El panadero Juanfran junto a una imagen del difunto David Salazar Expósito. Cedidas
Reportajes El forense dice que el panadero Juanfran estaba cuerdo cuando descuartizó a su prestamista: "Hasta logra descansar bien""En el ámbito afectivo, refiere encontrarse nervioso, preocupado y con miedo como consecuencia de los hechos acontecidos. Manifiesta que se trata de unos hechos 'muy fuertes'", subraya el informe pericial.
Más información: La confesión de Juanfran, el panadero de Badajoz que descuartizó a su prestamista: "Metí su cabeza en un saco"
Jorge García Badía Publicada 2 julio 2026 04:09hEl panadero Juanfran tenía sus facultades mentales plenas cuando mató a martillazos a su prestamista David y lo desmembró con un cúter para ocultar su cadáver en un arcón. Así lo refleja el informe forense solicitado por la Plaza número 3 del Tribunal de Instancia de Badajoz y al que ha accedido EL ESPAÑOL.
La médico del Instituto de Medicina Legaly Ciencias Forenses debía realizar una “valoración” de la presunta agresión sufrida por el panadero Juan Francisco S. M., de 49 años, a manos de la víctima mortal, el prestamista David, cuando acudió a la panadería Horno Extremeño a pedirle el dinero que supuestamente le adeudaba.
El reconocimiento forense del panadero se produce en los calabozos de la Jefatura de Policía de Badajoz, el jueves 11 de junio, justo después de que Juanfran confesara que descuartizó a David Salazar Expósito (1993). De modo que esta facultativa también bucea en suestado anímico y en sus facultades mentales.
“Se procede a la entrevista médico forense, al reconocimiento físico del informado y a la exploración psicopatológica básica del mismo”, tal y como refleja el documento.
“El informado se encuentra consciente, vigil y plenamente orientado en las tres esferas de la orientación: tiempo, espacio y persona". "Reconoce adecuadamente la situación actual, el motivo de su permanencia en dependencias policiales y el objetivo de la exploración médico forense”.
“Durante toda la entrevista mantiene un adecuado nivel de atención y concentración, sin apreciarse fluctuaciones del nivel de conciencia, distraibilidad significativa, ni alteraciones de la capacidad de comprensión. El contacto interpersonal es correcto".
De hecho, Juan Francisco M.S. (Almendralejo, 1977) "mantiene contacto visual" con la forense. No elude la mirada, a pesar de la atrocidad que ha cometido con David por mucho que sostenga que fue por el "proceso de extorsión" que sufría con el prestamista y que no tenía fin ni siquiera cuando le regaló un Porsche Cayenne.
Juanfran interrogado por familiares del difunto David sobre su paradero.
Juanfran admite a la forense que no tiene problemas de sueño desde que le cortó las extremidades a este padre de familia y ocultó sus restos en un descampado. Solo se encuentra un poco desganado en la mesa: "Logra descansar adecuadamente debido al cansancio acumulado. Refiere disminución del apetito".
“Durante la entrevista se aprecia una respuesta emocional congruente con el contexto referido, sin objetivarse desbordamiento emocional, labilidad afectiva significativa, ni alteraciones graves del estado de ánimo”, tal y como expone la forense en su informe.
Este panadero del Barrio de Suerte de Saavedra en Badajoz es imputable a todos los efectos. “La actitud es respetuosa y colaboradora, sin evidenciar conductas de oposición, hostilidad, suspicacia o recelo injustificado". No se bloquea en ningún momento de la entrevista y muestra un lenguaje espontáneo, fluido y coherente.
“Las respuestas son pertinentes y acordes con las preguntas formuladas. El curso del pensamiento se desarrolla de forma lógica y organizada, sin apreciarse fuga de ideas, perseveración, enlentecimiento patológico ni fenómenos de bloqueo”.
“Respecto al contenido del pensamiento, no se objetivan ideas delirantes de perjuicio, referencia, persecución, grandeza o cualquier otra temática psicótica. No se aprecian alteraciones de la vivencia de identidad personal ni fenómenos de despersonalización o desrealización”. Tampoco verbaliza un deseo de quitarse la vida por remordimientos o para eludir su responsabilidad penal.
“No se evidencia ideación autolítica ni heteroagresiva durante la exploración. Tampoco verbaliza pensamientos de muerte, deseos de autolesión o planificación suicida”.
En teoría, tales apreciaciones perjudican la línea de defensa del panadero, para buscar una rebaja de la condena alegando una eximente completa o incompleta de alteración mental. Fernando Cumbres, abogado de la familia del difunto David, se muestra "satisfecho" por el contenido de este informe para demostrar que "fue un asesinato premeditado" lo sucedido en Horno Extremeño.
La fachada de la panadería Horno Extremeño, un local alquilado por Juan Francisco, autor confeso de la muerte de David. Google Maps
La forense destaca que Juan Francisco relata “de forma estructurada” lo sucedido con David la tarde del 7 de junio.
De forma resumida, el panadero vuelve a repetir la confesión que ofreció a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV), dejando caer que actuó en defensa propia porque el prestamista lo tiró al suelo, le dio puñetazos y patadas, hasta que se incorporó y cogió un martillo para atajar la paliza, golpeándole varias veces en la cabeza.
“En la tarde del pasado domingo 7 de junio, el informado refiere que sufrió una agresión tras mantener una fuerte discusión con un conocido, dentro del local que tiene alquilado, ubicado en la zona de Suerte de Saavedra de Badajoz".
“Según manifiesta, los hechos ocurrieron en la trastienda del establecimiento, refiriendo que el presunto agresor comenzó golpeando el inmueble mediante patadas, al tiempo que profería amenazas de muerte dirigidas contra él y contra sus hijos”.
“Posteriormente, refiere que se produjo un enfrentamiento físico entre ambos, durante el cual habría sufrido diversas lesiones". En concreto, arañazos en los codos; cinco hematomas en el brazo izquierdo; un par de moratones en el antebrazo "por un agarre realizado por el presunto agresor" y excoriaciones en las rodillas.
Llegado este punto de la entrevista, el autor confeso de la muerte de David afirma que padece “una situación de tensión emocional y ansiedad reactiva, derivada de los acontecimientos investigados".
No obstante, la médico forense aclara que "dicha sintomatología no alcanza la intensidad suficiente para interferir de forma relevante en la entrevista ni en su capacidad de comunicación”. “El juicio de realidad se encuentra conservado y la capacidad de comprensión de la situación actual resulta adecuada”.
Prueba de ello es que Juanfran llega a reconocer la gravedad de los actos que ha cometido: “En el ámbito afectivo, el informado refiere encontrarse nervioso, preocupado y con miedo como consecuencia de los hechos acontecidos, manifestando literalmente que se trata de unos hechos 'muy fuertes'".
El descampado de Badajoz donde el panadero ocultó el cadáver descuartizado del prestamista.
No debe resultar nada fácil descuartizar el cuerpo de un ser humano, mucho menos con "un cúter profesional" como afirma Juanfran en su confesión, pero este panadero revela en su entrevista otro dato de interés para la UDEV: trabajó de charcutero
“A los 15 años comenzó a desempeñar trabajos ocasionales, durante los periodos estivales, como vendedor de helados. A los 16 años, empezó a trabajar de camarero hasta los 24 años. Posteriormente, comenzó a trabajar en un establecimiento de charcutería, inicialmente en centralita y después en la oficina de administración, hasta pasar a desempeñar funciones de encargado de tienda".
De manera que aquel domingo le cortó los brazos y las piernas al pobre David, de 33 años, porque era la única forma de meterlo en un arcón de su trastienda. La tarde del lunes, cargó en el maletero de su Renault Megane los restos del cadáver del que fue cliente de su panadería antes que su prestamista, y condujo hasta un descampado, junto a un camino de la Barriada del Tulio. Allí dejó el cuerpo: "oculto bajo unos ramajes".
La última imagen con vida de David, captada el domingo 7 de junio por una cámara de seguridad, próxima a la panadería de Juanfran. CNP
El informe forense tampoco deja muchas opciones al abogado de Juanfran para alegar alguna atenuante relacionada con el consumo de drogas, alcohol o antidepresivos, como elemento externo que le pudo influir para protagonizar una conducta tan gore.
“Niega antecedentes psiquiátricos. Niega encontrarse bajo tratamiento psicofarmacológico. Niega ingresos previos en unidades de hospitalización breve de Psiquiatría ni seguimiento actual o previo por equipos de salud mental”.
“En relación con hábitos tóxicos, niega hábito tabáquico. Niega consumo habitual de alcohol, refiriendo únicamente consumo muy excepcional en celebraciones señaladas como fiestas navideñas. Niega consumo de drogas u otras sustancias tóxicas”.
Juanfran ingresó en prisión por un delito de asesinato, castigado con condenas de 15 a 25 años de cárcel, y su confesión sí que podría jugar a favor de una rebaja de su pena, a la vista de que la facultativa también subraya que en su entrevista se muestra "colaborador".
”La exploración psicopatológica practicada no evidencia alteraciones psicopatológicas relevantes, trastorno mental grave, sintomatología psicótica activa ni alteraciones de las capacidades cognitivas, volitivas o de juicio de realidad".
"Únicamente se objetiva sintomatología ansiosa reactiva leve, congruente con las circunstancias referidas por el informado y con la situación en la que se encuentra en el momento de la exploración”. El panadero Juanfran está en 'capilla': listo para enfrentarse a un jurado popular.