"I'm lookin' high and low, don't know where to go, I got to double back, my friend", Billy Gibbons.
Dopar el crecimiento y la afiliación con regularizaciones masivas de inmigrantes, contratos sin apenas remuneración y pluriempleo llevan a un desastre económico a corto y largo plazo. El modelo sanchista certifica la baja productividad y el empobrecimiento para crear una subclase dependiente y sumisa.
El Gobierno de España ha decidido sustituir el crecimiento por el aumento de población. La economía crece porque hay más gente trabajando muchas horas con baja productividad o recibiendo subsidios que vienen de más gasto público y deuda, y no porque cada hora trabajada genere más valor.
El PIB agregado sube y la riqueza por habitante real neta se estanca. Por eso la tasa de actividad no crece y los salarios reales netos caen con Sánchez.
El sanchismo es importar pobres para dar sensación de aumento de riqueza.
La personación de Ceuta como acusación frustra las maniobras del Gobierno para abortar la investigación de la juez TardónEn agosto se destruyeron 162.840 empleos. El Gobierno se felicita porque en otros años se han destruido más puestos de trabajo en agosto, y lo celebra porque los inmigrantes regularizados en el proceso extraordinario ya suman 337.917 nuevos ocupados y representan el 43,7% de todos los nuevos afiliados a la Seguridad Social en 2026.
Sin esas 75.443 altas estimadas en el mes, la destrucción de empleo habría superado holgadamente los 200.000 puestos.
El paro subió en 44.419 personas en agosto. Es el peor agosto desde 2019 de la serie. Sin embargo, si añadimos ERTES (12.214) y fijos discontinuos inactivos a final de julio (884.918), el total de parados reales registrados en el SEPE es de 3.834.591. En España no se ha reducido casi el número de parados efectivos desde 2019.
Funcas advierte de que, al no saber cuántos de los regularizados ya trabajaban de forma irregular, resulta imposible valorar la tendencia real del mercado laboral. Si más de la mitad ya estaba trabajando, según estimaciones prudentes, el empleo estaría en fase de ralentización evidente.
En términos desestacionalizados, los afiliados extranjeros crecieron 74.000 en agosto y los nacionales cayeron 4.000. España no está creando empleo, está reclasificando economía sumergida y llamándolo milagro.
Desde 2019, el PIB real ha aumentado un 10,3%, pero el PIB por habitante solo un 5,1%
Los extranjeros son ya el 15,6% de los afiliados, con 3,51 millones en julio y un crecimiento interanual del 13,6% frente al 2,9% del sistema. Entre el 35% y el 40% del empleo creado desde la pandemia ha ido a población de origen extranjero, concentrado en servicios de bajos sueldos intensivos en mano de obra.
Ese patrón tiene una consecuencia muy clara. España no crece, engorda.
Desde 2019, el PIB real ha aumentado un 10,2%, pero el PIB real por habitante solo un 5,1%, menos que el 5,7% de la media de la UE-27, según la serie de Eurostat en volúmenes encadenados.
El empleo ante la inteligencia artificial: el recorte de perfiles júnior y tecnológicos ya se nota en las empresasTodo el diferencial se explica porque la población ha crecido casi un 5%, las horas trabajadas alrededor de un 7% pero las horas trabajadas por ocupado no han subido.
La productividad por puesto de trabajo equivalente a tiempo completo cae un 3,5% respecto a 2019 y la productividad por hora apenas sube un 2,9%, con el coste laboral unitario disparado un 25,7%.
Esta es la definición exacta de un crecimiento extensivo y empobrecedor. Se añaden trabajadores baratos para producir lo mismo por hora, se celebran récords de afiliación y de PIB agregado, y la renta real por habitante sigue en la misma cifra que en 2018 comparada con la media europea, según Eurostat.
El Gobierno de Ceuta pide personarse como perjudicado en la causa que instruye la juez Tardón sobre la invasiónUn país no se enriquece porque haya más gente cotizando en empleos de bajo valor añadido, sino cuando cada hora trabajada vale más.
La productividad por ocupado sigue estancada, incluso por debajo de los niveles previos a la pandemia, y la productividad por hora está entre un 10% y un 15% por debajo de la media de la UE.
De hecho, el PIB per cápita ajustado por poder de compra ronda el 92% de la media europea, más de veinte puntos por debajo de Alemania y sin cambios desde 2018.
Buscan más de 2.000 trabajadores para recoger uvas en España: sueldos de hasta 14 euros la hora y 90 al díaUn modelo que añade población y horas de trabajo mal remuneradas no cierra brechas de renta, sino que las empeora. Todo ello ocurre mientras el factor más escaso, la vivienda, se encarece a máximos históricos, con el alquiler subiendo un 4,2% interanual en junio y una subida del 46% en cinco años.
Añadir demanda sobre una oferta bloqueada por regulación e intervencionismo no crea prosperidad, la destruye.
Un modelo que añade población y horas de trabajo mal remuneradas no cierra brechas de renta, sino que las empeora.
El argumento oficial es que la inmigración financia el Estado del bienestar y las pensiones.
Sin embargo, los propios datos de la Comisión Europea (Migration and public finances in the EU, Joint Research Centre) reflejan que la contribución fiscal neta de los inmigrantes en España es negativa, del orden de 2.000 euros respecto a los nativos. Ahí está el error metodológico del relato oficial. Lo relevante no es el saldo de un año, sino el saldo del ciclo vital completo.
El estudio de largo plazo más detallado que existe, con microdatos de toda la población de Países Bajos, calcula que solo el 20% de los inmigrantes genera una contribución neta positiva a lo largo de su vida.
La primera generación arroja −76.000 euros por persona de media, y −167.000 euros en el caso de los no occidentales.
Bruselas ignora a España: fija agosto de 2026 como fecha final para ejecutar las reformas que falten del fondo europeoPor motivo de entrada, solo la inmigración laboral es positiva —más de 100.000 euros por persona—, mientras el asilo cuesta unos 400.000 euros y la reagrupación familiar unos 200.000 (Van de Beek et al., IZA, Universidad de Ámsterdam).
El signo fiscal no depende de la inmigración en abstracto, sino de su cualificación, su motivo y su renta. Un modelo como el sanchista, que atrae trabajo de baja remuneración y regulariza en masa sin filtro de empleabilidad, importa la parte negativa de la ecuación.
Riesgo de pobreza
En España los datos son claros. La tasa de riesgo de pobreza (AROPE) de la población de origen extracomunitario era del 54,1% en 2024, más de la mitad en pobreza o exclusión (EAPN), y uno de cada cinco hogares perceptores del Ingreso Mínimo Vital cuenta con al menos un adulto extranjero, según datos de la AIReF.
Quien cobra poco más de 14.000 euros al año no financia pensiones de 1.500 euros al mes. Recibe más servicios públicos de los que aporta en impuestos, exactamente igual que un nativo con ese salario.
El uso de la inmigración como solución al problema demográfico es, además, matemáticamente inviable. La AIReF calculó que harían falta un millón de inmigrantes adicionales al año solo para evitar que empeore la ratio de afiliados por pensionista, cuando en 2024 llegaron 350.706 personas.
Un país empobrecido, resignado y sumiso: la receta de Sánchez para mantenerse en el poderAdemás, cada uno que llega genera su propio derecho futuro a pensión, sanidad y dependencia. Es un esquema que exige crecimiento poblacional perpetuo para pagar los pasivos que él mismo crea.
Por eso la deuda de la Seguridad Social se ha triplicado con Sánchez. Por eso el sistema de pensiones necesita de un rescate de decenas de miles de millones de un Estado deficitario cada año.
El fracaso no es de las personas migrantes que vienen a trabajar y aportar, sino de la política que las utiliza como estadística.
Los que más sufren las consecuencias de la permisividad con la inmigración ilegal son precisamente los migrantes legales y contribuyentes. Ellos sufren la carestía de vivienda, la bajada de salarios reales netos y el impacto en seguridad de la inmigración ilegal descontrolada.
El comité de empresa de Volkswagen teme la pérdida de hasta 115.000 puestos de trabajo hasta 2031El sanchismo importa pobres sumisos y dependientes para alterar el censo a medio plazo, comprar votos y mantener a la población contribuyente asfixiada.
La permisividad con la inmigración ilegal y su regularización no son muestra de solidaridad, sino de utilización de la demografía para el control político.
La alternativa es clara. Inmigración legal, ordenada y vinculada a la demanda real de trabajo y a la cualificación, fiscalidad que premie invertir en capital por trabajador en lugar de sustituir capital por horas baratas, liberalización de suelo y vivienda para que el aumento de población no se traduzca en pobreza inmobiliaria y abandono de la ilusión de que la demografía resuelve un desequilibrio de gasto público que solo se resuelve reformando el sistema y recortando gasto superfluo.
España no es más rica por tener más gente cotizando en empleos de bajo valor añadido, es mucho más pobre.