La agencia ofrece 25.000 dólares por información del cuerpo de esta estadounidense desaparecida en Madrid en febrero de 2024 y cuyo exmarido se suicidó en un cárcel de Miami
Regala esta noticia Añádenos en Google 25/05/2026 a las 00:04h.Hace poco más de un año, el 29 de abril de 2025, los funcionarios del Centro de Detención Federal de Miami encontraron «inconsciente» a David ... Knezevich en su celda. Se había suicidado. Dusan (para los amigos) era un ciudadano de origen serbio de 37 años, residente en Fort Lauderdale (Florida), quien había sido detenido doce meses antes en el aeropuerto internacional cuando regresaba de Europa. Fue acusado formalmente del asesinato de su exesposa Ana María Henao, desaparecida en Madrid en febrero de 2024. Esperaba en prisión preventiva la celebración del juicio en junio siguiente. Se había declarado no culpable en las audiencias preliminares.
Por lo tanto, los agentes tenían que encontrar alguna pista de Ana María para revertir este escenario antes de la celebración de la vista oral. La tarea era titánica. La investigación situaba el cuerpo de esta menuda mujer colombiana con pasaporte estadounidense, de 40 años, en algún lugar de los 2.600 kilómetros que separan su apartamento en el barrio de Salamanca de Madrid, donde se había mudado tras su abrupta separación de David, de la ciudad de Belgrado, donde el sospechoso tenía su red familiar. Éste voló de Miami hasta Estambul el 27 de enero de 2024 y, por carretera, llegó a su país de nacimiento. Dos días después alquiló un vehículo en el centro de la capital.
La familia de Ana María demandó en Florida a 16 personas por un presunto fraude inmobiliario tras la separación
La última vez que se vio con vida a Henao fue el 2 de febrero siguiente en su vivienda de la calle Francisco Silvela número 65 de Madrid. Había llegado a España dos meses antes procedente de Florida. Trataba de apartarse de un complejo divorcio con un trasfondo más económico que sentimental. La ruptura llevaba aparejada la división del patrimonio de una lucrativa empresa tecnológica y otra sociedad de pisos de alquiler turístico que regentaba junto a su marido. Llevaban casados desde 2010 y no tenían hijos. El FBI estima que estaban en disputa unos seis millones de dólares.
Tras el suicidio de David hace un año en la cárcel de Miami se cerró la causa penal, pero la familia de Ana María ha presentado un procedimiento civil que, sobre el papel, dibuja un macabro plan con múltiples tentáculos para despojarla de sus bienes gananciales. «Su divorcio era contencioso porque el marido no quería dividir los bienes y ella aseguraba que tenía miedo de él y que creía que la vigilaba», aseguró el FBI en una rueda de prensa.
Fue en su nuevo apartamento del barrio de Salamanca de Madrid -según los registros de las cámaras de seguridad del portal- desde donde Knezevich entró oculto por una sudadera y, dos horas después, salió con una maleta. Se da por hecho que Henao, de 152 centímetros de altura, iba dentro. No obstante, en la vivienda nunca se encontraron rastros de sangre o evidencias de que hubiese habido algún enfrentamiento. La inspección de la unidad de criminalística dio negativo.
Desde entonces no se supo más de Henao, a pesar de que autoridades de varios países se unieron en una búsqueda que los llevó hasta los bosques al norte de Vicenza (Italia), donde se conoció, a través de una alerta del GPS del móvil del acusado, que había estado allí, quizá refugiado en una comunidad serbia del lugar. Hasta allí se dirigió tras alquilar un Peugeot 308 de color azul, con el que abandonó España con matrículas falsas cambiadas en Alcalá de Henares horas antes. «Lo que sí sabemos es que las pruebas respaldan que fue asesinada entre España y Serbia», declaró en enero de 2025 la fiscal federal adjunta de Florida, Jessica Obenauf, durante una audiencia preliminar.
Un viaje en el que, en algún punto del trayecto, entre las carreteras de España, Francia, Italia, Eslovenia o Croacia, Dusan se deshizo del cuerpo de Ana María. Esta es la principal hipótesis de los investigadores españoles, coordinados por el FBI estadounidense. La sede de la agencia federal en Miami publicó el 8 de abril pasado un mensaje en redes sociales en el que ofrecía 25.000 dólares a quien revelara alguna pista del cuerpo de la mujer.
La Policía Nacional española es quien más pistas ha puesto encima de la mesa. Las cámaras de carretera radial AP-2 identificaron la misma madrugada de la desaparición (2 de febrero de 2024) un Peugeot 308 de color azul en Ajalvir (Madrid), en el enlace con la M-50 en sentido Zaragoza. El vehículo circuló por esta carretera de pago entre las 00:57 y la 1:25 de la madrugada del 3 de febrero. Llevaba placas de matrícula española y no se distinguían las referencias de que fuera un turismo de alquiler.
A las 13:00 horas del mismo día se produce otro hito. Dos amigas íntimas reciben sendos mensajes desde el móvil de ella. Uno en inglés y otro en español. Su contenido les llama poderosamente la atención. «¡Conocí a alguien maravilloso! Tiene una casa de verano a unas dos horas de Madrid. Vamos para allá ahora y pasaré unos días allí. La señal es irregular. Te llamaré cuando vuelva», rezaba la comunicación. Una testigo de nacionalidad colombiana confirmó semanas más tarde, cuando el caso se mediatiza, que Dusan le obligó a escribir estos mensajes.
El 15 de marzo de 2024 el acusado entregó las llaves del vehículo en la oficina de Belgrado. El 308 presentaba una serie de modificaciones: tenía los cristales tintados y habían desaparecido las pegatinas de la empresa de préstamo. Esta información se canalizó en la investigación internacional que coordina el FBI. Guías caninos y el grupo de delitos violentos de la Policía intensificó la búsqueda en un punto del cauce del río Jalón, en la A-2 a su paso por la provincia de Zaragoza.
En paralelo, la demanda civil presentada el pasado 1 de mayo en Florida denuncia un elaborado fraude inmobiliario presuntamente orquestado por David. Durante más de un año, éste y más de una docena de acusados, entre ellos un abogado inmobiliario de Boca Ratón, una empresa de agentes comerciales de Fort Lauderdale y potenciales compradores manipulados, trabajaron sistemáticamente para despojar a Ana María de su patrimonio inmobiliario. Millones de dólares que deberían haber ido a ella tras la separación. Pero lejos de recibir lo que le pertenecía por derecho, encontró la muerte a 7.000 kilómetros de distancia, en su apartamento de Madrid. El FBI no pierde la esperanza de encontrar su cuerpo.
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