Mi hermosa lavandería
'El coraje y la alegría' Regala esta noticia Añádenos en Google 25/09/2026 a las 12:35h.Compré este libro de Catherine Dorion, del que nada sabía, justamente porque me intrigó el título. ¿Qué tienen que ver estos dos conceptos tan distantes? ¿ ... Cómo se relacionan, en el caso de que lo hagan? El subtítulo del libro, Navegando la tormenta fascista sin perder el rumbo, también me intrigó porque esa tormenta y esa necesidad de brújula están constantemente en mis pensamientos. Supongo que ahora, más que nunca (o tanto como siempre en tiempos oscuros), peregrinamos a las librerías buscando muletas, claves, iluminaciones. Buscando maneras de entender lo que no nos cabe en la cabeza en todo lo que nos rodea.
Recorrió las vidas de quienes experimentaron el deslizamiento hacia el autoritarismo, la desorientación general, la sensación de impotencia y, posteriormente, las dictaduras más brutales, e intenta comprender cómo algunas personas lograron resistir. Desde la Alemania de los años treinta hasta el trumpismo, desde el estalinismo hasta la Praga de los años setenta, este libro ofrece lecciones de historia, resistencia y, sobre todo, esperanza.
Este libro nos dice que, sin esperanza, los fascistas ya han ganado; que cultivar lazos de amor y alegría no es ni ingenuo ni irresponsable. Que forjar una esperanza sin límites es el primer acto de toda resistencia
Como un cartucho de dinamita, El coraje y la alegría destroza el derrotismo y el fatalismo imperantes. Nos recuerda que el coraje puede vencer al miedo y relata cómo algunas personas, no mejor preparadas que nosotros, se negaron a sucumbir a la cobardía. Sobre todo, este libro narra la importancia de la conexión humana. Muestra cómo una opositora de Stalin y Hitler sobrevive en prisión gracias al amor que comparte con su compañera de celda, y cómo la propia autora encuentra, en un momento compartido con su hija al borde de un inmenso bosque boreal, el alimento esencial que la resistencia necesita para prosperar y crecer.
También incluye la historia de Cecilia, su suegra y abuela de su hija, quien vivió la caída de Salvador Allende y el inicio de la dictadura de Pinochet en Chile en la década de 1970. Cuenta cómo resistió sacando clandestinamente del país fotografías de las atrocidades. Y cuando su nieta le pregunta el porqué de todo eso, ella le contesta: «Somos herederos de esta violencia, así como somos herederos de todo lo que se ha hecho, durante siglos, para mantenerla a raya y ofrecerle una resistencia digna de ese nombre».
Este libro nos dice que, sin esperanza, los fascistas ya han ganado; que cultivar lazos de amor y alegría no es ni ingenuo ni irresponsable. Que forjar una esperanza sin límites es el primer acto de toda resistencia. Es lo que le permite comenzar, lo que le permite mantenerse, lo que le permite triunfar.
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