Kristalina Georgieva, directora del FMI. aleriano Di Domenico / World Ecom / DPA
Observatorio de la vivienda El FMI teme una nueva burbuja inmobiliaria en España y exige medidas para controlar la concesión de hipotecasEl Fondo alerta una "flexibilización" de los préstamos bancarios que podría generar vulnerabilidades en el sector. Sin embargo, las casas de análisis descartan este riesgo.
Más información:La vivienda, disparada: comprar una casa exige ya ocho años íntegros de ingresos de una familia española
Eduardo Ortega Socorro Publicada 23 mayo 2026 01:03h Las clavesLas claves Generado con IA
España sufre una pertinaz crisis de vivienda, causada (entre otras cosas) por una inflación que se dispara año tras año. Este 2026, su precio volverá a subir en dobles dígitos, según los analistas.
Pese a este escenario, ninguna de estas previsiones incluye la posibilidad de que se esté generando una nueva burbuja inmobiliaria como la de hace 20 años. Una inquietud que, en cambio, sí que tiene el Fondo Monetario Internacional (FMI).
En su último informe sobre España, el ente que lidera Kristalina Georgieva avisa de cómo se están desarrollando "riesgos potenciales derivados del rápido aumento de los precios de la vivienda". Concretamente, se han observado "los primeros indicios de una flexibilización de los criterios de concesión de préstamos bancarios". Y esto puede generar, a la larga, "vulnerabilidades en el sector financiero".
El precio de la vivienda sube en España el doble que la media europea mientras la construcción de casas caeCabe recordar que el relajamiento de las evaluaciones de riesgo a la hora de conceder hipotecas por parte de la banca fue la gasolina que alimentó la burbuja inmobiliaria hace dos décadas.
Una burbuja que estalló a finales de los 2000 y desató la mayor crisis económica de la historia de la democracia en España.
Ante estos indicios, la junta ejecutiva del FMI reclama reforzar el control de las hipotecas. Concretamente, unas "directrices de supervisión" en este campo.
Todo ello en un contexto en el que, admite el fondo, hay un "deterioro de la asequibilidad de la vivienda".
La vivienda, disparada: comprar una casa exige ya ocho años íntegros de ingresos de una familia españolaSin embargo, para abordar el problema, en vez de flexibilizar o potenciar el acceso a préstamos e hipotecas, el FMI insta a actuar aumentando la oferta de vivienda, acelerando el desarrollo urbano, simplificando la burocracia residencial y reduciendo la inseguridad jurídica.
Este toque de atención del FMI es muy llamativo teniendo en cuenta que otros analistas descartan el riesgo de burbuja.
"No prevemos que se repita el estallido de la burbuja inmobiliaria de la década de 2000", indican en Oxford Economics. "Aunque el mercado sigue en auge, desde el punto de vista macroeconómico y de la estabilidad financiera, seguimos viendo riesgos limitados".
"La situación financiera de los hogares ha mejorado sustancialmente durante el ciclo actual, que no se ve impulsado por una gran acumulación de deuda", añade esta casa de análisis, en su último informe.
Menos préstamos
"La deuda hipotecaria es ahora la mitad de la que existía durante el auge anterior, lo que reduce considerablemente el riesgo de una recesión provocada por el estallido de una burbuja crediticia", continúa.
Hay más argumentos por parte de Oxford Economics. A pesar de que las transacciones alcanzan los niveles de la década de 2000, los préstamos hipotecarios son la mitad de los de hace 20 años.
Esto se debe a que alrededor del 30% de las compras de vivienda se realizan sin hipoteca, lo que reduce el riesgo para el sector bancario. Esto provocará que el crédito al sector residencial sea menos inflado y de mayor calidad, ya que los inversores siguen evitando las propiedades en ciertas zonas del país que ofrecen perspectivas limitadas de rentabilidad".
Esto ha llevado a que "los préstamos morosos para la compra de viviendas han disminuido constantemente desde 2014, pasando de más del 6% al 1,8% actual".
Funcas comparte este punto de vista. En un reciente informe, este think tank precisa que el mercado inmobiliario español "ha vuelto a registrar una intensa presión sobre los precios, especialmente en las grandes áreas urbanas y en determinados destinos turísticos".
"Sin embargo, el contexto actual difiere sustancialmente del de la burbuja de los años 2000: el crecimiento del crédito es más moderado, el sistema financiero es más sólido y la oferta de vivienda nueva permanece claramente por debajo del ritmo de formación de hogares", matiza Funcas, en este artículo.
"El debate económico sobre la vivienda se ha desplazado desde la preocupación por el exceso de crédito hacia cuestiones como la escasez estructural de oferta, la evolución de las expectativas de los hogares, el papel de las políticas públicas y las implicaciones distributivas de la revalorización inmobiliaria", continúa.