El día que Compromís denunció que el coche oficial del ex presidente Francisco Camps gastó en solo un año 15.000 euros en combustible abrió la caja de los truenos. Tanto que la polémica sigue coleando y ha salpicado al actual presidente de la Generalitat, Juanfran Pérez Llorca, cuyo departamento es el que abona las facturas de todos los ex presidentes. Y a Pérez Llorca se ha dirigido ahora el propio Camps, que en un escrito viene a censurarle que diese por válida una "cifra absurda" por imposible.
Camps recuerda en su escrito que es Presidencia de la Generalitat la responsable de la "validación de las facturas". La "desmesura de la cifra", según el ex presidente, "no se corresponde en absoluto con el gasto realmente producido", razón por la que él mismo instó a Llorca a abrir una investigación tras la revelación de Compromís. El jefe del Consell, de hecho, ya había recogido el guante para anunciar esa investigación sobre cómo había podido abonarse un gasto tan alto de gasolina. Camps llegó a deslizar que se podía estar haciendo un uso fraudulento de la tarjeta de su chófer.
El ex presidente, que autoriza a Llorca a facilitar todos sus gastos a Compromís -al tiempo que le insta a pedir a su vez los de Joan Baldoví como portavoz en las Cortes- insiste en su reproche velado a la Generalitat: "La sola comparación de las dietas de los conductores de todas las oficinas [de los ex presidentes] revelan la imposibilidad absoluta del gasto de cifra absurda que cualquier observador podría haber detectado desde el primer momento".
Por ello, el ex presidente reclama a la Generalitat que, "a partir de ahora, se ponga en conocimiento de las oficinas de los ex presidentes, con la periodicidad que corresponda, la relación y el volumen de los gastos". Según Camps, para "que jamás vuelva a producirse una circunstancia similar", ya que, tal y como puntualiza, su oficina no tiene "ni orgánica ni funcionalmente" la capacidad de hacer un "seguimiento real" de los gastos.
De hecho, Compromís ha criticado este jueves "el descontrol en los gastos" y el mantenimiento de los "privilegios" de los ex presidentes. Es el único partido que ha cuestionado el estatus de los ex presidentes de la Generalitat, ya que el PSPV-PSOE se ha negado a avalar un cambio en la normativa. El socialista Ximo Puig es, según Llorca, el ex presidente que más cuesta a la Generalitat, con un gasto total anual de 187.000 euros. Y ello porque Presidencia paga chófer y coche, pero también la nómina de los asesores de los ex presidentes.