La mujer, de 71 años, ha sido adjudicataria de un piso de dos dormitorios, tras la salida voluntaria de un ocupante irregular
Regala esta noticia Añádenos en Google Teresa Tirado, en la acampada de la plaza de la Constitución. (Salvador Salas)Málaga
08/10/2026 Actualizado a las 20:36h.Teresa Tirado, uno de los símbolos de la lucha contra los desahucios en la capital malagueña, ha resultado adjudicataria de una vivienda de segunda ocupación, ... según ha informado el Ayuntamiento. Se trata de un piso de dos dormitorios en régimen de alquiler, a través del cupo del programa FRES (Familias en Riesgo de Exclusión Social), una iniciativa gestionada por el Instituto Municipal de la Vivienda. El precio del alquiler mensual es de unos 90 euros.
La vivienda pertenece al programa FRES para Familias en Riesgo de Exclusión Social, gestionado por el Instituto Municipal de la Vivienda y cuesta unos 90 euros al mes
Precisamente, Tirado, de 71 años, habló con SUR la pasada semana desde la acampada por la vivienda en la plaza de la Constitución. Aunque ya está jubilada, a lo largo de su vida no ha parado de trabajar: fue secretaria de la Asociación de la Prensa de Málaga, trabajó como enfermera en residencias y en ayuda a domicilio. Por eso, insiste en que su situación puede pasarle a cualquiera. «Hoy estoy yo aquí, pero mañana te puede pasar a ti o a cualquiera».
En la calle
Según su relato, tras ser desahuciada se vio enferma de cáncer y durmiendo en la calle. «Sólo quería morirme; le pedía al Cautivo que me llevara con él», aseguró entonces. La mujer vivía de alquiler en la calle Capuchinos, donde pagaba alrededor de 400 euros por un pequeño piso, pero el casero decidió subírselo a 1.200.
«Le dije que no podía pagar tanto porque yo sólo cobraba 900 y ahí empezaron los problemas». Tras vivir varios cortes del agua y de la luz, el pasado 26 de junio fue desahuciada del que había sido su hogar durante más de una década. «Me sacaron a la fuerza porque estaba drogada (con tranquilizantes) porque sino me hubiera muerto allí».
Tras el lanzamiento, Teresa estuvo casi un mes en una pensión en Los Prados, gracias al Ayuntamiento de Málaga, que corrió con los gastos. Además, ha recibido el apoyo de la plataforma 'Un techo por derecho', de la que hoy es uno de sus miembros más activos y de la que se siente muy orgullosa. Una vez pasado ese periodo inicial, fue cuando, asegura, se vio durmiendo «en portales, bancos o locales. Donde sea que me pueda meter y dormir cinco o seis horas».
Por eso, cuando se montó la acampada por la vivienda en la plaza de la Constitución fue la primera en sumarse. «Yo no quiero que me regalen nada; yo quiero pagar mi alquiler, pero a un precio que pueda pagar». Y eso no lo puede hacer en la actualidad.
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