Atacar los resfriados
En 2024, un importante estudio realizado con casi 14,000 personas y financiado por el Instituto Nacional de Investigación Sanitaria y Asistencial del Reino Unido descubrió que el uso de un simple espray nasal salino entre tres y seis veces al día al primer síntoma de infección podía reducir la duración del resfriado en un 20%. Un estudio de seguimiento, publicado el año pasado, reportó beneficios similares.
Según Paul Little, catedrático de investigación en atención primaria de la Universidad de Southampton y director de ambos estudios, el cloruro sódico, el nombre químico de la sal, es capaz de activar un mecanismo antiviral natural en la nariz. "Las células de la nariz y la garganta absorben el cloruro de la solución salina y lo convierten en ácido hipocloroso, que inhibe la replicación viral. Al hacerlo, se reduce la carga viral en la nariz", explica Little.
Aunque la irrigación nasal salina se ha examinado dentro de la medicina occidental desde el siglo XIX, durante mucho tiempo fue recibida con cierto escepticismo. En las primeras fases de la pandemia de covid-19, muchos profesionales sanitarios desestimaron la idea de que los lavados nasales pudieran prevenir infecciones. De hecho, la técnica llegó a aparecer en la página de la OMS dedicada a los mitos del covid-19, antes de ser eliminada cuando estudios demostraron que el uso regular de aerosoles o irrigaciones salinas podía limitar los efectos de los virus.
Un estudio descubrió que quienes practicaban la irrigación nasal salina durante dos semanas después de dar positivo por covid-19 tenían más de ocho veces menos probabilidades de ser hospitalizados, lo que provocó un resurgimiento del interés médico por su capacidad de atenuar otras infecciones estacionales.
"Los médicos e investigadores han empezado a prestar cada vez más atención a la irrigación nasal salina porque ayuda, y es un cuidado natural y fácil de entender. Hasta ahora, los resultados de muchos estudios pequeños y algunos grandes muestran que la irrigación nasal salina es segura y eficaz", afirma David Rábago, médico y profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad Estatal de Pensilvania.
Además de bloquear la replicación viral dentro de las células nasales, la solución salina parece aumentar la actividad de los neutrófilos, un tipo de glóbulos blancos que combate los patógenos, al tiempo que mejora la capacidad de la mucosidad para atrapar virus.
"Cuando las células mucosas están bien hidratadas, forman una barrera que rodea al virus, de modo que puedes tragarlo, donde el ácido estomacal lo degrada, o toserlo", explica Amy Baxter, pediatra y profesora clínica adjunta de medicina en la Universidad de Augusta. Baxter lo compara con el jabón: envuelve las partículas de virus, facilitando que se desprendan del cuerpo.
"comecerebros". Sin embargo, hay formas sencillas de evitar la infección: "Se puede usar agua destilada, hervida o incluso agua fría", aclara Baxter.Los investigadores están interesados ahora en explorar si la irrigación nasal salina podría ayudar no solo a reducir la gravedad de los resfriados, sino también a prevenir su propagación. Es probable que futuros estudios examinen los beneficios de las gárgaras salinas, ya que muchos virus respiratorios también ingresan por vía oral y se adhieren a receptores en las amígdalas y la parte posterior de la garganta.
Mientras tanto, Baxter y otros profesionales aplican regularmente sprays o irrigaciones salinas como medida de protección, especialmente durante los meses de invierno o al viajar. Ella intenta enjuagarse la nariz con ocho onzas de agua salada antes de exponerse a situaciones de riesgo, y si ha estado en contacto cercano con alguien resfriado, procura rociarse o irrigarse lo antes posible.
"Cuanto antes lo hagas después de la exposición, mejor", concluye.
Artículo originalmente publicado enWIRED.Adaptado por Alondra Flores.