security (la estabilidad de sus sistemas y su integridad nacional frente a adversarios) sobre la safety (evitar que la tecnología dañe a las personas). En este sentido, va a ser muy difícil que ambas, con mucha desconfianza entre sí, se pongan de acuerdo en gobernar conjuntamente la tecnología, sabiendo además que ha habido intentos globales por parte de la ONU y del Vaticano que no han tenido demasiada tracción".

La otra carrera: los chips

Más allá de quién posee el mejor modelo, la batalla que libran las dos regiones tiene un nuevo foco en los chips. Las restricciones estadounidenses a la exportación de semiconductores, pensadas para frenar a China, han tenido un efecto boomerang. Según el informe de BCG, China no ha podido igualar a EEUU en potencia de cómputo disponible, pero ha convertido esa limitación en una apuesta sistemática por la eficiencia y por construir una cadena de suministro propia con Huawei como pieza central.

En enero de este año, Z.AI (Zhipu) presentó GLM-Image, el primer modelo relevante de IA entrenado íntegramente con procesadores Huawei Ascend, sin usar en ningún momento GPU estadounidenses. De momento es un caso aislado, pues la mayoría de laboratorios chinos entrenan sus modelos en Nvidia y usan Ascend para la inferencia, pero poco a poco van intentando reducir su dependencia. Un ejemplo es Alibaba, que esta misma semana ha lanzado su chip más potente hasta la fecha, Zhenwu V900, para seguir reduciendo el uso del silicio de Nvidia.

"En todo caso, a los ciudadanos de un país como España, o de un poder medio como es Europa, nos perjudica bastante que el desarrollo de la IA esté tan ligado a la competición geopolítica, porque lo que realmente nos interesa es que se construya tecnología útil y asequible", apunta Darío García de Viedma. "Es una carrera en la que todos nos vemos obligados a avanzar y nadie puede quedarse atrás, por las enormes pérdidas de competitividad que eso supondría", advierte.

La tecnología entra en la agenda de Donald Trump y Xi Jinping

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump y su homólogo chino, Xi Jinping, se sentarán hoy en Washington para dialogar sobre la relación entre ambos países. Más allá de los aranceles, la guerra de Irán o Taiwán, ambos mandatarios tienen en la agenda oficial abordar la situación de ambas potencias en cuanto a la gobernanza de la IA.

El tema es considerado de tal envergadura (China quiere dialogar pero no quiere que Estados Unidos utilice las conversaciones para limitar su desarrollo de IA), que está previsto que Trump y Jinping vuelvan a sentarse juntos dentro de dos meses para hablar exclusivamente del desarrollo de la inteligencia artificial.

Trump comenzó la semana asegurando que no frenará en IA, al considerar que el país lleva la delantera a China en esta tecnología, "¡y voy a mantener esa posición! No voy a frenar el crecimiento de algo que será más grande que la Revolución Industrial o que Internet mismo". Por su parte, el líder asiático dice la IA es un pilar fundamental para el crecimiento del país, pero que "debe permanecer siempre bajo control humano".

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