Reelegido en 2024 decano del Colegio Notarial de Cataluña, José Alberto Marín recoge la honda preocupación de los notarios por el anteproyecto de Ley de Integridad Pública que impulsa el ministro de Justicia, Félix Bolaños, y la posibilidad de que a partir de esta medida se rebaje el control notarial. Lamenta la ausencia de diálogo por parte del Gobierno
Los notarios se han puesto en pie de guerra contra el anteproyecto. ¿Cuál es la razón de su malestar?Esta medida puede acabar con un sistema de control que en estos momentos funciona muy bien para la prevención del blanqueo de capitales. Hoy en día, ir a una notaría española para blanquear dinero negro es como ir a robar a una comisaría. Tenemos un sistema muy bueno que detecta las operaciones sospechosas gracias a una base de datos digital que permite que cualquier cuerpo de seguridad, juez, fiscal, el Banco de España... pueda pedir un mapa societario de cualquier persona y sus vinculaciones. Algo que funciona no debería tocarse si la intención del Gobierno es luchar contra la corrupción.Resumiendo, el Gobierno plantea sustituir la escritura pública ante notario por un documento privado electrónico con firma digital para inscribirse en el Registro Mercantil con efectos constitutivos.Actualmente, las transmisiones de patrimonio y bienes sociales se firman en escritura pública. Y de esa escritura se extraen todos los datos y se incorporan en una base digital de datos que funciona desde 2006, en la que trabajan 400 personas, y que tiene acumulada una gran información sobre personas jurídicas y físicas. Estos datos forman el Índice Único Notarial, que es de donde beben muchas investigaciones judiciales y policiales. Este centro tecnológico de la notaría está permanentemente elaborando algoritmos para rastrear todas las operaciones, porque alguien que intenta blanquear no firma las escrituras ante un mismo notario: puede hacer una en Sevilla, otra en Bilbao... Los algoritmos rastrean y buscan patrones de operaciones que sean sospechosos. Una vez localizados, nos ponemos en contacto con las Fuerzas de Seguridad. Por otro lado, los notarios, directamente en los despachos, por la actitud de los firmantes podemos detectar que se trata de operaciones de blanqueo, y en ese momento comunicamos esas operaciones a nuestra oficina central de prevención para que las examinen. Como verá, los mecanismos de control de todos los movimientos societarios y los filtros son muchos y muy efectivos. En cuanto se rompa esta cadena de control, se perderá esa fiabilidad y España puede convertirse en el paraíso europeo del blanqueo de capitales.¿Han podido comentar su preocupación y propuestas con Bolaños?No ha habido una consulta directa por parte del Gobierno. Como es un anteproyecto de ley, quiero pensar que le han metido un gol al Gobierno, que no era muy consciente de ello, y que va a rectificar. Siempre digo que en los procesos legislativos tendría que haber más transparencia y trazabilidad sobre el origen de la propuesta y su redacción. Probablemente, si supiéramos quién ha estado detrás de esta norma, entenderíamos muchas cosas. El Gobierno puede rectificar ahora y demostrar que no actuaba de mala fe.Los registradores mercantiles sí que apoyan este cambio legislativo.Lógicamente, barren para su casa, ya que implicaría la inscripción de unos documentos que ahora no tramitan. Lo que ocurre con el anteproyecto de ley es que lo que se inscribiría en el Registro Mercantil son las participaciones sociales, que son objetos, y el Registro Mercantil es de sujetos, de personas jurídicas. Insisto en que esta reforma beneficia básicamente al delincuente, porque, entre otras cosas, será más difícil detectar a los testaferros. Si cambias la presencia física en la notaría por un documento digital, facilitas el engaño y la opacidad de la operación, así como el aumento de conflictos entre propietarios. Lo que nosotros y los mercantilistas proponemos es que la escritura fuese el punto de partida para la producción de efectos, ya que es instantánea, está controlada y evita litigios.Las Fuerzas de Seguridad alertan de la penetración del crimen organizado en España. ¿Ustedes han detectado un aumento de operaciones sospechosas de ser delito?En España, blanquear dinero utilizando sociedades españolas es complicado. Si analizas las operaciones de corrupción y blanqueo de capitales, aparecen siempre sociedades extranjeras que permiten que se pierda la pista. El notariado español es el que dispone de las herramientas más potentes para detectar el fraude y somos el ejemplo para otros países, como Italia.Al margen de su malestar por el anteproyecto de ley, ¿cuál es la situación de los notarios en España?Afortunadamente disfrutamos de cierta autonomía respecto del ministerio y nos hemos dotado de los medios tecnológicos para responder a nuestras dos prioridades: atender al ciudadano y garantizar la seguridad jurídica. Nuestro centro tecnológico es la envidia del resto de profesiones y, al mismo tiempo, contamos con una capilaridad que nos permite llegar a los pueblos más pequeños de España, rompiendo así la brecha digital y manteniendo el contacto directo con las personas, asesorándolas gratuitamente.El Gobierno ha impulsado un debate sobre las oposiciones a jueces y fiscales. ¿Teme que las de notario estén a medio plazo también bajo el foco?El sistema de oposiciones notariales es distinto porque, además de la parte memorística que te obliga a conocer bien las normas y leyes, el examen más importante es un caso práctico muy exigente que tienes que desarrollar en un plazo de seis horas. En este caso, o eres un buen jurista o no lo superas. El porcentaje de notarios que son hijos o familiares de notarios es muy bajo, no supera el 6%.La notaría es un buen termómetro económico y social. ¿Cuál es el diagnóstico que hace del momento actual de España?Antes, cuando no había tantas herramientas estadísticas, los políticos nos consultaban sobre cómo veíamos la situación. Ahora mismo, a diferencia de lo que ocurrió con la crisis financiera de 2008, que la empezamos a notar en 2006 porque las operaciones bajaban, se mantiene el nivel de operaciones, las hipotecas están en cifras récord y las compraventas se mantienen. La economía está saneada y los bancos actúan de manera prudente con los préstamos. Hay síntomas de falta de vivienda, pero no de burbuja de precios..