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El amigo Marc

El amigo Marc
Artículo Completo 513 palabras
Vaya por delante que no soy para nada dado al halago fácil. De hecho, los que me conocen saben que soy más tendente al silencio rápido que al abuso de calificativos y epítetos. Pero creo que le debo, le debemos, una explicación a Marc Giró, al que las audiencias quizás no le hayan funcionado tan bien como a la ingeniería televisiva de las cadenas le gusta. Porque yo no creo que no haya sido así. Conocí a Marc Giró hace más de 20 años en un lugar tan marciano como una de esas bienales de Valencia al auspicio de Consuelo Císcar. Yo entonces no era nadie (sigo sin serlo) y él era Marc, el enviado de 'Marie Claire', con el que recuerdo haber vivido uno de los viajes de prensa más divertidos de toda mi carrera profesional y en el que él se reconocía como pulpo en una cacharrería («¿Qué sabré yo de arte? ¡Si lo más cerca que estuve yo del arte fue preguntarle a la Baronesa Thyssen que qué lleva en el bolso?». Eran así, una detrás de otra). Después Marc se convirtió en Giró y su recuerdo cayó en mi olvido.« He estado en la presentación de 'Cara al Show', el nuevo programa de Giró en La Sexta, y me ha dado recuerdos para ti», me dijo una mañana mi compañera de tele Clara Molla , y me alegró el día. Eso me permitió recuperar un montón de recuerdos y volver a hablar con Marc, no con Giró.Y le he sido catódicamente fiel toda la temporada (incluso desde la Bienal de Venecia ), disfrutando de su mordacidad, su integridad y de sus invitados y colaboradores (a muchos me encantaría entrevistarlos a mí, pero tengo que esperar a que se pongan "a pintar"); de sus alegatos por una España plural que a muchos les cuesta aún digerir (y él se mondaba cuando yo le contaba que perfeccioné mi catalán viendo con mi suegra 'El cor de la ciutat', o que entre mis primeras frases en la lengua de Verdaguer estaba 'fot el camp de casa meva!'). arte_abc_0724Y he disfrutado como un niño descu- briendo las miguitas de arte con las que trufó los programas (que si una visita a la expo de Mónica Jover en la galería Seltz; que si el libro '¿Y tú por qué eres negro?', de Rubén Bermúdez ...). Marc, se te espera igual, igualito, en septiembre. 'Dóna'm la teva paraula'.

Vaya por delante que no soy para nada dado al halago fácil. De hecho, los que me conocen saben que soy más tendente al silencio rápido que al abuso de calificativos y epítetos. Pero creo que le debo, le debemos, una explicación a Marc Giró, ... al que las audiencias quizás no le hayan funcionado tan bien como a la ingeniería televisiva de las cadenas le gusta. Porque yo no creo que no haya sido así.

Conocí a Marc Giró hace más de 20 años en un lugar tan marciano como una de esas bienales de Valencia al auspicio de Consuelo Císcar. Yo entonces no era nadie (sigo sin serlo) y él era Marc, el enviado de 'Marie Claire', con el que recuerdo haber vivido uno de los viajes de prensa más divertidos de toda mi carrera profesional y en el que él se reconocía como pulpo en una cacharrería («¿Qué sabré yo de arte? ¡Si lo más cerca que estuve yo del arte fue preguntarle a la Baronesa Thyssen que qué lleva en el bolso?». Eran así, una detrás de otra). Después Marc se convirtió en Giró y su recuerdo cayó en mi olvido.

«He estado en la presentación de 'Cara al Show', el nuevo programa de Giró en La Sexta, y me ha dado recuerdos para ti», me dijo una mañana mi compañera de tele Clara Molla, y me alegró el día. Eso me permitió recuperar un montón de recuerdos y volver a hablar con Marc, no con Giró.

Y le he sido catódicamente fiel toda la temporada (incluso desde la Bienal de Venecia), disfrutando de su mordacidad, su integridad y de sus invitados y colaboradores (a muchos me encantaría entrevistarlos a mí, pero tengo que esperar a que se pongan "a pintar"); de sus alegatos por una España plural que a muchos les cuesta aún digerir (y él se mondaba cuando yo le contaba que perfeccioné mi catalán viendo con mi suegra 'El cor de la ciutat', o que entre mis primeras frases en la lengua de Verdaguer estaba 'fot el camp de casa meva!').

Y he disfrutado como un niño descu- briendo las miguitas de arte con las que trufó los programas (que si una visita a la expo de Mónica Jover en la galería Seltz; que si el libro '¿Y tú por qué eres negro?', de Rubén Bermúdez...). Marc, se te espera igual, igualito, en septiembre. 'Dóna'm la teva paraula'.

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Fuente original: Leer en ABC - Cultura
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