Las brigadas siguen trabajando para sofocar el fuego que arrasa 177 hectáreas en una zona protegida
Regala esta noticia Añádenos en Google Dos bomberos observan una parte del incendio. (RC)Raúl Hernández
03/06/2026 a las 23:23h.El incendio forestal declarado el martes en la pedanía murciana de Los Garres, que ha afectado ya a 177 hectáreas del Parque Regional de El ... Valle y Carrascoy, movilizó a más de 300 efectivos terrestres y nueve medios aéreos, que continuaron enfriando puntos calientes en las zonas más escarpadas del perímetro. Esos trabajos lograron estabilizar el incendio este miércoles por la tarde y este jueves prosiguen las labores de extinción con un dispositivo de 150 efectivos para asegurar el perímetro y sofocar los posibles conatos.
El fuego comenzó sobre las tres de la tarde en una zona de chalés situada al este del castillo de Los Garres, según las primeras investigaciones de Unidad de Análisis de Incendios Forestales (Unaif). Las condiciones meteorológicas eran especialmente adversas, con humedad muy baja y rachas de viento superiores a los 30 kilómetros por hora. «Todos los incendios que hubieran nacido ayer [por el martes] en la Región habrían tenido un comportamiento parecido. Tienen un comienzo explosivo porque las condiciones son de muy baja humedad y viento», explicó Páez. Durante la primera hora, las llamas avanzaron pendiente arriba alimentadas por la vegetación y el calor acumulado.
A medida que el incendio ganaba intensidad, generó una enorme columna convectiva de humo, gases y cenizas que ascendía sobre la montaña. Sin embargo, alrededor de las cuatro de la tarde se produjo un cambio decisivo. «La columna de humo se desploma al alcanzar una cota donde se enfría rápidamente», señaló el responsable forestal. Los especialistas explican que este fenómeno puede ocurrir cuando el aire caliente que asciende pierde energía en capas más frías de la atmósfera. Parte de esa masa de aire desciende de nuevo y, al alcanzar el suelo, genera corrientes que se expanden horizontalmente. Según Páez, ese proceso alteró completamente el comportamiento del incendio. «Se produjo un desplome de la columna de humo. Ese colapso mandó fuego en casi todas las direcciones», indicó.
Hasta ese momento, el avance de las llamas estaba condicionado principalmente por la pendiente. Tras el derrumbe de la columna, el fuego comenzó a abrirse en varios flancos y a desarrollar carreras en direcciones inesperadas. «Impactó especialmente hacia el norte, que es cuando alcanzó las viviendas, algo que no se podía predecir en ese momento», añadió.
Ese comportamiento ayuda a explicar por qué las llamas llegaron hasta zonas como la Curva del Valenciano, donde ardió un gran solar cubierto de maleza y el fuego terminó afectando a parcelas y construcciones próximas. Otro factor fue el lanzamiento de pavesas, pequeñas partículas incandescentes que el viento puede transportar a gran distancia. «Las pavesas pueden llegar a ser de 200 y 300 metros fácilmente», explicó Páez.
Cuando estas brasas caen sobre matorral seco o vegetación ligera pueden originar nuevos focos alejados del frente principal y es habitual en incendios de elevada intensidad. «La gente piensa que está a mucha distancia y se pregunta cómo es posible, pero son lanzamientos de pavesas del propio incendio», resumió el responsable forestal.
La evolución del fuego obligó a los equipos de extinción a reorganizar continuamente su estrategia. Durante la tarde existió preocupación por un posible cambio de viento que pudiera empujar las llamas hacia el oeste y acercarlas a la urbanización de Los Teatinos, aunque finalmente esa situación no llegó a producirse.
Visita de la ministra
Durante la jornada de este miércoles trabajaron sobre el terreno efectivos de la Unidad de Defensa contra los Incendios Forestales, bomberos del Ayuntamiento de Murcia y del Consorcio Regional, la Unidad Militar de Emergencias, voluntarios de Protección Civil y agentes de Policía Nacional, Policía Local y Guardia Civil. A ellos se sumaron cuatro helicópteros de la Comunidad Autónoma y cinco aeronaves del Ministerio para la Transición Ecológica.
La vicepresidenta tercera y ministra de esa cartera, Sara Aagesen, se desplazó este miércoles por la tarde al Puesto de Mando Avanzado de Los Garres donde siguió sobre el terreno la evolución del operativo. Desde allí destacó la «estrecha colaboración» y el trabajo «mano a mano» entre el Gobierno de España y la Comunidad en las tareas de extinción. Asimismo, expresó su confianza en que el incendio quedara estabilizado pronto, algo que fue confirmado poco antes de las 19 horas por el presidente López Miras.
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