La coordinación entre los países Aliados de la OTAN es fundamental para combatir una parte de la guerra de Irán. Y la base turca de Incirlink, a apenas unos kilómetros de Adana, se ha convertido en el mejor ejemplo de ello. Este enclave es objeto de los misiles iraníes, y la coordinación entre los aliados presentes en la base es fundamental para que no haya incidentes. En este mes, ha trascendido el derribo de tres misiles, pero, como ha confirmado la ministra de Defensa, Margarita Robles, este lunes, "los lanzamientos son diarios".
La batería Patriot que España tiene desplegada en Turquía proporcionó la información necesaria para que derribaran aquellos misiles. Que cayeron gracias a la OTAN. Ahora se sabe que fue el destructor Oscar Austin, destinado en la base naval de Rota, el que efectuó el disparo para derribar el misil.
La base aérea de Incirlink, donde opera la batería Patriot, es un emplazamiento militar del ejército turco desde donde opera el Ala 10 de la Fuerza Aérea Estadounidense. Tal y como ha confirmado la ministra de Defensa, Margarita Robles, durante una visita al Mando de Artillería Antiaérea, "es una batería que en este momento está realizando un trabajo muy difícil, esencial". Según ha descrito, "el número de disparos es muy importante, hay una media muy elevada cada día", es por ello que los 140 militares destinados en Incirlink están "trabajando las 24 horas" y "la situación les preocupa, no es fácil y se puede enquistar".
El motivo es que este conflicto ha confirmado que "la capacidad de Teherán para construir misiles y drones" es una de sus fortalezas durante la guerra. Un escenario que provoca que "el nivel de lanzamientos que hay cada día es muy elevado y evidentemente muchos se interceptan", ha explicado la ministra. Robles ha incidido en que "sigue habiendo una capacidad misilística muy importante, por lo que es importante la labor de la batería, que se ha incrementado con otras baterías de otros países y barcos que están en la zona con defensas antiaéreas".
Ese barco hace referencia al Oscar Austin, un destructor de misiles de la clase Arleigh Burke que tiene su atraque en el muelle 1 de la base naval de Rota. Allí llegó en octubre de 2024 como el quinto buque de su clase que llegaba a la base española tras el acuerdo firmado entre Margarita Robles y la embajadora de Estados Unidos, Julissa Reynoso, para aumentar en dos los destructores en Rota.
Desde la base gaditana partieron dos destructores hacia el Mediterráneo Oriental antes de la ofensiva del pasado 28 con la que comenzó la operación Furia Épica, que aún se desarrolla en la zona. Aunque España ha rechazado participar en esta guerra, la base de Rota es el lugar donde están destinados los dos destructores, que aún no han regresado; y desde la de Morón hubo un incesante movimiento de aviones -principalmente cisterna y de reabastecimiento en vuelo- los primeros días de guerra. Es por ello que Robles ha asegurado que la retirada de Estados Unidos de las bases es "un escenario que no contemplamos" y ha insistido en que "no hay ninguna constancia de ello".
Además, la ministra se ha mostrado muy crítica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmando: "Nos ha metido a todos en una guerra que no tiene ningún sentido, hay que exigir que esta guerra termine ya. Hay un enorme riesgo de que se enquiste la situación, creemos que todo aquello que no ahonde en un escenario hacia la desescalada implica una gran preocupación".