A la izquierda de la imagen, los jugadores del Dépor celebrando un gol; a la derecha, los jugadores del Zaragoza cabizbajos.
Fútbol El desenlace de una jornada histórica en el fútbol español: el Dépor sube a Primera División y el Zaragoza certifica el descensoEl conjunto gallego no desaprovechó su primer 'match-ball' ante el Valladolid; mientras que el equipo maño jugará la próxima temporada en el fútbol no profesional.
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Carlos Serrano Publicada 24 mayo 2026 20:27h Actualizada 24 mayo 2026 20:33hLa felicidad de unos es la tristeza de otros. Así es el fútbol. Ocho años después, el Deportivo de la Coruña vuelve a Primera División. No ha tenido el mismo destino el Real Zaragoza: después de 13 años jugando en Segunda, han descendido a Primera RFEF (antigua Segunda B).
Dos históricos del fútbol español eligen caminos completamente opuestos después de haber atravesado situaciones muy similares. El Dépor llegó a jugar en tercera categoría -estuvo tres años hasta que ascendió en 2024- y ahora puede presumir de estar entre los 20 mejores equipos de España.
Por el otro lado; en el club maño hay un entrenador roto, unos jugadores hundidos, una afición iracunda y una directiva señalada e increpada ilustran cada domingo a la perfección la situación de un club que, más de 70 años después, deja el fútbol profesional.
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Liaño, Djukic, Voro, Fran, Claudio, Donato, Mauro Silva, Bebeto... aquel 'Súper Dépor' que conquistó LaLiga en la 99-2000 y registró dos subcampeonatos ligueros y el título de la Copa del Rey de 1995 ha salido del pozo al que cayeron en 2018 tras ganar solo seis partidos.
Tras una larga travesía por la tercera categoría del fútbol español y después de quedarse a un paso de conseguir el regreso a Primera frente al Mallorca en 2019, en A Coruña festejan el regreso a Primera ocho años después.
Las cuentas eran claras para el equipo de Antonio Hidalgo. Si ganaba, ascendían. Si empataban o perdían, se la jugarían el siguiente domingo en Riazor ante Las Palmas. No quisieron darle más emoción de la cuenta y ante el Valladolid, en Zorrilla, acompañados de 3.000 aficionados deportivistas certificaron la proeza.
Apenas necesitaron once minutos para allanar el camino hacia la victoria más importante de la temporada. Ese fue el tiempo que necesitó Bil Nsongo para abrir la lata, aunque la locura en la grada visitante en la que estaba el presidente Juan Carlos Escotet aumentó tras el segundo del camerunés.
El retorno a Primera también supone una recompensa para una afición que nunca abandonó al equipo, ni siquiera en los momentos más complicados, cuando el Deportivo de la Coruña bajó a Primera RFEF.
El drama del Zaragoza
Una categoría que la temporada que viene contará con la presencia del Real Zaragoza. El empate en el mismo escenario donde hace once años dejó escapar una gran posibilidad de regresar a Primera División tras dilapidar ante la Unión Deportiva Las Palmas dos goles de ventaja que había obtenido en la Romareda.
Un Zaragoza roto, aniquilado en lo deportivo, lo anímico y lo social, con tentáculos de pena que afectan a toda la ciudad, rubricó en Gran Canaria su descenso.
El campeón de la Recopa es último con 35 puntos. Su salida del fútbol profesional va a mermar de manera directa sus principales fuentes de ingresos, las retransmisiones televisivas, las cuotas de abonados, la publicidad y la comercialización de productos.
El club, que cerró la temporada 2024-2025 con una cifra de negocio de casi 18 millones de euros, podría bajar a los 1,5 millones de euros correspondientes al fondo de compensación.
En resumidas cuentas, el escenario es funesto para un club que, tras jugar con fuego en los últimos años, consume un descenso que pasará a su historia más negra.