El Banco de España eleva el déficit inmobiliario a 750.000 casas y señala que un 20,1% de los hogares viven de alquiler
Regala esta noticia Añádenos en Google Vivienda en alquiler. (Óscar Chamorro) 18/06/2026 Actualizado a las 14:29h.En España faltan viviendas y el problema se va a agravar en el futuro. La diferencia entre los hogares que se crean y las casas ... disponibles no va a dejar de crecer. La crisis es tan grave que se ha trasladado también a las rentas medias y altas hasta convertirse en un "enorme problema social". Es la principal conclusión que se extrae el Banco de España en su informe anual correspondiente al año 2025. En concreto, la institución gobernada por José Luis Escrivá calcula que faltan 750.000 viviendas en nuestro país, 150.000 más que hace dos años.
El déficit de inmuebles se debe a un desajuste entre la oferta y la demanda que aumentará en los próximos años debido a la evolución demográfica y a las restricciones al aumento de la oferta. «Los datos no son muy halagüeños», advirtió David López Salido, director general de Economía del Banco de España, en la presentación del informe.
Falta mano de obra
A pesar del aumento en la creación de empleo y de los flujos migratorios, solamente un 7% de los afiliados totales corresponden al sector de la construcción, cuatro puntos porcentuales menos que en 1999, antes de la burbuja inmobiliaria. «No se ataja el problema con medidas por el lado de la demanda, sino del lado de la oferta», añadió López Salido.
En este sentido, desde el Banco de España creen que son necesarias las medidas destinadas a incrementar la oferta de inmuebles, como la construcción de vivienda pública asequible con un mayor papel de las entidades locales, el fomento de la construcción industrializada o el aumento de la rehabilitación y la movilización de vivienda vacía.
También consideran relevantes las actuaciones en materia de gestión urbanística y de suelo, con una simplificación regulatoria por parte de las administraciones públicas. En cuanto a las medidas para contener la demanda, desde el Banco de España aseguran que deben ser «transitorias para que distorsionen lo menos posible» el mercado. Entre ellas, se incluyen los límites a los usos no residenciales de la vivienda o medidas focalizadas en zonas o grupos que, sin embargo, advierten pueden ser «poco efectivas en zonas con oferta rígida».