Martes, 28 de abril de 2026 Mar 28/04/2026
RSS Contacto
MERCADOS
Cargando datos de mercados...
Internacional

El director que encerró un siglo en un largometraje

El director que encerró un siglo en un largometraje
Artículo Completo 955 palabras
«Para ver mis películas el único esfuerzo que debe hacer el público es retornar a la infancia», asegura Bi Gan, que estrena este jueves 'Resurrection' en las salas
El director que encerró un siglo en un largometraje

«Para ver mis películas el único esfuerzo que debe hacer el público es retornar a la infancia», asegura Bi Gan, que estrena este jueves 'Resurrection' en las salas

Regala esta noticia Bi Gan, en Valladolid, durante su participación en la septuagésima edición de la Seminci. (José C. Castillo)

Iker Cortés

Madrid

28/04/2026 a las 00:18h.

Ambicioso, abstracto, exigente, onírico y visualmente exquisito. Así es 'Resurrection', el último largometraje del director chino Bi Gan, que tras su paso por el Festival de Cannes, donde se hizo con el Premio Especial del Jurado, y la Sección Oficial de la 70ª Seminci, llega por fin a las salas de cine españolas. Tras las fascinantes 'Kaili Blues' (2015) y 'Largo viaje hacia la noche' (2018), el cineasta vuelve a explorar el terreno de los sueños y lo hace con un extraño viaje por la historia del cine a través de un personaje que parece encerrar en su interior todas las películas posibles, en un mundo donde la humanidad ha perdido la capacidad de soñar a cambio de alcanzar la inmortalidad.

Esta suerte de monstruo, al que llaman delirante y que está encarnado por Jackson Yee, se aferra a las visiones que nadie más puede ver, hasta que aparece una mujer, a la que da vida Shu Qi, dotada con el poder de percibir esas ilusiones, que se encarga de rescatar a este tipo de seres de los mundos imaginados por los que deambulan.

A lo largo de sus 160 minutos de metraje, 'Resurrection' recorre un siglo de cine a través de diferentes géneros, técnicas y lenguajes, desde las primeras décadas de existencia, con el ilusionismo de George Méliès y el expresionismo alemán, hasta la inclusión de nuevas tecnologías en los años noventa. «Queríamos abarcar un ciclo de tiempo determinado, empezar en los inicios del cine y acabar sintiendo lo que fue el cambio de siglo. Cada capítulo se corresponde con un género cinematográfico, pero también con los cinco sentidos, que representan el núcleo de mi película», explica Bi Gan.

Apabullante y llena de imágenes poderosas, 'Resurrection' se disfruta especialmente en una sala de cine, algo que casi podría verse como un acto de rebeldía en estos tiempos de plataformas de vídeo bajo demanda. «Diría que rebeldía no es la palabra exacta», apunta el director. «Yo lo que quiero es invitar al público a trepar una montaña conmigo porque al final, si vemos toda la belleza desde la cima de esa montaña, ninguno vamos a arrepentirnos del tiempo invertido en escalarla», señala un realizador que asegura que «el único esfuerzo» que tienen que hacer los espectadores para disfrutar de sus películas es «retornar a la infancia».

Estrenada en China en noviembre del pasado año, la cinta fue la más vista en su primer fin de semana y acabó su recorrido en salas superando los 27 millones de dólares de recaudación en taquilla. Salta 'Resurrection' del cine mudo, al cine negro o al cine social. Curiosamente, la película nació como respuesta a la crisis creativa que atravesaba su propio autor en un mundo en el que, como él mismo dice, ha perdido la capacidad de soñar. «El lenguaje cinematográfico te permite comunicarte con todo el mundo porque todo el mundo lo entiende. Si yo, de alguna manera, quería describir la historia de todo un siglo, era muy fácil escoger el cine como hilo conductor», señala Bi Gan. En este sentido, afirma que lo más complicado de todo el proceso ha sido «hacer realidad las ideas abstractas, materializarlas», aunque esto en cualquier película «siempre es lo más difícil», apostilla.

«Quiero invitar al público a trepar una montaña conmigo porque si vemos toda la belleza desde la cima, no nos arrepentiremos del tiempo invertido»

Juega la película con una premisa recurrente en la historia del arte: la idea de vender el alma al diablo para alcanzar ciertos objetivos. «Todos sabemos que ciertas cosas son malas, pero las hacemos y no nos controlamos. Ocurre con el azúcar; no es saludable pero lo comemos sin parar. Las personas no podemos tener una relación normal con nuestros deseos. Esta película en realidad va de qué es lo necesario, qué tenemos que conservar para ser nosotros y cómo nos enfrentamos con nuestros deseos».

Carta de amor al séptimo arte

Siendo como es 'Resurrection' una descomunal carta de amor al séptimo arte, ¿teme Bi Gan que las salas de cine acaben fagocitadas por las películas evento y los blockbusters? «Es algo que le preocupa a todo el mundo pero para mí es una cuestión muy simple. Creo que el cine es un lugar espiritual donde compartimos nuestras memorias. Hoy en día, la mayor parte de los individuos ven las películas en solitario y de esta manera hemos perdido la conexión espiritual entre nosotros», contesta.

La película cuenta con un gran plano secuencia de 40 minutos, que ya es marca de la casa. Cabe preguntarle si le preocupa volverse predecible. «Para mí, el plano secuencia no es una herramienta obligada. Es como un futbolista, que tiene un movimiento destacado y que se convierte en un símbolo de su capacidad, pero lo que hace a un futbolista excelente no es solo este movimiento, sino la comprensión verdadera de este deporte y la pasión», concluye.

comentarios Reportar un error
Fuente original: Leer en Diario Sur - Ultima hora
Compartir