Cepillarse justo después de comer no siempre es la mejor opción, dado que ciertos alimentos el pH de la boca disminuye y el esmalte queda temporalmente más vulnerable
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08/09/2026 a las 17:52h.Desde muy pequeños recibimos la orden después de cada comida: ¡Lávate los dientes! Una pauta de salud bucodental que todos interiorizamos desde niños. Sin embargo, ¿ ... siempre es lo más adecuado? Según Eugenia Cervantes -reconocida odontóloga consolidada como una de las grandes expertas en estética dental de Madrid- la respuesta es no. «Esperar entre 30 y 60 minutos después de determinados alimentos puede ayudar a proteger el esmalte», advierte esta profesional. Especialmente después de consumir productos o bebidas ácidas como cítricos, refrescos, vino o tomate.
«Un truco sencillo es beber un poco de agua después del café para eliminar parte de esos pigmentos y evitar que se depositen sobre el esmalte»
Eugenia Cervantes
Odontóloga
Su consejo, pues, pasa por dejar pasar entre media hora y una hora antes del cepillado. Mientras tanto, aconseja beber agua o enjuagarse la boca para ayudar a retirar restos y favorecer la recuperación natural del equilibrio oral. «Después, el cepillado debe realizarse con suavidad y completarse con seda dental o cepillos interproximales», indica.
El café y otros alimentos que manchan
Otro de los hábitos cotidianos que más preocupa por su impacto estético en la dentadura es el consumo de café. En este punto la clave, según Cervantes, no está en renunciar a él, sino en reducir el tiempo que sus pigmentos permanecen en contacto con los dientes. «Un truco sencillo es beber un poco de agua después del café para eliminar parte de esos pigmentos y evitar que se depositen sobre el esmalte. También conviene evitar ir dando pequeños sorbos durante horas, ya que cuanto más tiempo están los dientes expuestos al café, mayor es la posibilidad de que aparezcan tinciones» señala la doctora.
Pero el café no es el único responsable de que la sonrisa pierda luminosidad. Como subraya Cervantes, alimentos y bebidas con colores intensos o un alto contenido en pigmentos naturales tienen una mayor capacidad para producir tinciones superficiales. Es el caso del té negro o verde, del vino tinto y bebidas de cola, del curry, el chocolate negro, la salsa de soja, el vinagre balsámico, frutos rojos como arándanos o moras y alimentos como la remolacha. «También del tabaco, que además de manchar los dientes perjudica la salud de las encías», advierte.
Eugenia Cervantes insiste no obstante en que no se trata de eliminar estos alimentos de la dieta, sino de acompañarlos de una buena higiene oral y revisiones periódicas.
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