Concentración en Rentería contra las dos supuestas agresiones sexistas. Europa Press
Reportajes EH Bildu 'frenó' las denuncias de dos agresiones sexuales en Rentería: las víctimas acudieron a asociaciones feministas afinesLa "opacidad" y los "fallos en la gestión de los protocolos" con las víctimas por parte de la formación vasca han generado polémica en el consistorio.
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Iranzu G. Vergara Publicada 19 junio 2026 03:13hRentería -una localidad de casi 40.000 habitantes de Guipúzcoa- está siendo sacudida por dos presuntos casos de agresión sexual que, tras saltar a la luz, han sumido al municipio en una gran polémica.
Se trata del grupo de danza Kukai donde el Premio Nacional de Danza 2017, Jon Maya, es acusado por presuntas agresiones sexuales. El segundo afecta a Xenpelar Bertso Eskola, una escuela donde hay varios casos de mujeres.
Las víctimas, algunas de ellas menores de edad, están en el ojo del huracán como consecuencia de la gestión por parte del consistorio municipal de EH Bildu, que está siendo objeto de críticas.
El resto de grupos municipales del Ayuntamiento, si en algo están de acuerdo es en el oscurantismo, la opacidad y "el fallo en los protocolos" en estos casos que "afectan a personas del entorno de EH Bildu", según relatan a EL ESPAÑOL.
En lugar de proteger a las víctimas denunciando estos casos cuando se tiene conocimiento de ellos y activando los protocolos de violencia de género que hay en el propio consistorio, lo que se hizo "fue tratarlo internamente" para "intentar silenciarlo", señalan las mismas fuentes.
Libertad provisional para el cantante Beret después de que lo detuviesen en Sevilla por una presunta agresión sexualAsí, lo que hacen es "negar la legitimidad de los protocolos establecidos desde las instituciones a los cauces legales", sentencian fuentes de Sabin Etxea a este periódico.
En esto coincide también el grupo municipal del Partido Socialista de Euskadi y del Partido Popular que han abierto una comisión de investigación para tratar de esclarecer los hechos, además de la petición del PNV para llevar a cabo una auditoría externa.
Fallos en los protocolos
Este jueves en el consistorio se celebró, precisamente, esa comisión de investigación a la que no ha acudido la alcaldesa Aizpea Otaegi. En su lugar, la concejala de Igualdad sí que ha "admitido fallos en los protocolos", señalan desde el PSE a EL ESPAÑOL.
Denuncian que los de Otegi han intentado llevarlo de manera interna y silenciosa para evitar un escándalo público al tratarse de unas agresiones sexuales que afectan al seno de EH Bildu por estar -presuntamente- ligadas "a miembros del entorno político del partido".
Por su parte, la formación independentista defiende la correcta actuación del partido alegando la "denuncia pública" de las víctimas.
Ante ello, el resto de partidos opinan que "los mecanismos de acompañamiento a las víctimas no pueden sustituir la responsabilidad que corresponde a las instituciones públicas y judiciales" para que se imparta justicia.
Y es que, en un caso de agresión sexual, "no se puede tratar internamente", porque tal y como relatan desde el PP del municipio a EL ESPAÑOL ,"lo que hace es meter presión a las víctimas": "Y todo esto porque son de su cuerda", expresan.
Hay que tener en cuenta que la primera noticia que tuvieron del caso del entorno de Kukai Dantza fue en 2024 y hasta ahora no lo habían hecho público -según los de Otegi- por "el principio de confidencialidad".
Sin embargo, lo que está latente es el silencio para tratar de gestionar todo el proceso desde dentro y directamente con las víctimas -sin denuncias a las autoridades de por medio, sino solo denuncia pública-, después de que las asociaciones feministas, "también del entorno del partido", pusiesen de manifiesto los graves hechos ocurridos que les llegaron a través de los testimonios.
Condenan a cinco años de prisión a un hombre que agredió sexualmente a la novia de su hijo en Sevilla"La información no llegó a Fiscalía hasta que lo requirieron. Ha estado desde el 4 de mayo hasta el 4 de junio requiriendo información porque el Ayuntamiento no lo ha hecho y lo único que implica son graves fallos de supervisión de protocolos y de transparencia en estos casos", sentencian desde el PSE a El ESPAÑOL.
Algo que ha llevado a una "ruptura de pactos en el Ayuntamiento y una desconfianza en las políticas de igualdad", aseguran del Partido Socialista quienes pretenden continuar investigando para "que esto no vuelva a pasar y se activen los mecanismos de detección, supervisión e intervención".
Financiación a las dos entidades
Hay que retrotraerse al año 2024, momento en el que la alcaldesa de EH Bildu y todo el gobierno municipal tuvieron conciencia de las agresiones sexuales que se estaban produciendo en la escuela Kukai Dantza. Un centro dinamizador cultural importante en el municipio y con un entorno cercano al partido.
Fue el propio movimiento feminista de la localidad organizado a través de la Emakumeen Etxea (Casa de las mujeres) los que reunieron testimonios de varias víctimas y lo pusieron en conocimiento del consistorio.
A partir de ahí, es el equipo municipal el que reconoce que actuaron con una política "acorde a la voluntad no punitiva, pero restaurativa y reparadora que habían solicitado las víctimas".
Cabe señalar que esta escuela de danza recibía subvenciones públicas -a pesar de ser de gestión privada- y tenía una fuerte importancia cultural en el municipio.
Desde EH Bildu, a pesar de ser conocedores de las presuntas agresiones sexuales por parte del bailarín Jon Maya, continuaron manteniendo la financiación a la entidad: en 2015, se destinó una partida de 53.600 euros para desarrollar sus actividades.
Eso sí, al coreógrafo se le prohibió estar presente en el centro.
Beret, el niño "tímido" de Sevilla que perdió a su hermana y al que utilizó Vox: de ver al Papa a detenido por agresión sexualPresuntamente llegaron a un acuerdo con el bailarín para que se apartase, pero en febrero de 2026 intentó recuperar su puesto y desde EH Bildu "no han sido capaces de acreditar qué acuerdo hay para no darle la subvención".
En el caso de la Bertso Eskola, en el centro lo sabían desde el año 2018 y "no fueron capaces de apartar a esas personas", lamentan desde el PP del consistorio. Pero, como "son de su cuerda, no pasa nada".
En este caso sí que se trata de un centro de titularidad pública municipal mediante la asociación Xenpelar Bertso Eskola Elkartea, adjudicataria del servicio: "Cuenta con una subvención" en el centro donde hay "menores implicadas" en los casos de agresiones sexuales.
"Sin embargo, no fueron capaces de apartar a estas personas desde la eskola" y tampoco han activado "los mecanismos desde el consistorio", lamentan desde el PP a EL ESPAÑOL.
En definitiva, denuncian que los de Otegi han tratado de "esparcirlo todo para que les salpique lo menos posible" y, para ello, lo que han hecho es "ocultarlo todo". Además, reivindican que "no se puede gestionar dinero público y ocultar este tipo de informaciones mientras se dan subvenciones a centros donde estaba pasando esto".
Movimiento feminista
EL ESPAÑOL ha tratado de ponerse en contacto con el movimiento feminista de la localidad para conocer su versión de los hechos y el acompañamiento a las víctimas que se ha estado realizando a lo largo de todo este tiempo, en el que no consta ningún tipo de denuncia a través de un cauce legal o judicial.
"No te voy a responder. No voy a hablar contigo" con un tono bronco y serio respondía al otro lado del teléfono una chica de la Casa de la Mujer. Y, en este mismo sentido, se ha negado a facilitar el contacto de este medio con la Asamblea Feminista de Rentería, quienes convocaron el pasado viernes una concentración para denunciar la instrumentalización de los casos de agresiones sexuales.
"No vamos a permitir que nos metáis en vuestro juego y que nos uséis para derrotar a vuestros rivales políticos", aseguraban,
Sin embargo, desde el PNV denuncian a EL ESPAÑOL que estos movimientos feministas "están patrimonializados prácticamente por la izquierda abertzale".
Es por ello que denuncian que "cuando los casos son en su órbita, la cosa cambia bastante".
A pesar de ello, desde la Asamblea recriminan en un comunicado que se esté tratando de "desprestigiar, infantilizar, ridiculizar y hasta criminalizar" a las mujeres del colectivo feminista de la localidad y también a las propias víctimas de estos dos casos de abusos.
"Están traspasando todas las líneas rojas. Nunca antes se había utilizado de esta manera el dolor que genera la violencia machista para beneficio propio", sentencian desde la Asamblea feminista de Rentería.