Por:
- Redacción: DANIEL G. LIFONA
La subida del petróleo y el gas como consecuencia de la guerra en Oriente Próximo ha disparado el precio de la gasolina y el diésel en España. El encarecimiento de los combustibles tiene un impacto directo en el coste de uso del vehículo y amplía de forma significativa la diferencia de gasto frente a las tecnologías electrificadas, que ahora resultan mucho más competitivas y eficientes. Con la guerra de Irán se ha disparado el ahorro de los coches eléctricos, y en menor medida, de los híbridos enchufables, que también permiten un uso diario en modo 100% eléctrico.