El PNV tiene apenas diez meses para demostrar a la sociedad vasca que ha recuperado su capacidad para arañar poder en Madrid para mejorar el bienestar de los 2.200.000 vascos. Estudios electorales como el elaborado por Sigma Dos para EL MUNDO constatan que los nacionalistas de Esteban no solo conservan una mínima ventaja (2,3 puntos) en intención de voto sobre EH Bildu sino que ésta se fundamenta en que aún son el partido que "mejor defiende los intereses del País Vasco" para el 33% de los vascos frente al 26,6% que se decanta por la coalición 'abertzale'. Esteban -que ha sufrido durante su primer año un duro proceso de adaptación al liderazgo de su partido- necesita ahora coordinar las 'tres pistas' en las que se juega las elecciones forales y municipales de 2027; su primer test electoral y unas 'primarias' para el lehendakari Imanol Pradales.
La primera pista del circo político está en Moncloa (sin artículo). ¿Quién es Moncloa? Se preguntaban el pasado martes representantes políticos vascos y periodistas cuando Esteban decidió aprovechar la publicación de un meme en la cuenta oficial de los 'socialistas vascos' en X. Esteban no solo tiene línea directa con Pedro Sánchez sino que, sobre todo, mantiene una enorme sintonía política personal con Félix Bolaños. El presidente del PNV, que también contaba como una de sus aliadas más íntimas con María Jesús Montero, está empeñado en eliminar todos los obstáculos que se ciernen sobre el esprint final para conseguir las últimas transferencias reclamadas históricamente por los nacionalistas. "Nos faltan diez pasos", aseguran en el entorno de la Presidencia del Gobierno vasco. Pero entre ellos, la clave será la imprescindible implicación de Sánchez y de Bolaños en la transferencia del régimen económico de la Seguridad Social. Pradales ya ha anunciado en una entrevista en El Correo que su objetivo es conseguir el compromiso de Sánchez con este traspaso en la reunión prevista en el próximo mes de julio dentro de un órgano bilateral que en sí mismo ya ha sido uno de los grandes éxitos del presidente vasco en los apenas dos años de su legislatura.
Esteban necesita hacer compatible las tensiones políticas que puede generar el objetivo de concluir la transferencia del Estatuto con un clima de estabilidad en Euskadi con los socialistas de Eneko Andueza. La relación entre ambos no es buena. El presidente del PNV ha punteado a Andueza antes incluso de que asumiera el relevo de Andoni Ortuzar el 30 de marzo de 2025 en el frontón Atano III de San Sebastián. Pese a un intento mutuo por normalizar sus relaciones, el episodio del meme con un Esteban lanzándose a la piscina ha confirmado la enorme distancia personal entre ambos. Ni Esteban llamó a Andueza para trasladarle su malestar por el tuit que el PNV calificó de 'indecente' ni el líder de los socialistas vascos descolgó el teléfono para templar gaitas por un mensaje en redes sociales que el PSE-EE no quería utilizar para aumentar el clima de confrontación que ya venía activándose por la ruptura de las negociaciones sobre la reforma de la ley para aumentar la exigencia del euskera en las administraciones vascas. De nuevo, fue 'Moncloa' -sin que se haya desvelado quién hizo la llamada- la encargada de apagar un fuego del meme que Esteban acrecentó para fortalecer su posición en Euskadi y en el resto de España ante el PSOE de Sánchez.
Con el cumplimiento del Estatuto en la mano y al asegurarse que el PSE-EE deberá rebajar sus discrepancias, Esteban necesita visibilizar en Euskadi pero también con la repercusión que dan las Cortes Generales su apuesta por una vuelta al "centro" después de años transitando en el vagón de una "mayoría progresista" en la que EH Bildu se ha reforzado. Los nacionalistas no solo mimaron el anuncio de la "normalización" de las relaciones con el PP en un multitudinario desayuno con Alberto Núñez Feijóo en Bilbao sino que el propio Pradales compartió durante casi tres horas análisis políticos con el presidente de los populares antes de la celebración de la final de la Copa del Rey entre Real Scoiedad y Atlético de Madrid en el estadio sevillano de La Cartuja. Feijóo, como hizo en Bilbao, ha tendido su mano para facilitar el impulso a una reindustrialización de Euskadi que para el PNV de Esteban y Pradales es imprescindible. Los nacionalistas que ya han cerrado operaciones tan complejas como la compra de Talgo y la de Ayesa Digital saben que Feijóo será determinante en 'Moncloa' para afrontar problemas estructurales como la mejora de la red eléctrica, la captación de nuevas inversiones o la búsqueda de nuevos mercados que no han formado parte de las prioridades de Pedro Sánchez.