Jueves, 11 de junio de 2026 Jue 11/06/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Política

El 70% del 'top 20' de carreras con más empleo lo acaparan las ingenierías, pero pocos alumnos las eligen

El 70% del 'top 20' de carreras con más empleo lo acaparan las ingenierías, pero pocos alumnos las eligen
Artículo Completo 1,015 palabras
Falta información en los colegios sobre su utilidad social. El sector necesita sumar 200.000 puestos más en una década Leer

Existe todavía una gran brecha entre los estudios universitarios que eligen los jóvenes y los que demanda el mercado laboral. El 70% del top 20 de grados con más empleo lo acaparan las ingenierías, pero no son éstas las carreras favoritas de los alumnos. Para muchos no son su primera opción, como Medicina, a pesar de sus elevadas tasas de afiliación a la Seguridad Social y de encontrarse entre los sueldos más elevados.

Ingeniería de Computadores, con una base media de cotización de 43.495 euros anuales, Ingeniería de Organización Industrial (39.188 euros), Ingeniería Civil (35.667 euros) o Ingeniería de Telecomunicaciones (38.270 euros) son tres de las 14 ingenierías que aparecen en los 20 primeros puestos de la clasificación de inserción laboral del U-Ranking, el programa de análisis del sistema universitario que hoy publican la Fundación BBVA y el Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

Las ingenierías también son mayoría en el top 50 de empleabilidad, con 27 grados. Pero las notas de corte para acceder a estas carreras no son tan elevadas como las de los grados sanitarios, lo que indica que la demanda de los alumnos no es tan alta. En Telecomunicaciones, por ejemplo, es de un 9 sobre 14 en varias las universidades.

La universidad produce cada año unos 26.000 graduados en ingeniería, el 13% del conjunto de titulaciones, según el U-Ranking. Es el mismo porcentaje que suman las 20 carreras con más paro: Turismo (1,7%), Criminología (1%), Bellas Artes (0,9%), Historia del Arte (0,6%), Comunicación Audiovisual (1,7%) o Publicidad (1,4%), entre otras, con bases de cotización por debajo de los 28.000 euros al año y una tasa de desempleo que ronda el 30% o el 40%.

"Un problema estructural"

La falta del tirón de las ingenierías «ocurre en buena parte de los países de nuestro entorno y se produce desde hace 15 años, especialmente en las chicas», según explica Sara Gómez Martín, profesora de Ingeniería de la Universidad Politécnica de Madrid, ex vicerrectora de este campus y ex directora general de Universidades de la Comunidad de Madrid. ¿Por qué los alumnos no las eligen?

«Es un problema estructural que tiene que ver con la educación», responde. «Los jóvenes están perdiendo el interés por este tipo de estudios porque muchos aborrecen las asignaturas de Matemáticas y Física y eso les disuade de estudiar una ingeniería, donde se imparten estas materias».

Hay otra razón, especialmente en el caso de las alumnas: «Muchas de ellas no ven el propósito social de las ingenierías, a diferencia de lo que ocurre en Medicina, donde claramente se ve cómo ayudan a los demás. Pero sin una tecnología asistiendo a los médicos no se llega muy lejos. Y no logramos explicárselo bien a los niños. Hace falta hacer más acciones tempranas con los alumnos para que entiendan para qué sirven».

Sara Gómez Martín dirige un proyecto de la Real Academia de Ingeniería que lleva a los ingenieros a los colegios para despertar vocaciones. También ha promovido un máster para reforzar la formación matemática de los maestros de Infantil y Primaria, que es bastante mejorable, según los ingenieros. Y ha puesto en contacto a más de 50 empresas con 14 universidades para captar y retener talento. Ha comprobado que, con estas y otras acciones, se ha reducido la brecha en los últimos años. Por ejemplo, en la Universidad Carlos III de Madrid el porcentaje de mujeres matriculadas en ingeniería ha pasado del 21% registrado hace una década al 30,5% en la actualidad. Pero considera que «todavía queda mucho por hacer en el problema social que supone la falta de vocaciones» en las áreas STEM (las siglas en inglés de las carreras de Ciencias, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

"En Primaria se fijan los referentes"

«Muchos alumnos piensan que son carreras difíciles, abstractas y alejadas de sus intereses. En las chicas faltan referentes femeninos, porque tienen marcados unos estereotipos desde pequeñas que les hacen ir por otros caminos. Desde los colegios se deben explicar no como lo duras que son, sino por el impacto que tienen, por ejemplo, en los hospitales, en el agua, en la energía, en la inteligencia artificial... Otra cosa que se hace mal es empezar a hablar de ingeniería en el Bachillerato, cuando las vocaciones empiezan mucho antes: es en Primaria cuando se fijan los referentes», opina la ingeniera Carmen Vázquez, portavoz del Colegio Oficial de Ingenieros Industriales de Madrid, que recuerda que hay actualmente alrededor de 7500.000 ingenieros en nuestro país, pero el sector necesitará incorporar más 200.000 más en la próxima década, según las estimaciones del Observatorio de la Ingeniería de España.

Elena Peña, de 21 años, estudia un doble grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales y Administración y Dirección de Empresas en la Universidad Pontificia Comillas al que llegó con una media de 9 sobre 10 en Bachillerato y de un 12,3 sobre 14 en Selectividad. La mayoría de sus compañeros empollones de su colegio de Burgos escogió hacer Medicina o el doble grado de Matemáticas y Física. Ya en Bachillerato quedó claro que su elección era la minoritaria: «Las ingenierías echan para atrás a muchos alumnos. Mi clase era la más pequeña, con sólo 20 estudiantes, de los cuales sólo cinco éramos chicas. ¿Por qué tan pocos? Yo creo que por las expectativas sobre la carrera y la poca información que nos dan sobre ella. Si le preguntas a un alumno de Bachillerato qué hace un ingeniero, no sabrá responder», dice.

Ella lo sabía porque su padre y su tía -su referente- son ingenieros industriales. Y porque desde que tenía 14 años participó en un programa de la Fundación Asti donde tuvo como mentoras a ingenieras que la orientaron sobre su futuro profesional.

Fuente original: Leer en El Mundo - España
Compartir