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El fútbol amenaza con cambiar para siempre

El fútbol amenaza con cambiar para siempre
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Un negocio de más de 12.000 millones de euros que cambiará para siempre la historia del deporte
Mundial 2026El Mundial rompe la banca

Un negocio de más de 12.000 millones de euros que cambiará para siempre la historia del deporte

Messi levanta la Copa del Mundo en Qatar.Michael Regan - FIFA
  • JOEL DEL RÍO Houston
Actualizado 29/06/2026 - 06:48CESTMostrar comentarios228

Hubo un tiempo en el que el Mundial era, por encima de todo, el mayor torneo de fútbol del planeta. Hoy sigue siéndolo, pero también se ha convertido en una de las mayores máquinas económicas del deporte mundial. La Copa del Mundo de Estados Unidos, México y Canadá no solo está batiendo récords deportivos, de asistencia y de audiencia. También está rompiendo la banca. Y es que la FIFA prevé ingresar más de 12.000 millones de euros, una cifra sin precedentes que coloca al Mundial 2026 en otra dimensión.

"Es más grande que cualquier cosa que el mundo haya visto jamás

Infantino

El salto es histórico. En el ciclo de Qatar 2022, la FIFA declaró unos ingresos de 6.600 millones de euros. Cuatro años antes, con Rusia 2018, la cifra rondó los 5.600 millones. Brasil 2014 generó alrededor de 5.000 millones y Alemania 2006 se quedó en torno a los 2.800 millones. El Mundial ha crecido siempre, pero nunca lo había hecho a esta velocidad. En menos de dos décadas, los ingresos de la FIFA se han multiplicado por cuatro. Y la edición de 2026 amenaza con cambiar para siempre la escala del negocio. "Es más grande que cualquier cosa que el mundo haya visto jamás. No solo un evento de fútbol, sino cualquier evento", explica Infantino.

El Mundial ya no tiene techo

La explicación empieza en el formato. Por primera vez, el torneo reúne a 48 selecciones y se estira hasta los 104 partidos, cuarenta más que el modelo tradicional de 32 equipos. Más selecciones significa más mercados, más aficionados, más televisiones interesadas, más patrocinadores y más días de competición. Cada partido es una ventana comercial. Cada sede, una oportunidad de negocio diferente que la FIFA está explotando al máximo.

Messi besa la Copa del Mundo 2022.

Pero el Mundial 2026 no es solo más grande. Es, sobre todo, más caro y más sofisticado. La FIFA ha entendido que el fútbol ya no vende únicamente entradas, sino experiencias. Ahí aparece una de las grandes transformaciones del torneo: la hospitalidad. Los paquetes VIP, las zonas premium, los servicios exclusivos, la restauración de lujo y los accesos corporativos han convertido algunos partidos en productos pensados para ejecutivos, grandes empresas y clientes de alto poder adquisitivo. La final de Nueva Jersey no será únicamente el partido más importante del fútbol. Será también uno de los eventos deportivos más exclusivos del planeta.

La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los acuerdos comerciales se firmaron mucho antes

Infantino

La comparación con 1994 explica el cambio. La última vez que Estados Unidos organizó un Mundial, una entrada para la final costaba alrededor de 160 euros. Ahora, 32 años después, algunos paquetes premium para la final de 2026 rozan los 35.000 euros. Y es que Estados Unidos ha acelerado esa transformación. El mercado norteamericano lleva años convirtiendo el deporte en entretenimiento premium. La SuperBowl, la NBA, la Fórmula 1 en Las Vegas o los grandes conciertos internacionales han demostrado que existe un público dispuesto a pagar cifras enormes por vivir un evento desde dentro. El Mundial ha terminado entrando de lleno en esa lógica. Precios dinámicos, paquetes de hospitalidad, reventa oficial, patrocinios globales y experiencias personalizadas forman ya parte del nuevo ecosistema de la Copa del Mundo.

Los dos minutos más caros de la historia

Las entradas son solo una parte del negocio. Los derechos audiovisuales siguen siendo el gran motor financiero de la FIFA. La televisión paga cada vez más porque el Mundial sigue siendo uno de los pocos productos capaces de reunir audiencias masivas en directo en todo el planeta (patrocinios agotados, más de 6.000 millones de espectadores acumulados y 2.600 millones de dólares previstos por la venta de entradas). Una de las mayores polémicas del torneo han sido las pausas de hidratación. Oficialmente responden a una cuestión sanitaria por las altas temperaturas que se registran en muchas sedes. Sin embargo, también representan una oportunidad comercial extraordinaria para las televisiones. "La FIFA no gana absolutamente nada con esto. Todos los acuerdos comerciales se firmaron mucho antes. Para nosotros es una cuestión puramente deportiva", explicó Infantino.

Cada interrupción dura alrededor de tres minutos. Tras el pitido del árbitro, las cadenas disponen de unos dos minutos efectivos para insertar bloques publicitarios sin perder apenas tiempo de juego. En un Mundial de 104 partidos, los analistas del sector estiman que ese espacio adicional puede mover alrededor de 220 millones de euros en inversión publicitaria. Todas las cadenas... menos Telemundo, la única televisora en dejar vivir y sentir Copa del Mundo sin interrupciones. Así lo narran cuando el resto de cadenas se van a hacer negocio. La FIFA insiste en que las pausas responden exclusivamente a criterios deportivos, pero el mercado televisivo sabe que esos minutos también tienen un enorme valor económico.

También los patrocinadores han encontrado en el Mundial 2026 un escaparate incomparable. La presencia de Estados Unidos, México y Canadá multiplica el alcance comercial del torneo y coloca a la FIFA en el corazón del mercado publicitario más potente del mundo. Marcas de alimentación, tecnología, telecomunicaciones, transporte, bebidas, banca y consumo se disputan un espacio en el mayor escaparate del fútbol. Se trata de asociarse a un fenómeno global que mueve turismo, consumo, televisión, redes sociales, merchandising y reputación internacional. Así las cosas, la FIFA defiende que este crecimiento económico revierte directamente en el fútbol

Los clubes hacen más caja que nunca

La FIFA defiende que el crecimiento de ingresos permite invertir más en el desarrollo del fútbol. Y es que el organismo prevé ingresar más de 12.000 millones de euros durante el ciclo 2023-2026, de los que más de 10.000 millones se destinarán al desarrollo del deporte y al apoyo de sus 211 federaciones miembro. Además, el Mundial repartirá una cifra récord en premios: las selecciones participantes recibirán alrededor de 640 millones de euros, un 50% más que en Qatar 2022. El campeón se embolsará unos 44 millones de euros, mientras que cada federación clasificada tendrá garantizados entre 9 y 11 millones de euros solo por disputar el torneo. Y los clubes también salen más beneficiados que nunca. 

Durante años, los clubes criticaron que asumían el riesgo de ceder a sus futbolistas para las grandes competiciones internacionales mientras la FIFA concentraba todos los beneficios. La respuesta llegó con un fondo de compensación que vuelve a crecer en 2026. La FIFA repartirá cerca de 220 millones de euros entre los clubes que aporten internacionales al torneo. Cada futbolista convocado genera alrededor de 4.500 euros diarios para su club mientras permanezca concentrado. Si una selección alcanza la final y un jugador permanece unos 40 días en el torneo, su club ingresará cerca de 180.000 euros únicamente por haberlo cedido.

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Fuente original: Leer en Marca
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