El Consejo de Estado, órgano consultivo presidido por Carmen Calvo, enviará este viernes al Gobierno su dictamen sobre el decreto de regularización de inmigrantes en el que, dice, se plantearán algunas "observaciones" para la mejora de la norma.
Así lo ha confirmado la ex vicepresidenta del Gobierno durante una visita al Consejo Jurídico de la Región de Murcia, donde, además, ha añadido que dicho informe servirá para que "haya algunas cosas que alcancen su objetivo, que es la regularización que se plantea en este paso que el Gobierno ha dado".
A pesar de ello, Calvo ha evitado evitado comentar el sentido de esas observaciones, pues, señala, lo tiene prohibido por ley y de hacerlo, entraría en un debate político.
En este sentido, ha explicado que los dictámenes que realiza el Consejo de Estado suelen ser favorables y que el Gobierno tiene "el derecho y la legitimidad de sacar adelante sus proyectos".
Pronunciamientos "de mejora"
Este Real Decreto impulsado por el Gobierno prevé la regularización de cerca de medio millón de inmigrantes siempre que estuvieran en España antes del 31 de diciembre del año 2025, que no tengan antecedentes penales y que puedan demostrar al menos cinco meses de residencia.
La ex vicepresidenta también ha recordado que, si bien durante su etapa en Ejecutivo, recibió dictámenes y ordenó a los ministros realizar cambios en la norma, ahora, como presidenta del Consejo de Estado, es ella quien "manda las objeciones para que se modifique el Decreto, que es una norma jurídica".
"Nosotros no somos un control político para que haga el Gobierno o deje de hacer algo. Nuestros dictámenes lo que hacen son observaciones en aspectos concretos", ha señalado.
Unos pronunciamientos que, señala, por "su propia naturaleza, no son ni de control político ni de crítica, son de mejoras siempre" y, por ello, "llevan siempre objeciones" para mejorar la norma.
En esta línea, la presidenta del Consejo de Estado ha insistido en que un dictamen del órgano "es de quien nos lo ha encargado, es la autoridad consultante a quién se lo enviamos, quien lo puede publicar" para que los ciudadanos "puedan saber qué es lo que nosotros hemos dicho".
"Lo raro sería que nos llegara un proyecto y dijéramos: 'No tenemos nada que decir'. Eso no ha ocurrido nunca. Siempre decimos algo", ha sentenciado.