Irán derriba un F-15 de EEUU durante una misión de combate
Oriente Próximo El derribo del F-15 y los nuevos ataques en el Golfo prueban que Trump sigue sin ganar la guerra al cabo de cinco semanasUno de los pilotos del caza derribado permanece desaparecido, otro F-16 ha caído en territorio iraquí, un avión de ataque A-10 Warthog se ha estrellado y un helicóptero Blackhawk de rescate ha sido alcanzado por el ejército iraní.
Más información:Irán derriba un F-15 de EEUU: un piloto ya ha sido rescatado pero las tropas de Teherán han alcanzado a un Blackhawk
Mario Díaz Publicada 4 abril 2026 03:05hLas claves nuevo Generado con IA
Donald Trump ha afirmado públicamente haber ganado la guerra de Irán en no menos de 12 ocasiones. Y sin ponerse ni medio 'colorao'.
Su última fanfarronada ha sido este mismo viernes a través de su cuenta en la red Truth Social: "Con un poco más de tiempo podemos abrir fácilmente el estrecho de Ormuz, coger el petróleo y hacer una fortuna".
La realidad, para su desgracia, es tozuda y coincide en poco o directamente en nada con su diagnóstico.
El presidente de EEUU ha sido capaz incluso de anunciar en una rueda de prensa que había hecho llegar al gobierno iraní a través de negociadores pakistaníes un plan de paz de 15 puntos pocos minutos después de afirmar que ya "habían ganado la guerra".
Ese es el nivel de desconcierto que genera de forma sistemática en cada una de sus intervenciones, el nerviosismo que crea en los mercados financieros y, fundamentalmente, la decepción y enfado que ha empezado a calar en la sociedad estadounidense, incluidos los más fieles al líder.
Daño político
Una encuesta de YouGov para The Economist publicada este mismo miércoles señalaba cómo Donald Trump nunca ha sido un presidente especialmente popular entre sus propios votantes. De hecho, Trump sólo ha conseguido que más del 50% de los americanos aprueben su gestión durante ocho semanas. ¡¡¡Incluyendo sus dos mandatos!!! Irán, inevitablemente, ha reventado todos los registros.
A día de hoy, la valoración de Donald Trump entre los estadounidenses es aún más baja que la peor nota que se concedió a Joe Biden, su predecesor en el cargo. Es más, sólo en la última semana, el índice de aprobación de su gestión ha caído en 23 puntos porcentuales, lo que supone la mayor debacle estadística para un presidente de EEUU en este siglo. Aunque las malas noticias no terminan ahí.
La caída de los mercados y la subida del petróleo prueban que a Trump no le basta proclamar la victoria sin acabar la guerraDe acuerdo con los datos de YouGov, el 59% de los estadounidenses está manifiestamente en contra del conflicto en Irán y esa cifra se sitúa en el 24% cuando se reduce únicamente a los votantes del partido republicano. Un drama numérico que va más allá de la guerra.
Con las elecciones de medio mandato -las midterm- en el horizonte no tan lejano de noviembre y el precio del galón de gasolina por encima de los cuatro dólares en la inmensa mayoría de los estados y una incipiente escasez de fertilizantes, las cifras referidas a Trump caen en picado en todas las estadísticas. Se valora negativamente su gestión de la inmigración, de la inflación, del mercado laboral, de la gestión internacional...
Donald Trump, el pasado miércoles antes de dirigirse a la nación. Reuters
Tanto se le está complicando la guerra a Trump en casa que hasta los seguidores de Reza Pahlaví, el descendiente directo del Sha de Persia, heredero indiscutible del trono iraní y el más fiel de los aliados del presidente yanqui, han empezado a ver cómo sus seguidores dudan de la guerra. La propia oposición al régimen de los ayatolás, tras cinco semanas de bombardeos, ya no tiene tan claro el beneficio para el pueblo iraní y la intensidad de sus manifestaciones ha bajado de forma considerable.
Heridas de guerra
Con uno de los dos pilotos del F-15 derribado en la provincia iraní de Kohkiluyeh, al sur del país, aún desaparecido, Estados Unidos ya cuenta 13 soldados muertos y más de 300 heridos en la operación 'Furia Épica'.
Irán ofrece 100.000 M de riales (76.000$) por el piloto del F-15 desaparecido: se agota el tiempo de EEUU para rescatarloLa grandilocuencia de la nomenclatura militar no se está teniendo correspondencia con lo que sucede sobre el terreno y, contando ya los sucesos de este viernes, son cuatro F-15 y un F-16 derribados, un A-10 Warthog estrellado cerca de Ormuz, un avión cisterna KC‑135 perdido en territorio iraquí, un F-35 alcanzado por fuego enemigo por primera vez desde que se utiliza este caza de 5ª generación y no menos de 12 drones MQ‑9 Reaper. Todo ello sin contar el fuego del USS Gerald Ford o el coste de desplazamiento de tropas anfibias y de asalto desde extremo oriente.
Lo preocupante no es la pérdida del material, que no alcanza los 200 millones de dólares. Calderilla considerando que el propio Trump ha pedido este mismo viernes aumentar el presupuesto en Defensa hasta los 1.500 billones de dólares, unos 1.300 billones de euros. O lo que es lo mismo, elevar un 40% el dinero que ya destina Estados Unidos.
Lo realmente preocupante es el informe de inteligencia al que ha tenido acceso la CNN. De acuerdo a tres fuentes distintas y cercanas al Pentágono, Estados Unidos es plenamente consciente de que Irán mantiene a día de hoy una "importante capacidad de lanzamiento de misiles", incluyendo aproximadamente la mitad de sus lanzaderas de misiles balísticos y de crucero, así como de drones de ataque.
Todo esto después de cinco semanas de bombardeos ininterrumpidos sobre objetivos estratégicos.
La refinería de Kuwait Mina al-Ahmadi en llamas este viernes tras el ataque de dos drones iraníes.
Todo esto después de que Irán haya cerrado el estrecho de Ormuz a cal y canto y de que los mercados estén, como mínimo, bipolares. Por un lado los mercados caen a la mínima por mucho que reboten con fuerza cuando el presidente dé algo de aliento. Por otro lado, el precio del petróleo sube y baja, ya casi siempre con el barril de Brent por encima de los 100 dólares. Y para colmo de males, Dan Jørgensen, comisario europeo de Energía, ya habla de que nos podemos ir preparando para racionar los combustibles en la UE si la cosa sigue así.
Y todo esto, que incluso podría llegar a ser digerible en otro escenario bélico, llega al paroxismo cuando Irán ataca cada día con un estilete. Con Ormuz controlado desde sus baterías al estilo de Los cañones de Navarone, cada día elige un objetivo estratégico concreto. Y no falla. El jueves fueron un centro de datos de Amazon y un centro de computación de Oracle en Bahréin. Este viernes, una desalinizadora y una refinería en Kuwait.
Después de 35 días de guerra, Irán ha atacado a al menos 11 países de su entorno cercano incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí, Qatar, Israel, Omán... Una guerra que, claramente, no ha ganado nadie. Aún.