Julio Borges habla con esa mesura latina que a veces en España se confunde con dulzura. Pero es extremadamente agrio lo que dice. Borges, de 56 años y que fue presidente del Parlamento venezolano entre 2017 y 2018, vive desde hace cinco años en Valencia y tuvo que huir del país por sus ideas. El régimen le persiguió por pedir democracia, y sanciones al país si no llegaba esa democracia. Y en esas presiones tuvo un papel "fundamental" y "siniestro" el ex presidente español José Luis Rodríguez Zapatero, que "se presentaba como mediador, pero era uno más del régimen", explica.
¿Hasta qué punto le sorprende lo descubierto en torno al ex presidente Zapatero?Para ser honesto no me sorprende nada. Es increíble que en España haya gente en shock que pensaba que esto era imposible. Que en Zapatero se unía lo económico y lo político, y que su posición política dependía de lo económico, era evidente para nosotros, los venezolanos, desde hace 10 años, pero nadie nos creía. Ha sido un lobista muy costoso para mi país. En lo económico y en lo humano.¿Cómo llega Zapatero a Venezuela?Eso es interesante. Él siempre dice que llegó, en 2016, de manos de la oposición, y no es mentira: llegó de manos de una persona que en ese momento era oposición, pero una oposición tan falsa que hoy va a ser el nuevo embajador de Venezuela en España. Su nombre es Timoteo Zambrano. El régimen al final moldea, como decía Pablo Escobar, con plata o con plomo.Palo y zanahoria. O te compro o te mato.Eso es: o dinero, o violencia. Zambrano tenía una larga amistad previa con Zapatero. En cuanto llega, Zapatero es cooptado por el régimen. Él llega con la visión muy ingenua de que puede arreglar el problema de Venezuela, la enorme ausencia de democracia y de derechos humanos, en horas.Se ha hablado siempre de su optimismo a veces ciego.Él cree que lo puede arreglar rápido. Comienza a tener un papel muy central. En 2017, tras meses de protestas en las calles, Maduro lanza la idea de una Asamblea Constituyente y usa a Zapatero para tratar de atraer a la oposición, que se niega. Yo era presidente del Parlamento entonces. Fueron meses durísimos, con estudiantes asesinados en las calles...Y Zapatero ayudando al régimen.Lo vimos desde el principio. Ahí intentamos internacionalizar la situación, pedimos sanciones a EEUU y también a Europa, lo hice yo como presidente del Parlamento. Llegaban las elecciones presidenciales de 2018 y pensábamos que con la amenaza de las sanciones podríamos conseguir elecciones de verdad, con los partidos y candidatos que habían sido ilegalizados. Con esa agenda queríamos derrotar a Maduro en 2018.Y negocian con el régimen, con Zapatero como mediador.En República Dominicana, en 2018. Estaban los cancilleres [ministros de Asuntos Exteriores] de México, Chile, Bolivia, Nicaragua, primeros ministros del Caribe. Nuestra palanca eran las sanciones, que EEUU había puesto en marcha, pero no en Europa. Desde el principio Zapatero nos dice que si no se cumplen nuestros requerimientos básicos, de candidatos y partidos libres, y reglas justas para todos, con acceso igualitario a los medios, él no podía apoyar ese proceso. Pero nos mintió.¿Cuánto tiempo negocian?Muchos meses. Desde el principio vemos que el régimen sólo quiere destruir el proceso, y salimos con menos derechos y más represión de lo que teníamos antes. Y Zapatero en vez de ser el mediador, el equilibrador de carga, fue el que empujó para que la agenda de Maduro triunfara. Los países, al verlo, se fueron retirando. Quedó un documento absolutamente inaceptable, y empezó una presión intolerable sobre mí, para que firmara sí o sí.¿Quién le presionó y qué dependía de su firma?Si firmaba, se deslegitimaban las sanciones y se legitimaban las elecciones. Presionaban Zapatero y los hermanos Rodríguez [Delcy y Jorge]. Me negué a firmar. Me abrieron cinco procedimientos, con órdenes de busca y captura. Me quitaron mi casa. Encarcelaron a algunos de mis colaboradores, y asesinaron a uno: mi mejor amigo, mi mano derecha, Fernando Albán.¿Qué le sucedió?Me acompañó a Naciones Unidas para impulsar la deslegitimación de Maduro y al volver a Venezuela fue capturado, torturado y a los dos días estaba muerto. El régimen mostró ahí su verdadera cara, y Zapatero era su abogado en las supuestas negociaciones...Cuando ya se había quitado, según cuenta usted, esa careta.Estos movimientos de izquierda que, en nombre de los débiles, se terminan convirtiendo en los capitalistas más salvajes, haciendo dinero gracias al hambre, la tortura, la cárcel, los derechos y el futuro de un país... No es casualidad que Zapatero fuera durante mucho tiempo la persona más impopular de Venezuela junto con Maduro: la gente sabía perfectamente que estaba haciendo algo muy perverso. Esto no es un proceso aislado, sino una maquinaria que lleva 10 años operando a toda capacidad.¿Cómo terminan esas negociaciones?El régimen va echando a todos los países, llegan a insultar por ejemplo al canciller de Chile, para que se retirara... Lo que querían era quedarse solos con nosotros, y obligarnos a firmar para legitimarse, estaban desesperados. Pero no firmamos. También había interés económico, querían hacer negocio porque la deuda venezolana iba a subir, y querían consolidar un cártel progresista con Cuba y otros países. ¿Puede explicarle al lector español lo que ustedes llaman "saqueo" de Venezuela?Cuando Chávez llegó [al poder] el barril de petróleo estaba a siete dólares, y al poco estaba a 150. Tenían la chequera más poderosa del mundo, y financiaron a cerca de 40 países, regalaron 70.000 millones de dólares para comprar conciencias en Caribe, África, etcétera, y vender la idea de que Venezuela era el paraíso en la Tierra. Un diplomacia petrolera muy poderosa. Ha costado mucha cárcel, mucha represión y mucha sangre desmontar eso. Es en ese 2017 cuando el régimen muestra su cara, asesina a más de 100 jóvenes en las manifestaciones, mujeres son agredidas sexualmente...¿Qué sucedió con usted?Estaba las 24 horas del día perseguido por la policía política, grabando todos mis movimientos, un desgaste psicológico para toda mi familia. Buscan generar todo el miedo posible, y lo mismo en la política, el periodismo, la Iglesia... Colombia tiene tres millones de venezolanos, Perú más de uno, igual Chile, Argentina y por supuesto España: nueve millones se han ido del país. Y, a la vez, el régimen ha conseguido influir en México, con López Obrador y Claudia Sheinbaum, Brasil con Lula y el mismo Pedro Sánchez, cuya posición repercute en Europa. Con Zapatero de nuevo en cabeza.Por eso le iba a preguntar: por la influencia de Zapatero aquí, en Europa, sobre Venezuela.Maduro ve rápido el atractivo de Zapatero no sólo para armar el llamado Grupo de Puebla [con Lula, Evo Morales, Rafael Correa...], sino por la influencia en España, donde Zapatero ha sido un continuo con Pedro Sánchez, se diga lo que se diga, y en Europa. ¿Pero no conseguía Zapatero que se liberara a presos políticos?Otra falsedad enorme, que se ha demostrado en estos meses: si salían era por decisión de Maduro, Delcy y su hermano Jorge, que luego obligaban al liberado a decir que había intercedido Zapatero. Hace pocos días lo ha dicho Lorent Saleh, que estuvo preso en La Tumba, un centro de tortura psicológica, y ha denunciado que le obligaron a decir que Zapatero había intercedido para su salida. Lo mismo hizo el régimen con varios liberados ahora, tras la captura de Maduro por EEUU. Usan a Zapatero como florero para simular eso, pero su papel es muy siniestro: es uno de ellos.EEUU y Europa llevan años investigando las estructuras de blanqueo para ocultar el desfalco de fondos públicos venezolanos.Porque la presión desde dentro y desde fuera les llevó a hacer cada vez cosas más intrincadas para blanquear, como vender petróleo a mar abierto, o en el mercado negro. Acababan interviniendo rusos, cubanos, chinos... Y el papel de Zapatero era muy sospechoso: había muchos indicios que apuntaban a que podía estar participando en blanqueo de petróleo, de oro... Y ahora estamos viéndolo.¿Con qué pretextos le persiguen a usted en Venezuela?Te aplican un cóctel parecido al de los demás: terrorismo, incitación a delinquir, lavado de capitales, conspiración militar... A mí también magnicidio: dicen que participé en un plan para matar a Maduro. Han de ser delitos reconocidos en otros países, para conseguir extradiciones si huyes. Usaron a Interpol durante un tiempo, hasta que Interpol decidió no extraditar a venezolanos. También me acusan de promover las sanciones, claro. Hasta tomaron mi casa y la vaciaron, por cierto. Intentan borrarte. A mi amigo Fernando Albán le pidieron que me involucrara en delitos, lo contó antes de que le mataran. Dijeron que saltó desde un décimo piso. Lo mataron, evidentemente. Se demostró que no podía saltar por esa ventana, esposado como estaba. Lo mataron torturándolo [el fiscal general del régimen admitió en 2021 que había muerto asesinado en una comisaría del Servicio Bolivariano de Inteligencia, el Sebin].Qué horror.Pero, fíjate, es que es todo tan perverso, que los propios policías que le mataron querían vendernos luego el vídeo de cómo lo hicieron, para sacarle beneficio, imagínese. Esto es lo que sucede en Venezuela.¿Cómo fue la salida de Edmundo González de Venezuela tras ganar las elecciones de 2024?Para nosotros claramente fue un proceso no voluntario contra él: le llevaron a un nivel tal de presión y terror que prácticamente salió con con una pistola en la cabeza, aunque lo invistieron de acto humanitario. Y tuvo un papel muy importante un colaborador de Zapatero, Eudoro González. Estoy seguro de que cuando Edmundo salió de Venezuela le prometieron que no iban a tocar su familia, y terminaron metiendo presos a sus familiares. Ahora le están presionando también con eso, con Zapatero operando. Es repugnante.¿Qué va a pasar tras la intervención de Trump? ¿Es Venezuela un protectorado? ¿Cree que habrá democracia?Creo que a nosotros, los opositores, nos faltó derribar el último muro: el régimen estaba protegido por Rusia, Cuba, Irán... Y, bueno, tiene sentido que se desbloqueara desde fuera. Las cárceles venezolanas están hoy llenas de militares jóvenes, que son una fuerza moral enorme. Al final EEUU ha hecho una, ¿cómo se llama?, operación por laparoscopia, y nosotros esperamos y deseamos que el país se institucionalice y democratice: está todo por hacerse. Hace años alguien dijo que convertir una dictadura en una democracia es trocar una sopa en una pecera.¿Planea volver?Bueno, de momento, con las cinco causas sobre mí, no. El camino es largo hacia la democracia y creemos que nadie nos va a regalar nada. ¿Le preocupa que EEUU prefiera la sopa, en este caso de petróleo, a la pecera limpia?Esperamos que no, porque si sigue la sopa sólo gana Maduro.El ex presidente de la Asamblea de Venezuela: "Sabemos desde hace 10 años que Zapatero era lobista, pero nadie nos creía"
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El político opositor Julio Borges, presidente del Parlamento venezolano cuando el régimen mató a más de un centenar de jóvenes en 2017, fue presionado por el presidente español para legitimar al 'chavismo' en las negociaciones de 2018: «Es uno de ellos, es siniestro». Lleva cinco años exiliado en Valencia Leer
Fuente original:
Leer en El Mundo - España