La marchadora, que presentó valores anómalos en el pasaporte biológico en 2019, sigue luchando porque su caso se juzgue. Enormes desarreglos hormonales, quizás la causa de ese resultado, obligarán a extirparle el útero. Pasó por depresiones y episodios de intento de suicidio
Ainhoa Pinedo, en los Europeos de Berlín de 2018- GERARDO RIQUELME
- Compartir en Facebook
- Compartir en Twitter
- Compartir en Telegram
- Compartir en Whatsapp
- Compartir por Mail
La herramienta del pasaporte biológico, infalible frente al antidopaje para los que sacan provecho de ella, especialmente la Agencia Mundial Antidopaje, y plagada de enigmas para las que lo cuestionan en la otra trinchera por la opacidad de su algoritmo, tiene atrapado en una tela de araña a Ainhoa Pinedo. La marchadora de 50 km arrojó valores anómalos según le comunicó la AEPSAD el 24 de julio de 2019 y cuyo expediente aún no se ha resuelto. Han pasado siete años. Y junto al proceso legal se eleva otro ya, el de la indefensión ante un proceso que no avanza. La atleta, cuya defensa afirma tener sólidas pruebas del supuesto error con graves episodios de salud por medio, solicita un desenlace que no tiene fecha.
En un inicio, dicho expediente se abrió y se suspendió ese mismo día. La razón era la incertidumbre legal que había respecto a la validez del pasaporte en la legislación española con la Ley Orgánica/2013, la vigente entonces. Lo admitía como una prueba indiciaria, no puramente sancionadora. Y en ese escenario cualquier intento sancionador era baldío. Más cuando el 22 de enero de 2021 la sentencia de la Audiencia Nacional en el caso Ibai Salas no dejó ningún tipo de duda.
Las circunstancias médicas de Pinedo, de 43 años, despiertan enormes dudas. Al menos desde 2016 había tenido menstruaciones irregulares con mucho sangrado. Además, se le han detectado tres miomas en el útero hasta de seis centímetros y no sólo no podrá tener hijos, sino que en breve se someterá a una operación para que se le estirpe el útero. La sensible variación de los valores hematológicos de este método que no deja de ser un cálculo probabilístico estarían relacionados con estos episodios. "De hecho las tomas 4, 5 y 6" -se construye el perfil sobre siete extracciones en distintos momentos- "se produjeron cuando acababa de salir del hospital", recuerda la atleta. Algunos de esos análisis, recuerda José Rodríguez, su abogado, arrojaron valores compatibles con la leucemia. Lo supo muy posteriormente. AInhoa no fue avisada de que corría ese riesgo.
Carlos Peralta, director de la Agencia Antidopaje Española (AEPSAD)ÁNGEL RIVEROEn 2019 comenzó el singular laberinto de Pinedo. Recuerda, ella, con el ánimo de contextualizar sin señalar directamente posibles consecuencias, que apenas unos meses antes se había significado como una de las atletas más beligerantes que llevaron hasta el TAS a World Athletics y el COI acusándolos de discriminación por no haber incluido en el programa olímpico los 50 km marcha. En enero de aquel año, la marchadora recibió la notificación de los resultados anómalos elaborados desde el Laboratorio de Lausana. El año antes había participado en los Europeos de Berlín donde se había clasificado en séptima posición.
"Yo no sabía qué hacer", recuerda. "No sabía lo que era, pero cómo había varias irregularidades en el procedimiento, además de que no entendía esos resultados, pensé que todo se iba a solucionar". Pinedo soñaba con estar en los Mundiales de Doha en septiembre, pero al estar inmersa en un proceso sancionador, las reglas internas de la Federación Española de Atletismo, impuestas por el presidente Raúl Chapado cuando llegó al cargo se lo impidieron. No ha vuelto a ser seleccionable, que en este deporte es cómo dejar de ser atleta. Una ruina.
La decisión comenzó a cavar una herida en la deportista. Se vio sumida en un cuadro de depresión. No dormía. "No hay día que no llore", apunta Toñi Martos, su psicóloga. Incluso tuvo un episodio aún más grave. "A finales de 2019, me había quitado los antidepresivos y tuve un intento de autolisis", reconoce temblorosa Pinedo. Un eufemismo para algo terrible: un intento de suicidio. Tuvieron que pautarle de nuevo la medicación.
No hay día que Ainhoa no llore
Toñi Martos (Psicóloga)
Su lucha por sobrevivir, con recaídas que se han ido evaporando para afrontar más mesetas que valles, caminó paralela a su batalla legal. Tras la sentencia Salas, en la primavera de 2021, pidieron a la AEPSAD que abordase su caso sin encontrar respuesta.
Dos años después, el 11 de septiembre de 2023, volvieron a llamar a la puerta del entonces director José Luis Terreros y la respuesta fue un "estamos esperando instrucciones de la Agencia Mundial Antidopaje", que un mes después ordenó a su homóloga española a enviarle la documentación para derivarla ellos a la AIU, el organismo independiente que trata los asuntos de dopaje en atletismo a nivel mundial. Y donde aún descansa, mientras la AEPSAD paga desde finales de 2023 sin tener noticias de cuándo se resolverá. "Sólo queremos la claridad y transparencia que nos exigen. Somos los primeros interesados en qué se resuelva. A nosotros los expedientes nos caducan a los 12 meses. No entendemos esta demora", dice su director Carlos Peralta.
Pinedo tuvo un intercambio de información con Manuel Sarmiento, responsable de los controles de la predecesora de Peralta, Silvia Calzón, que afirmó desconocer donde estaba su expediente. El 10 de diciembre de 2025, el juzgado central de lo contencioso administrativo número 5 sentenció que al ser un proceso abierto en España, los datos de ese escrito no podían circular por otros organismos y tenían que ser borrados. Sorprendentemente, Pinedo ha estado sujeta al programa Adams hasta 2024.
Pinedo, en un entrenamientoAsí han pasado siete años con episodios que lejos de ser una anécdota refuerzan la idea de la falta de excelencia del sistema. Controles de sangre efectuados en un coche, médicos acompañados de conocidas para poder tomar muestras al tratarse de una mujer o controladores que luego fueron expedientados por hacerse fotos con Sergio Ramos en un control realizado al futbolista. Y, pese a todo, Pinedo, graduada en INEF y trabajando en proyectos educativos en Granada, sigue soñando con que ahora que World Athletics ha impulsado la distancia maratón aún podría tener un último vals en los Mundiales de 2027 en Pekín.
Atletismo Jaël Bestué está para récord de España de 100 metrosAtletismo El medallista olímpico Dimitri Bascou, suspendido cuatro años por dopajeAtletismo 'Norte y Sur' se pican en Madrid un año más Ver enlaces de interés