- SERGIO SAIZ
La Gran Manzana vuelve a rendirse al compás del arte español. El Flamenco Festival de Nueva York cruza su ecuador conquistando los escenarios de Manhattan. Aún quedan por delante esta próxima semana actuaciones tan relevantes como las de Sara Baras, Olga Pericet, Antonio Rey o Gerardo Núñez. El festival celebra su 25 aniversario y se prolongará hasta el 15 de marzo, haciendo de EEUU el epicentro mundial del arte jondo por unos días. La programación de esta edición reúne a más de 180 artistas y 40 funciones con Nueva York como plaza indiscutible, además de en Miami, Tampa, Chicago y Boston.
El certamen celebra un cuarto de siglo reivindicando una historia de amor que se remonta a finales del siglo XIX y que desde entonces une al flamenco con Nueva York, cuando Carmencita actuó en el Madison Square Garden y fue retratada por John Singer Sargent. Desde entonces, han sido muchas las estrellas que como Carmen Amaya, Sabicas, Vicente Escudero, Paco de Lucía o La Argentinita han actuado sobre los escenarios de la ciudad. Así, el festival plantea este año una edición que mira al pasado sin renunciar a su ADN más vanguardista.
Tras una primera semana marcada por la apertura de Rocío Márquez y por la recuperación del espíritu de Flamenco Puro en la Gala Flamenca del New York City Center, el tramo final concentra buena parte de los grandes nombres que todavía pueden disfrutarse en Manhattan. Uno de los platos fuertes es el espectáculo de Sara Baras este mismo fin de semana, concebido para rendir tributo a Paco de Lucía. La bailaora gaditana despliega un montaje de gran formato, con trece músicos y bailarines sobre el escenario y una estructura en cuatro actos que traduce en movimiento el legado del guitarrista.
En una ciudad que fue decisiva en la proyección internacional de Paco de Lucía, la propuesta adquiere un significado especial. Baras, arraigada en la tradición pero abierta a nuevos lenguajes, dialoga con esa herencia desde la excelencia técnica y la ambición escénica que la han convertido en uno de los grandes iconos globales del flamenco contemporáneo.
Entre las grandes apuestas de este año figura el desembarco del flamenco en otras escenas menos habituales y más allá de los típicos escenarios icónicos. Un ejemplo es el encuentro entre el bailaor Andrés Marín y el dantzari vasco Jon Maya, acompañados por Julen Achiary, en el Museo Guggenheim para explorar las raíces y los puntos de encuentro entre tradiciones aparentemente distantes, confirmando así al flamenco como un territorio de investigación escénica. El Museo Metropolitano o la Biblioteca de Nueva York también figuran este año como localizaciones para disfrutar de esta propuesta artística.
En Joe's Pub, Rosario La Tremendita presenta Tránsito junto a Dani de Morón. El 13 de marzo, en ese mismo espacio, Sonia Olla e Ismael Fernández pondrán el broche final a la edición con Vínculo, un espectáculo que conecta tradición y visión contemporánea desde su arraigo neoyorquino.
Este año, el Bronx Music Hall ha acogido un Tributo a Lola Flores en clave de latin jazz, con el baterista Bobby Sanabria y la cantaora Mara Rey. La figura de La Faraona, que dejó su huella en los escenarios neoyorquinos, vuelve así a dialogar con la ciudad que la inmortalizó con aquella célebre frase que ha quedado grabada en el imaginario colectivo español: "No canta, no baila, no se la pierdan".
En la recta final, el 14 de marzo, Town Hall será escenario del Tributo a Sabicas, que reúne a tres generaciones de guitarristas, Gerardo Núñez, Antonio Rey y Álvaro Martinete, junto a la bailaora Olga Pericet. Sabicas, pionero en llevar la guitarra flamenca al formato de concierto solista en Estados Unidos, simboliza como pocos esa conexión profunda entre el exilio, la modernidad y Nueva York.
Ese mismo día, el Centennial Memorial Temple acogerá un concierto del Manhattan Wind Ensemble dedicado a Manuel de Falla en el 150 aniversario de su nacimiento, ampliando el mapa sonoro del festival hacia el repertorio clásico español reinterpretado desde una perspectiva contemporánea.
Tres colecciones privadas de visita imprescindibleEl Palacio del Capricho de la duquesa de Osuna pasa de ruina a museoLos mejores planes culturales en marzo: Tenerife Noir, Viva Suecia en Madrid y coches históricos en Mallorca Comentar ÚLTIMA HORA